Suscriptor digital

En medio del fuerte rechazo de los aliados, Trump defiende la retirada de Siria

Trump, ayer, durante un acto oficial en la Casa Blanca
Trump, ayer, durante un acto oficial en la Casa Blanca Fuente: AP - Crédito: Jacquelyn Martin
Gran Bretaña, Francia y Alemania criticaron la decisión de EE.UU., y advirtieron que EI aún es una amenaza; renunció el secretario de Defensa norteamericano, opuesto a la salida de las tropas
(0)
21 de diciembre de 2018  

WASHINGTON.- Los principales aliados de Estados Unidos en la lucha contra Estado Islámico (EI) reaccionaron ayer enérgicamente a la decisión de retirar las tropas norteamericanas estacionadas en Siria, al insistir que el grupo jihadista está lejos de ser derrotado y que el combate "continúa". Pese a ello, el presidente Donald Trump defendió su decisión, que promete alterar la relación de fuerzas en la región.

Además, Trump anunció anoche que el secretario de Defensa, Jim Mattis, se retirará a finales de febrero. El funcionario -que intentó disuadirlo para que dejara a las tropas en Siria- dijo que renunciaba porque el presidente necesitaba un secretario de Defensa "cuyos puntos de vista estén alineados con los suyos". El mandatario, que advirtió que su país no es "el policía de Medio Oriente", enfrentó una intensa oposición a su inesperado anuncio de retirar a los 2000 soldados norteamericanos de Siria, justificado en que EI había sido derrotado en la región.

La decisión pasó por alto la opinión de legisladores estadounidenses, del Pentágono y también de los aliados internacionales que combaten junto a las tropas norteamericanas en la región.

"La coalición internacional contra Daesh [acrónimo en árabe de EI] hizo enormes progresos. Pero queda mucho por hacer y no tenemos que perder de vista la amenaza que supone", indicó la diplomacia británica en un comunicado.

"Daesh no desapareció del mapa ni tampoco sus raíces. Hay que vencer militarmente de manera definitiva los últimos reductos de esta organización terrorista", dijo, por su parte, la ministra de las fuerzas armadas francesa, Florence Parly.

Por su parte, Alemania señaló que la retirada podría perjudicar la lucha contra los jihadistas. "EI retrocede, pero la amenaza no terminó", dijo el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas.

Francia y Gran Bretaña dijeron que seguirán comprometidos en la coalición contra EI bajo dirección estadounidense, en particular la campaña de bombardeos aéreos.

Trump había dicho anteayer que era hora de que los soldados estadounidenses en Siria volvieran a casa. "Ganamos contra EI. Recuperamos el territorio y es hora de que nuestras tropas vuelvan a casa", había escrito en su cuenta de Twitter. Ayer retomó el tema con una nueva catarata de mensajes en la red social.

"¿Quiere Estados Unidos ser el policía de Medio Oriente, para no obtener nada e invertir vidas valiosas y miles de millones de dólares para proteger a otros que, en casi todos los casos, no aprecian lo que estamos haciendo? ¿Queremos estar ahí para siempre? Es tiempo de que otros peleen finalmente...", tuiteó.

"Rusia, Irán, Siria y muchos otros no están contentos con la retirada de Estados Unidos, pese a lo que dicen las noticias falsas, porque ahora tendrán que enfrentar a EI y a otros, a quienes odian, sin nosotros", siguió Trump. Y añadió: "Estoy construyendo, por lejos, el más poderoso ejército del mundo. ¡Si EI nos golpea, está condenado!".

En realidad, las principales críticas a la retirada no vinieron de Moscú, Teherán ni Damasco, sino de los aliados occidentales. El presidente ruso, Vladimir Putin, cuyo país está presente en Siria junto al régimen de Damasco, fue elocuente en su apoyo a Trump. "Donald tiene razón. Estoy de acuerdo con él", dijo Putin.

Impacto

Turquía e Irán, dos actores claves en Siria, también hablaron ayer positivamente del impacto potencial de esta retirada durante una reunión en Ankara de sus presidentes, Recep Tayyip Erdogan y Hassan Rohani.

Los dos países tienen como uno de sus enemigos de la región a las fuerzas kurdas que luchan por instalar una zona autónoma en una vasta región que abarca Turquía, Irán, Irak y Siria.

Hasta ahora, los kurdos contaban con el apoyo de Washington y su fuerza en el terreno fue un factor crucial en los golpes militares más duros contra los jihadistas.

Gracias a la estratégica colaboración kurda, desde 2014 y su ascenso fulgurante, EI perdió la mayor parte de su autoproclamado "califato" en Siria e Irak.

El 14 de diciembre, EI fue expulsado de Hayin, en la frontera con Irak, por una fuerza dominada por los kurdos, con apoyo de Washington. Pero la organización jihadista conserva algunos feudos y continúa cometiendo atentados en los países de la región y en el extranjero.

Los kurdos sirios temen que la retirada de Estados Unidos permita ahora la reconstrucción de EI. "Tendrá un impacto negativo en la campaña antiterrorista", declararon las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), la alianza kurdo-árabe en primera línea de la lucha contra EI.

Riesgo de cierre del gobierno

A punto de fracasar los esfuerzos de último momento para evitar esta medianoche un cierre del gobierno, la Casa Blanca insinuó ayer que Donald Trump no aceptará un acuerdo crucial sobre gastos porque no incluye miles de millones de dólares para "planchas de acero o un muro" en la frontera con México. El propio Trump fustigó a los republicanos a través de Twitter tras una conversación con el presidente de la Cámara baja, Paul Ryan.

Agencias Reuters y AFP

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?