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Claudio Dunan, de Bioceres, sobre el trigo tolerante a sequía: "Confiamos que Brasil aprobará nuestro evento"

Claudio Dunan, de Bioceres
Claudio Dunan, de Bioceres
Fernando Bertello
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10 de enero de 2019  • 13:50

En los últimos 20 años, los rindes en trigo se han incrementado en un promedio de 2% por año, pero con una fuerte variabilidad. El objetivo debe ser producir con más tecnología, con foco en atender demandas de los consumidores, por ejemplo, y dando respuestas a las necesidades de los productores. A estos puntos se refirió Claudio Dunan, director de Estrategia de Bioceres, empresa que desarrolló el trigo transgénico resistente a sequía y sobre el cual el ejecutivo deposita sus esperanzas respecto de una liberación, pese a que el Gobierno aún no lo hizo por una cuestión de mercados. Sobre esto, Dunan señaló que la firma está trabajando para la desregulación en distintos mercados, como Brasil, el principal comprador de trigo del país.

-¿Qué análisis hace sobre la situación actual en materia de tecnología del trigo y la evolución de los rindes?

-Si analizamos la evolución de los rindes en los últimos 20 años, estos se han incrementado en promedio 2% por año, pero con gran variabilidad interanual determinada por factores climáticos, principalmente estrés hídrico. El otro factor determinante de los rindes ha sido el nivel de la tecnología aplicada, que fue afectada por las políticas de retenciones y cupos a la exportación.

La campaña que ha finalizado marca un récord para la producción de trigo resultante de la superficie sembrada, la tecnología aplicada y buenas condiciones climáticas, a pesar de algunos problemas de heladas, lluvias a cosecha y áreas que han sufrido estrés hídrico. Podemos y debemos incorporar más tecnología al cultivo para producir más y mejor trigo.

-¿Por dónde cree va a venir la expansión de la tecnología en el cultivo?

-Son varios los drivers del futuro tecnológico del cultivo. Hay tecnologías que permitirán aumentar rendimientos en forma ambientalmente sostenible y otras que nos permitirán atender necesidades específicas de los mercados. En todos los casos, el mejoramiento convencional, la biotecnología, y la edición génica tendrán un rol clave.

En el cultivo de trigo hay que diferenciar los mercados que demandan alta calidad de grano y harina como Brasil, México, Chile, y nuestro consumo interno. En estos mercados los precios de venta son más altos. En contraste, en los mercados para uso forrajero la calidad es menos determinante y se compite por precio.

En estos mercados los productores del Mar Negro son muy competitivos por la distancia a los mercados del sudeste asiático y por sus altos volúmenes de producción. En la medida que nuestros sistemas de comercialización continúen evolucionando a premiar y segregar calidad, se incentivará a las empresas de mejoramiento a focalizarse no solo en rendimiento sino también en calidad, con eso podremos ser más competitivos en los mercados de más alto precio.

El consumo de trigo per cápita ha venido cayendo por la percepción que las harinas de trigo tienen impacto negativo en la salud como alergias y obesidad. Una tendencia muy fuerte en el mercado de consumo de trigo es la demanda de harinas funcionales, por ejemplo, con gluten reducido o alto contenido en fibra. Esta representa otra gran oportunidad tecnológica de agregar valor al cultivo de trigo.

En el tema productividad se acelerará la incorporación de tecnologías que permitan producir más con menor impacto ambiental y menores emisiones de gases efecto invernadero. Será clave tener variedades con mayor resiliencia al impacto del cambio climático, con mayor tolerancia a eventos extremos como sequias, golpes de calor, e inclusive anegamientos.

-¿Por qué a Bioceres le interesa este cultivo y cómo busca posicionarse como proveedora de tecnología?

-El trigo es el cultivo de mayor superficie a nivel global y es clave para los sistemas productivos y la economía argentina. Tradicionalmente es un cultivo donde el mejoramiento ha sido liderado por empresas locales en comparación por ejemplo al maíz liderado por empresas multinacionales. Las necesidades tecnológicas que requiere el cultivo se ajustan a la visión que tenemos en Bioceres de desarrollar tecnologías para una intensificación sostenible de la agricultura e incrementar el valor agregado de la producción.

Buscamos posicionarnos como una empresa líder global en el cultivo. En genética creamos Trigall, un joint venture con Florimond Deprez, empresa líder global en mejoramiento de trigo. A través de Trigall, hemos estado lanzando variedades como Basilio y otras de alta adopción en distintas regiones trigueras. En el tema calidad, estamos desarrollando variedades con propiedades disruptivas para la industria panadera. Con Arcadia Biosciences estamos trabajando en el tema de harinas funcionales. Rizobacter tiene un amplio portafolio y pipeline de I+D en productos biológicos para nutrición y protección biológicas del cultivo.

Y, por supuesto, nuestra tecnología HB4 de tolerancia a estrés hídrico que permite incrementar los rendimientos entre 10 y 25% de acuerdo a la zona y a la magnitud del estrés. Es uno de los primeros traits a nivel mundial que confiere a los cultivos más resiliencia al cambio climático.

Somos una empresa que apuesta a la bioeconomía. Estamos desarrollando tecnologías y empresas que permiten al productor triguero incrementar el valor agregado de su producto a través de su transformación en bioenergía, biocombustibles y biomateriales. Lo interesante de este enfoque es que las empresas son locales, con un importante impacto económico y social. En este tema hemos firmado un convenio con el Ministerio de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires para el desarrollo de bioempresas base trigo.

-La empresa desarrolló el trigo resistente a sequía, pero el Gobierno dice que no lo aprobará por miedo a la pérdida de mercados. ¿Qué tiene para decir la compañía ante esto?

-Bioceres ha logrado la aprobación de Conabia en lo que respecta a seguridad ambiental y de Senasa en seguridad alimentaria. Esto es muy importante de mencionar. En el tema mercados, estamos trabajando en desregular nuestro evento para uso y consumo en Brasil, el mercado clave de exportación, y también en otros países. Las exportaciones de trigo argentinas representan solo el 8% a nivel global y más del 60% de las mismas van a Brasil. Brasil ha aprobado eventos transgénicos en poroto y caña de azúcar que son cultivos de consumo directo, por lo que nos sentimos confiados que aprobarán nuestro evento. Nosotros estamos preparados para desregular HB4 en otros mercados estratégicos de exportación para nuestro trigo. Esto es lo que ocurre para otros eventos en otros cultivos. Se identifican los mercados estratégicos de exportación y se procede a su desregulación en los mismos.

Entendemos que ser el primer trigo transgénico a nivel global genera interrogantes, pero por otra parte posiciona al país como líder en tecnología del cultivo de mayor superficie mundial. Una tecnología desarrollada por científicos del Conicet que permitirá a los productores de trigo del mundo mitigar el impacto de las sequías resultantes del cambio climático.

Un trigo con la tecnología de la tolerancia a sequía
Un trigo con la tecnología de la tolerancia a sequía

-El jefe de Gabinete de Agroindustria, Santiago del Solar, dijo que no quieren poner en riesgo 20 millones de toneladas. ¿Qué garantías ofrece la empresa de que no habrá trabas en los mercados si se aprobara?

-Nosotros continuamos los procesos de desregulación en los mercados estratégicos de exportación. Por otra parte, estamos trabajando con integrantes de la cadena de trigo para asegurar al productor una comercialización que le permita capturar en forma eficiente su inversión. Lo estamos haciendo para nuestros trigos de calidad y, por supuesto, lo haremos para HB4 cuando sea aprobado para su comercialización.

Queremos ofrecerle al productor triguero opciones en cadenas de comercialización alternativas a las tradicionales. El futuro del trigo es su descomoditización para vender a mercados de calidad, para ser industrializado localmente o para su exportación a mercados forrajeros.

Segregación, trazabilidad, blockchain son conceptos que ya se están incorporando a la comercialización del trigo. Cuando vemos lo que ocurrió la semana pasada con un embarque de trigo argentino que fue rechazado en Argelia por problemas de calidad, nos convencemos todavía más de que trabajar en segregación y trazabilidad es el camino que hay que seguir.

-¿Qué piensa hacer la empresa con la tecnología si no se aprueba? ¿Va a buscar su aprobación en otro país?

-Nunca ocurrió una no aprobación, más aún luego de los vistos favorables de Conabia y el Senasa; sería algo sin precedentes en los 25 años de historia regulatoria argentina. Nosotros no estamos considerando este escenario.

Como empresa seguimos invirtiendo en lograr aprobaciones en múltiples mercados. La duda, en todo caso, sería quién dispondrá de la tecnología primero. Obviamente anhelamos que sea el productor argentino. Los beneficios de nuestra tecnología, las oportunidades de trazabilidad y la necesidad de segregación para acceder a mercados de exportación estratégicos nos permiten ser optimistas en un corto plazo.

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