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Viajes

Recorrido por Salzburgo: la sofisticada ciudad que unió a Mozart con los von Trapp

Flavia Tomaello
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16 de enero de 2019  • 18:06

Si se desconociera la tradición musical de Salzburgo, aún así parecería dibujada sobre un pentagrama, rodeada de blancas en los copos de nieve del invierno, las negras partituras de Mozart que aparecen hasta en los negocios de indumentaria, las corcheas que en escalera bocetan a los protagonistas de La novicia rebelde, las claves de sol y de fa que ondean desde los carteles y la rumiante corriente del río Salzach que acompaña cada melodía.

Su nombre significa castillo de la sal. Es bella todo el año, con una primavera florida propia de los Alpes de Heidi. El frío, en tanto, la deja en penumbras a media tarde, pero la dota de un paisaje encantador, donde el chocolate y la torta Sacher se disfrutan en los muchos bares que mantienen los corazones templados.

La flauta mágica

La casa de los von Trapp
La casa de los von Trapp Crédito: Gentileza

Más allá de su pasado y riqueza, hay un matrimonio indisoluble entre esta ciudad y su hijo más ilustre. Wolfgang Amadeus Mozart nació el 27 de enero de 1756 en la Casa Hagenauer, en la Getreidegasse 9. Hoy es museo uno de los departamentos del tercer piso donde pasó sus primeros 26 años junto a su familia: sus padres Leopold y Anna María, y su hermana Nannerl. En 1773 se trasladaron a la que hoy se conoce como Residencia Mozart en la plaza Makartplatz.

El museo propone un recorrido muy bien señalado, con actividades para niños y un buen grado de conservación de mobiliario y objetos de uso común.

Los bombones Mozartkugeln son los souvenir típicos de la ciudad: unas trufas de chocolate negro rellenas de mazapán, pistacho y pasta de avellanas.

El centro histórico de Salzburgo es casi un museo del artista a cielo abierto. Se puede seguir una caminata que comienza en la Mozartplatz, inaugurada en 1842. Allí, en el número 8, una placa conmemora la última vivienda de Constanze, la viuda de Mozart, quien también habitó en la casa que hoy ocupa el bar más famoso de la ciudad: el Café Tomaselli frente a la plaza "Alten Markt".

El encanto invernal
El encanto invernal Crédito: Gentileza

Un paseo por las nubes

La Getreidegasse es el centro de la vida local. Hay que levantar la cabeza y prestar atención a los carteles de los comercios. La herrería Wieber, también sobre esta calle, aún los realiza a mano.

El DomQuartier es otro punto para no perderse en pleno centro de la ciudad y acceder a la esencia barroca que lo alberga. Allí se reúnen la Antigua Residencia (Alte Residenz), la Catedral y la Abadía de San Pedro. Las suntuosas cámaras de la primera, junto con la Galería Residenz, con su magnífica colección de pintores europeos de los siglos XVI al XIX, se integran en un recorrido continuo por el complejo de edificios.

Crédito: Gentileza

La St Peter's Abbey es la antigua catedral. Es uno de los monasterios en actividad más antiguos del mundo, su fundación data del año 696. La "Gran Misa en Do menor" de Mozart se estrenó en ella en 1783, con su esposa Constanze como primera soprano.

De castillo en palacio

Darle un vistazo Salzburgo es meterse en un cuento de hadas. El Palacio de Mirabell fue construido en 1606 por el príncipe-arzobispo Wolf Dietrich. Hacia el sur se encuentra el palacio Hellbrunn, rodeado de un enorme jardín célebre por sus juegos de agua. Aquí se instala cada año un mercado navideño callejero.

El antiguo castillo Frohnburg
El antiguo castillo Frohnburg Crédito: Gentileza

Pero la estrella absoluta es Hohensalzburg, la fortaleza mejor conservada de la Europa de los Alpes. Para el año 1077 el arzobispo Gebhard la construyó y con ella cambió el perfil de Salzburgo para siempre. Se puede acceder a pie o en funicular. Guarda en su interior vestigios de la vida medieval. Varias instancias de terrazas permiten tener numerosas vistas de la ciudad. En su interior, además, se encuentra el Museo de Marionetas y un restaurante.

Crédito: Gentileza

El set detrás del viaje

Crédito: Gentileza

La novicia rebelde, se filmó íntegramente en escenarios naturales de esta ciudad. El film de 1965 protagonizado por Julie Andrews y Christopher Plummer, relata los avatares de la familia von Trapp.

Georg von Trapp y su primera esposa, Agathe Whitehead vivieron en Erlhof en Zell am See, en las afueras de Salzburgo. Allí tuvieron siete hijos. En 1922, Georg quedó viudo y tres años después, decidió mudarse con sus hijos a Salzburgo. Allí, debió buscar una institutriz. Desde Nonnberg le enviaron a María Augusta Kutschera. El barón y la tutora se enamoraron y, finalmente, se casaron el 26 de noviembre de 1927. Juntos tuvieron tres hijos. Con el ascenso del nazismo, emigraron. En Estados Unidos formaron un coro familiar que dio conciertos por más de veinte años.

Salzburgo está atravesada por los sets que se utilizaron en la película. Se pueden visitar el monasterio Nonnberg Abbey de donde salió la tutora del los Von Trapp; los jardines del Palacio Mirabell donde se encuentra la fuente de pegasos en la que tiene lugar una de las escenas típicas de María y los niños; el castillo Leopoldskron, utilizado como escenografía de la casa familiar; St. Gilgen donde se filmó la primera escena de la película; la basílica Mondsee en donde se casan los protagonistas en el film y Villa Trapp, hoy hotel, donde vivió originalmente la familia.

Crédito: Gentileza

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