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Ir a misa en patines, comer orugas fritas y más tradiciones raras de Navidad alrededor del mundo

En Noruega esconden las escobas, y en Japón ¡van a comer pollo frito! Conocé las tradiciones más raras de Navidad, alrededor del mundo.
En Noruega esconden las escobas, y en Japón ¡van a comer pollo frito! Conocé las tradiciones más raras de Navidad, alrededor del mundo. Crédito: Unsplash
Sofía Orsay
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25 de diciembre de 2018  • 12:28

Dar regalos, armar el pesebre, decorar el árbol, esperar a Papá Noel . La época de Navidad está plagada de tradiciones. Pero en otras partes del mundo, esta fiesta se celebra de formas muy distintas. Descubrí algunas de las costumbres de Navidad más extrañas.

Pollo frito para Navidad

En 1974, la cadena de comida rápida KFC lanzó en Japón una campaña publicitaria que se coló en la cultura popular: "¡Kentucky para Navidad!".

Este eslogan sencillo se volvió una tradición navideña a lo largo y ancho del país, que todavía perdura: ir a comer pollo frito a este restaurant en familia, para probar un menú especial que solo se sirve durante Nochebuena. Eso sí: por más que se trate de fast-food, comer en KFC durante el día de mayores ventas no es barato. Sale 3.336 yen ($1.137 pesos).

Ir a misa en patines

La mañana del 25 de diciembre, en Caracas, Venezuela, las calles se llenan de feligreses camino a la misa de Navidad. Lo curioso es que van patinando.

Esta tradición es tan popular que muchas calles se cierran al tráfico durante ese día, para que todo el mundo pueda llegar seguro a la iglesia. Desde niños a gente mayor, todo el que puede se calza los patines para sumarse a la fiesta.

Decorar con tela de arañas

Nada de estrellas ni borlas navideñas. En Ucrania, los árboles de navidad y las casas se decoran con tela de arañas.

Esta tradición proviene de un cuento folclórico, en el que una viuda muy pobre no podía comprar adornos de navidad para su árbol, y sus hijos se pusieron tristes. Entonces, las arañas que vivían en la casa se compadecieron, y mientras la familia dormía, tejieron sus telas de formas lindísimas y brillantes por todo el árbol, para que los niños lo encontraran adornado la mañana de Navidad.

Una cabra gigante

Si vas a Suecia durante la época de Navidad, podrías visitar a la inmensa cabra Gävle, hecha de paja. Instalada en medio de una plaza, se construye cada año el primer domingo de Adviento (a fines de noviembre o principios de diciembre), y la idea es que permanezca ahí hasta después de Navidad. ¡si es que sobrevive!

El problema es que la cabra Gävle suele ser víctima del vandalismo, con incendios, choques con autos, derrumbes y chorros de agua. Es más: desde 1966, cuando se impuso esta tradición, solo 14 cabras lograron llegar impolutas hasta el año nuevo, a pesar de estar protegidas por rejas y vigiladas las 24 horas.

(Por ahora, la cabra del 2018 sigue firme en su puesto, habiendo sobrevivido a un intento de incendio la semana pasada, con daños menores en su patita derecha).

Esconder las escobas

En Noruega, muchos piensan que durante la Nochebuena, los malos espíritus y las brujas tienen rienda libre para volar por el cielo sobre sus escobas y hacer travesuras. Por eso, nadie limpia durante el 24 de diciembre, y mantienen las escobas bien escondidas.

Orugas fritas

En Sudáfrica, la mesa de Navidad tiene un plato especial: ¡orugas fritas! La tradición sostiene que quienes las comen, van a tener suerte el siguiente año.

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