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Pipa: qué playas no te podés perder de este paraíso brasileño

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2 de enero de 2019  

PRAIA DAS MINAS

Fuente: Archivo

Praia das Minas es una extensión de playa virgen de aproximadamente seis kilómetros que conecta con el pueblo vecino de Sibauma. Es una playa para disfrutarla caminando, a caballo, solo o acompañado. Para mí es uno de los paseos más relajantes, ya que la visión es infinita, se junta el mar con el cielo y la mente se dispersa con la brisa que acompaña cada paso. Esta playa no es apta para bañistas porque es mar abierto, pero por supuesto un remojón en medio de la caminata no viene nunca mal. Ideal para pasear con tu perro o con amigos o simplemente sola, no hay problema que persista después de esta aventura. Mi recomendación: caminar de ida por la playa, llegar a Sibauma, tomar un baño relajante y volver por la falésia, ahí sí que el espectáculo es de cortar el aliento. Al llegar, un buen croissant y un jugo para refrescar.

PRAIA DO AMOR

Fuente: Archivo

Esta playa se divide en dos. La primera parte consiste en olas considerables, ideal para surfistas. Luego, caminando un poco hacia el sur, el paisaje va mutando y si hay marea baja podés encontrar cientos de piscinas naturales. Nada más placentero como hallar la piscina adecuada y relajarte en sus aguas transparentes y tibias. Mientras relajás, la fauna marina te visita, peces de colores y hasta pequeños pulpitos. Con el tiempo aprendí a conocer las mejores piscinas, algunas de ellas bien profundas. Es lindo pasar horas observando la playa o el mar, según como te ubiques. La sensación es única y una vez que lo probaste podés volverte realmente adicta. Después de tantos años, me considero una verdadera catadora de piscinas naturales.

PRAIA DOS GOLFINHOS

Fuente: Archivo

Sin lugar a dudas, mi playa preferida. En ella se encuentran los famosos delfines que caracterizan Pipa. Esta playa es una bahía, por lo tanto el oleaje es casi nulo y en determinadas épocas del año podés verte los pies por su transparencia. Aguas a veces turquesa y a veces verde esmeralda, te dan todo para no querer salir. Es ideal para nadar o simplemente flotar esperando que algún delfín te pase cerca persiguiendo su alimento o simplemente jugando. Es normal ver familias enteras de delfines o una mamá enseñando a su delfín bebé a pescar. Esta playa tiene la particularidad de ser accesible solo cuando hay marea baja, lo que la hace más codiciada aún. Así que hay que estar atento a la tabla de mareas tanto para ir como para volver. Un paraíso natural difícil de olvidar.

RECOMENDADO POR: Gabriela Kretzer

"Llegué a Pipa en 2003 casi por casualidad y vivo aquí desde entonces. Tenemos un local de ropa de mujer sobre la avenida Baia dos Golfinhos que se llama Virgen de Quito".

Foto apertura: Fernando Dvoskin

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