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Rubinstein: "No recomendaría ir a Epuyén y sus alrededores en este momento"

Fuente: Archivo - Crédito: Hernán Zenteno
Fabiola Czubaj
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11 de enero de 2019  • 18:50

Mientras avanza la investigación epidemiológica del brote de hantavirus en Chubut para contar con más información que permita contenerlo, desde la Secretaría de Salud de la Nación no descartaron que en las próximas horas se confirmen nuevos casos.

"No recomendaría ir a Epuyén y sus alrededores en este momento", afirmó en diálogo con LA NACION el secretario de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, que el próximo martes recorrerá la zona donde desde hace varias semanas trabajan en conjunto equipos técnicos nacionales y provinciales.

"Hasta ahora, no hay ningún caso de los que se confirmaron que no haya sido un contacto primario o secundario en la cadena de transmisión del virus del mismo brote, incluido un caso nuevo de Bariloche que está confirmado", indicó el funcionario sobre los 26 casos, con nueve víctimas fatales, que se confirmaron oficialmente hasta el momento. "Probablemente, el número de afectados aumente en estas 48 horas con los análisis que se están haciendo."

Para aliviar el impacto que está teniendo el brote en la comunidad de Epuyén, en las próximas horas llegarán especialistas en salud mental para brindar contención psicológica a los pobladores, según detalló el funcionario.

Además, en el lugar asisten a los especialistas locales en las tareas de campo profesionales de la residencia en Epidemiología de la Secretaría de Salud de la Nación y los responsables de la Unidad de Contención Biológica de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis) Dr. Carlos Malbrán.

Vigilancia estricta y permanente

Miriam Burgos, subsecretaria de Prevención y Control de Enfermedades Comunicables e Inmunoprevenibles, y Patricia Angeleri, directora nacional de Epidemiología y Análisis de la Situación de Salud, participaron hoy de la sala de situación que concentra los datos que envían médicos, infectólogos, epidemiólogos, especialistas en zoonosis, laboratoristas y los agentes sanitarios que visitan a las personas que están en período de aislamiento. Su análisis permite estudiar el brote, evaluar la efectividad de la respuesta sanitaria y decidir qué medidas hay que ir adoptando para contenerlo de acuerdo con su evolución.

"Es una política de vigilancia estricta y permanente, día a día, y sacaremos las recomendaciones que sean necesarias", sostuvo Rubinstein. En tanto, insistió en que "se está haciendo un trabajo serio y profesional en pesquisa de casos sospechosos y reconstrucción de cadena de transmisión del virus".

Hasta ahora se sabe que la cepa que causó el brote es Andes Sur, y en la Anlis se están haciendo los estudios para determinar si el virus aislado en las personas que contrajeron la infección posee alguna característica (mutaciones) que aumenten su letalidad o transmisibilidad.

"A partir de la investigación epidemiológica de los casos y la información con la que se cuenta, los especialistas sostienen la hipótesis de que en el actual brote de hantavirus de Epuyén exista la posibilidad de transmisión de persona a persona, hipótesis que se encuentra a la espera de resultados concluyentes del análisis de la Unidad Operativa Centro de Contención Biológica de la Anlis -comunicó esta tarde la Secretaría de Salud de la Nación-. Al momento, la letalidad observada en este brote es la esperada para la cepa Andes Sur de hantavirus, que es de entre el 30 y 50%."

En los últimos seis años, en el país hubo 111 muertes por hantavirus, una infección que se transmite a través del contacto con la saliva, las heces y la orina de los ratones silvestres portadores del virus hanta. Chubut, con sus vecinas Neuquén y Río Negro, forman una de las cuatro regiones del país donde el hantavirus es endémico.

"La enfermedad, para la que no existe vacuna ni tratamiento específico, puede afectar la función de los pulmones y el corazón debido a una respuesta inadecuada del sistema inmunológico y como consecuencia en algunos casos llevar a la muerte", recordaron desde la secretaría de Salud.

Por eso, recomiendan ventilar por lo menos 30 minutos antes de entrar a lugares, como viviendas o galpones, que hayan estado cerrados y cubrirse la boca y la nariz con un barbijo antes de ingresar; acampar lejos de la maleza y los basurales, no dormir directamente sobre el suelo y consumir agua potable; en el caso de encontrar un roedor, si está vivo hay que usar veneno o tramperas para caputarlo (no tocarlo ni intentar golpearlo) y si está muerto, hay que rociarlo con lavandina junto con todo lo que haya podido estar en contacto con el animal, esperar 30 minutos o más, recoge al animal con guantes y enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o quemarlo.

Las personas que presenten síntomas como fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea deben consultar rápido en el centro más cercano y evitar el contacto con otras personas.

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