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Cómo manejar los desacuerdos

Bernardo Stamateas
Bernardo Stamateas PARA LA NACION
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10 de enero de 2019  • 01:32

La pareja es una situación dinámica de consenso entre dos personas que día a día construyen, de allí que las peleas, las discusiones y los desacuerdos son parte de ella. Sin embargo, la acumulación de desacuerdos lleva a quebrar una pareja y convertirse en un modo tóxico de funcionamiento. El acuerdo, por el contrario, produce un "todo". Cuando estamos juntos movemos el mundo y hacemos que las cosas sucedan.

Qué no hacer en el desacuerdo:

a. Nunca insistir

Solemos decir: "Yo tengo razón y vos no". En el desacuerdo no tenemos que tratar de convencer al otro. Cuánto más insistimos más reforzamos el desacuerdo y más gritos se producen. Es cuando dejamos de presionar al otro asegurando que nuestro punto de vista es el correcto cuando es más probable que el otro escuche y pueda reflexionar. Al dejar de insistir estamos dándole permiso a que él también tenga su opinión. Desde ese lugar la persona se siente valorada, y puede así cuestionarse su punto de vista. La frase "No estoy de acuerdo", no sirve en absoluto.

b. No insultar

Cuánto más valorada se siente la persona mayor es la capacidad de dar que tiene. Si en el medio del desacuerdo te gritan, mantén la calma, ya que de esta manera podrás armar el contraste, y será el otro el que quede mal. Recordá que el que te hace enojar te tomó de rehén.

c. Nunca hacer público el desacuerdo

Cuando las discusiones son delante de terceros, ya ahora a la pareja no le interesa resolver el conflicto, sino salvar su autoestima, de allí que nunca es conveniente discutir delante de otros. No busquemos testigos.

d. No tratar mil temas juntos

En medio de un desacuerdo, necesitamos tratar solo un tema a la vez.

e. No enojarse intensamente

Cuando hay mucho enojo, la persona buscará descargar ese enojo y no resolver el conflicto. Por eso es conveniente salir de la discusión, tomar distancia un instante y respirar.

f. No alejarse

Apartarse, alejarse, quedarnos solo con nuestros pensamientos produce el comienzo del quiebre de toda pareja. Cuando peleamos dentro de la pareja debemos cuidar por sobre todas las cosas el vínculo que hemos armado. No importa el motivo del desacuerdo, la relación hay que protegerla aún por encima del tema que originó el conflicto. No es sano dañar una relación por un desacuerdo que podamos tener. El vínculo de pareja es lo primero.

Analicemos qué es lo que sí podemos hacer frente a un desacuerdo:

a. Buscar el momento adecuado para conversar

Aguardemos hasta estar tranquilos para hablar. No es propicio hablar de un tema a acordar cuando llegamos a la casa tarde y cansados después de un día de trabajo, por ejemplo. Buscar un lugar neutral para dialogar es siempre lo más saludable.

b. La escucha empática

Necesitamos hacer silencio para así poder comprender el argumento del otro. Nadie escucha a quien no tiene una escucha atenta hacia el otro. Tenemos que hacer un esfuerzo empático de poder ponernos en el lugar del otro.

c. Retrasar la respuesta

Frente a un desacuerdo, antes de dar una respuesta, tratemos de estar tranquilos, de no responder apresuradamente. De esta manera ambos podremos reflexionar.

d. Cambiar la palabra "adversario" por "socio"

Para llegar a un acuerdo no sirve ver a nuestra pareja como un adversario y mantener una posición inamovible. Si somos capaces de verla como un socio, podremos acercar posiciones y acordar. Como citamos anteriormente, el vínculo es siempre más importante que el tema en discusión.

e. Denunciar el desacuerdo

Cada uno de los miembros de la pareja debe poner en palabras lo que quiere, lo que piensa, lo que le gusta y lo que no le gusta. En lugar de decir: "Nunca me consultás antes de tomar una decisión", podemos decir: "Me gustaría que me consultes antes de tomar una decisión que nos involucra a ambos". Los seres humanos aprendemos por la positiva y no desde el lugar del "no". Por eso, para llegar al acuerdo es mejor hablar desde lo que a uno le pasa: "yo quisiera que.", "a mí me pasa que.", "siento que.", sin culpar al otro. Tenemos que aprender que en una pareja ambos ganan o ambos pierden. Dos pueden más que uno.

La pareja debe salir de la lógica ganar-perder -"yo tengo razón" vs. "tú estás equivocado"- para construir el cerebro de pareja: "ganemos como pareja".

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com

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