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Por las huellas de las zapatillas, atraparon a tres sospechosos de asesinar al empresario de Bernal

Leonardo Abel Esposito, 52 años.
Leonardo Abel Esposito, 52 años.
Leonardo Scannone
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11 de enero de 2019  • 11:45

Después de varios allanamientos, la policía bonaerense detuvo está madrugada a tres de los supuestos asesinos de Leonardo Abel Esposito, el empresario de 52 años, que tras un robo en su casa de Bernal fue asfixiado y torturado para que revelará dónde guardaba "el maletín con dólares".

Según confirmaron a LA NACION fuentes judiciales, los detectives policiales atraparon a tres de los presuntos asesinos, identificados como Ricardo Azario, Carlos Azario, de 26 y 32 años -que cuentan con antecedentes- y Victor Alegre alias "Gordo Serrucho", de 41 años. Los allanamientos fueron esta madrugada en Lanús y Villa Dominico, en la zona sur del conurbano.

Víctor Alegre, alías "el Gordo Serrucho"
Víctor Alegre, alías "el Gordo Serrucho" Crédito: Policía bonaerense

Además, voceros judiciales confirmaron que Ricardo Azario es empleado de la municipalidad de Avellaneda.

La investigación está a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N° 2 de Quilmes, conducida por el fiscal Leonardo Sarra.

Los hermanos Azario imputados por el crimen del empresario de Bernal
Los hermanos Azario imputados por el crimen del empresario de Bernal Crédito: Policía de la Provincia de Buenos Aires

Huellas y filmaciones

Las detectives indicaron que cuando realizaron los peritajes en la casa de Esposito habían obtenido una serie de huellas de zapatillas.

Las huellas obtenidas fueron cotejadas en un laboratorio en Tierra del Fuego que cuenta con un registro de distintos tipos y modelos de calzados. En los operativos se comprobó, tras el secuestro de zapatillas, que éstas coincidían con el rastro que se había levantado en la vivienda del empresario.

Atraparon a tres de los sospechosos de matar al empresario de Bernal - Fuente: YouTube

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Además, se analizaron las filmaciones de las cámaras de seguridad y allí, según precisaron, la banda estaba formado por cinco hombres y una mujer . Tres de ellos continúan prófugos. Pero indicaron que gracias al material fílmico pudieron identificar a los imputados mientras la investigación continúa.

Indagatoria

Los tres detenidos están alojados en la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes. Los voceros judiciales indicaron que se los indagará hoy por la tarde por "robo calificado privación ilegitima de la libertada y tortura seguida de muerta".

Qué pasó

Esposito, propietario de curtiembres y hermano de un integrante de la comisión directiva de Independiente, regresó de sus vacaciones el martes pasado alrededor de la 1.30. Unos minutos antes, un grupo de al menos cinco delincuentes había ingresado en su casa, en la calle Avellanada 178 -a dos cuadras de la comisaría 2»-, por la puerta trasera. Esposito le había pedido a la empleada doméstica que dejase abierto ese ingreso, porque él iba a llegar a tarde.

Al entrar, Esposito se encontró con la temible escena del grupo de delincuentes revisando la vivienda. Los ladrones al verlo, según precisaron los investigadores, se sorprendieron y fueron tras él. Lo maniataron y preguntaron si estaba acompañado. El empresario indicó que la empleada, Dilma Yolanda Casco, de 61 años, cuidaba la casa. Fueron tras ella.

Los delincuentes tras sujetar a las dos víctimas las encerraron en el cuarto principal. Según contaron las fuentes con acceso al expediente, los ladrones le exigían a Esposito "el maletín con los dólares". Lo que hace pensar a los investigadores que la banda buscaba un botín en especial. Esposito, según relataron, no tenía el dinero. Además, indicaron que en un momento los ladrones hostigaron a Casco para que les dijera donde estaba el resto de la familia del empresario. Ella les respondió que estaban en la costa atlántica y ellos le retrucaron con que no les mienta porque sabían que estaban en Uruguay.

Tras una golpiza inicial a Esposito, lo llevaron al baño. Allí lo torturaron. Le pusieron una toalla en la cara y le tiraron agua sobre la boca para intimidarlo. Según la autopsia, Esposito falleció por la asfixia que le produjo la serie de castigos que sufrió. El agua le ingresó por las vías respiratorias causándole la muerte. Voceros judiciales indicaron que, tras asesinar a Esposito, los delincuentes se escaparon. Lo llamativo de la fuga, según señalaron, es que dejaron $30.000 y varios objetos de valor. Casco, en estado de shock, llamó al 911 para informar lo sucedido.

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