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Usina tropical: el éxito de dos marcas que actualizaron la tradición con diseño

Mariana Kratochwil
Inés Marini
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21 de diciembre de 2018  

Debajo de la serenidad colonial de Cartagena, bulle un espíritu innovador que busca ofrecer los mejores productos y llevarlos más allá de sus fronteras. Asómense a dos de nuestras marcas favoritas, que -con una mirada inteligente- suman diseño actual sin perder la valoración de lo propio.

Artesanías de Colombia

Cada producto, como muestra propia de las comunidades indígenas y artesanas, refleja una historia que inspira respeto y admiración.
Cada producto, como muestra propia de las comunidades indígenas y artesanas, refleja una historia que inspira respeto y admiración. Crédito: Daniel Karp

El es espacio amplio y luminoso, fruto de una estrategia bien pensada que empieza por vidrieras y montajes impecables, el orden de los objetos por color y muebles de exhibición livianos que no distraen la atención de los productos

Si se usan muebles de exhibición ligeros para poner la belleza y la hechura de cada objeto al frente, también se trabaja en las composiciones, como la de estos tradicionales sombreros "vueltiaos".
Si se usan muebles de exhibición ligeros para poner la belleza y la hechura de cada objeto al frente, también se trabaja en las composiciones, como la de estos tradicionales sombreros "vueltiaos". Crédito: Daniel Karp

Además de mostrar los productos de la mejor manera posible, Artesanías de Colombia trabaja en lograr pools de exportación o ubicarlos en los mejores hoteles, de modo que los turistas se entusiasmen al ver lo bien que se llevan con un contexto sofisticado. "Nuestro público es más que nada extranjero y valora el trabajo hecho a mano. Y también nuestra labor, que es la de apoyar al artesano, no solo vender".

Gran clásico, los sombreros aguadeños: entre más fino y flexible el tejido de palma de iraca, más fino el sombrero.
Gran clásico, los sombreros aguadeños: entre más fino y flexible el tejido de palma de iraca, más fino el sombrero. Crédito: Daniel Karp

Artesanías Colombia cuenta con laboratorios, ofrece talleres en todas las regiones de Colombia y acompaña a cada comunidad a diseñar su producto, a repensar el modelo folclórico, pero no así la técnica ni el oficio ni la autenticidad.

"Entre otras cosas, nuestros Laboratorios de Diseño e Innovación ayudan a los artesanos a rediseñar el producto tradicional para que no quede relegado estrictamente a lo folclórico. Por ejemplo, se proponen las clásicas mochilas coloridas en tonos más neutros y combinables".

Entre más fino y flexible el tejido de palma de iraca, más fino el sombrero.
Entre más fino y flexible el tejido de palma de iraca, más fino el sombrero. Crédito: Daniel KArp

Entre los productos con más salida, además de las hamacas, los canastos playeros de palma de iraca y las máscaras del carnaval de Barranquilla, están los bestsellers:

Sombreros aguadeños (los mal llamados 'Panamá', acá en azul), así conocidos porque se hacen en el municipio de Aguadas. Desde siempre unisex, hacerlos en colores café o azul es lo nuevo, y son las estrellas del local.

Canastos werregue, antiguamente usados para transportar agua, ahora también disponibles en tamaños más pequeños y con distintas tinturas naturales.

Canastos, carteras y bolsos de playa de caña de iraca agrupados por tono y máscaras del carnaval de Barranquilla, ciudad vecina de Cartagena.
Canastos, carteras y bolsos de playa de caña de iraca agrupados por tono y máscaras del carnaval de Barranquilla, ciudad vecina de Cartagena. Crédito: Daniel Karp

Loto Sur

"El local de Cartagena es un caso aparte y único. No está en un centro comercial, sino inmerso en el casco histórico de una ciudad a nivel del mar, que vive a 35 grados centígrados promedio, en pleno trópico".
"El local de Cartagena es un caso aparte y único. No está en un centro comercial, sino inmerso en el casco histórico de una ciudad a nivel del mar, que vive a 35 grados centígrados promedio, en pleno trópico". Crédito: Daniel Karp

Johana Sanint es arquitecta, pero desde que nació es bisnieta de su bisabuelo, perfumista de un gran emporio holandés. Y así vivió, siempre, envuelta en esas sensaciones que hoy de modo tan (aparentemente) fácil transmite con expresiones sugerentes como "Brumas perfumadas" o "Agua de linos"; fragancias de nombre misterioso y evocador como "Orquídeas sigilosas"; ingredientes tentadores como el café arábigo, flor de lima y miel, mimosa y tangerina.

"Ante el 'fantasma' de las marcas europeas, nos preguntamos: '¿Dónde estamos parados?'. Pues en Sudamérica, la mejor fábrica de materia prima del mundo. Hoy podemos reconocer nuestra riqueza y contárselo al mundo sin complejos, capturando el diseño y el glamour desde la latinidad"

Todo el amoblamiento y las luminarias se hicieron artesanalmente en Colombia.
Todo el amoblamiento y las luminarias se hicieron artesanalmente en Colombia. Crédito: Daniel Karp

En Loto del Sur embriagan las palabras, admira el piso de mosaico de mármol, refresca el té con que te invitan, sorprenden los envoltorios, suavizan las cremas perfectas que te dan a probar. Es todo un sacudón frente al típico tedio de freeshop.

Está en Calle Ayos esq. Calle del Arzobispado.
Está en Calle Ayos esq. Calle del Arzobispado. Crédito: Daniel Karp

Los muebles de madera al natural aterrizan ligeramente en el piso de mosaicos de mármol, el mismo de todas las tiendas, que funciona como una suerte de código y, también, como "un punto de partida para el diseño, una condición de inicio básica y exigente", dice el arquitecto Guillermo Arias del Estudio Octubre, a cargo de la obra.

Recreación sintética y estilizada de los clásicos muebles de botica.
Recreación sintética y estilizada de los clásicos muebles de botica. Crédito: Daniel Karp

"Lo sustancial de la iluminación está en las repisas. De esa manera, en el techo se destaca la lámpara, y a nivel de los ojos, en escala humana, se resaltan los productos".

Con exquisita estética, los distintos envoltorios hablan de los frutos de la tierra y también de la historia colombiana.
Con exquisita estética, los distintos envoltorios hablan de los frutos de la tierra y también de la historia colombiana. Crédito: Daniel Karp

"Somos una marca cálida: no hablamos de lujo, que nos parece frío; hablamos de refinamiento, de los 'sibaritas'. No estamos centrados en el poder adquisitivo", afirma Johana.

El local es una alegría para el que quiere llevar un regalo, porque, definitivamente, algo se puede llevar.
El local es una alegría para el que quiere llevar un regalo, porque, definitivamente, algo se puede llevar. Crédito: Daniel Karp

Más diseño cartagenero en nuestro número de diciembre.
Más diseño cartagenero en nuestro número de diciembre. Crédito: Daniel Karp

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