Suscriptor digital

"Reunión de logros": la inusual fiesta con la que Rodríguez Larreta premia a sus funcionarios cada tres meses

A nadie en el gobierno porteño se le ocurre faltar a los festejos donde se entregan obsequios singulares
A nadie en el gobierno porteño se le ocurre faltar a los festejos donde se entregan obsequios singulares Fuente: Archivo
Jaime Rosemberg
(0)
27 de diciembre de 2018  • 11:56

Los premios son bastante modestos, casi simbólicos: un diploma, alguna lapicera o un colorido souvenir de escritorio. Pero a pesar de la austeridad en los obsequios a nadie en el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta se le ocurre faltar a las "reuniones de logros", en las que cada tres meses el jefe de gobierno porteño -con votación previa de su gabinete- premia a los sectores o proyectos "exitosos" en distintos ámbitos de la gestión.

"Es divertido, y tiene que ver con motivar a la gente. Hay gente que no está acostumbrada a que la premien y la aplaudan y está bueno", cuenta a LA NACIÓN un miembro del gabinete porteño que apoya la original iniciativa de su jefe, experto en tener a sus colaboradores atentos y dispuestos a seguir su ritmo de trabajo hasta el último día del año.

A principios de noviembre, el teatro Regio se llenó de funcionarios. "Estaban todos, de gerente para arriba", según describió una funcionaria con años de militancia macrista. El récord de turnos a los responsables en centros comunales y el "equipo" económico que pesificó las deudas y le hizo ganar a la ciudad $10.000 millones fueron algunos de los que recibieron los halagos del resto de los asistentes durante este año.

Los responsables de los "pórticos" que "leen" las patentes de autos que ingresan a la ciudad, los legisladores que aprobaron la reforma del Código Electoral y hasta una modificación al Código Procesal Penal fueron premiados en las distintas reuniones, un hecho que se lleva adelante desde este año y que aún sorprende a los recién llegados al espacio, poco acostumbrados a la estética de "trabajo en equipo" que ya es toda una marca registrada del macrismo en la ciudad .

El viernes pasado se realizó un "cierre de año" más modesto pero con el mismo espíritu: además del saludo de Rodríguez Larreta, se entregaron diplomas a empleados "seleccionados" de todas las áreas como reconocimiento.

La responsable de todos los "eventos de premiación" es Paula Uhalde, secretaria de Cultura Ciudadana y Función Pública de la ciudad, y del riñón de Rodríguez Larreta desde los tiempos de jefe de gabinete de Mauricio Macri en la ciudad.

Uhalde, que trabajó en la empresa Coca-Cola antes de sumarse al G25, el grupo de Pro que atrajo a muchos empresarios y ejecutivos hacia la política, es mirada con recelo por varios de sus pares, que le envidian su relación privilegiada con el poder porteño. "¡Festejamos el HACER! Reconociendo esfuerzo, talento y logros de nuestros equipos para seguir mejorando la ciudad", escribió la funcionaria en la red social twitter luego de aquel acto en el teatro Regio. Rodríguez Larreta habló también allí, mientras detrás suyo una pantalla reflejaba la frase "festejando el hacer".

En el gobierno porteño afirman que los autoelogios mantienen a la tropa unida y cohesionada. Y con ironía distinguen la gestión de Rodríguez Larreta de las de sus compañeros de ruta Macri y María Eugenia Vidal. "Nosotros tenemos cosas para festejar", dicen por lo bajo, mientras el jefe de gobierno porteño sigue trabajando, de manera lenta pero persistente, para su reelección el año que viene, y también -por qué no- para alcanzar algún día su sueño presidencial.

De todos modos, no todos fueron festejos para el gobierno porteño: la intempestiva salida del ministro de Justicia, Martín Ocampo , cuya cabeza fue pedida por el propio presidente Mauricio Macri luego de los incidentes en la previa del superclásico River-Boca, empañó el fin de un año con relativa tranquilidad política, con una oposición dispersa y la perspectiva de un 2019 pleno de anuncios de obras.

"Nos puso triste su salida, pero nuestra terapia es trabajar y nos hace bien a todos", afirmó un vocero de Rodríguez Larreta, que -como todos en el gobierno- confía en que la asunción de Diego Santilli al frente del ministerio de Seguridad suavice los resquemores de la Casa Rosada sobre las políticas de seguridad porteña.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?