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La figura de Roberto Lavagna en el año electoral

Joaquín Morales Solá

El análisis de Joaquín Morales Solá sobre la figura de Lavagna en las elecciones

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16 de enero de 2019  • 21:22

A continuación, los principales conceptos:

  • Roberto Lavagna tiene buena imagen: ha sido un ministro sobrio, honesto, que se fue en el mejor momento, cuando todas sus políticas eran exitosas. Pero tiene dos problemas para ser candidato.
  • Uno es que un porcentaje de la sociedad joven no lo recuerda. Se fue del gobierno de Kirchner en 2005 y fue candidato a presidente en 2007. El otro problema es que yo no me lo imagino peleando en una interna con Massa y con Urtubey, mucho menos con Cristina Kirchner.
  • Una cosa es la imagen, otra cosa es la intención de votos. En una encuesta de Isonomía, Cristina Kirchner tiene el 43% de imagen positiva, pero 27% de intención de voto. A Macri le pasa lo mismo, 41% contra 37%. Son cosas distintas; ver a una persona como alguien que cae bien e ir a votar por ella.
  • A Lavagna lo han visitado varios y ese es el papel que le gusta. Ser un hombre de consulta, un referente del peronismo cuando buscan consejos. Es un hombre bipartidista. Fue secretario de Comercio de Raúl Alfonsín siendo peronista y ministro de Economía de Duhalde porque Alfonsín se lo propuso. Esa clase de persona respetada dentro y fuera hoy le hace falta al peronismo, por eso lo van a ver.
  • De estar contento como consultor a que vaya a una campaña electoral a pelear primero una interna y después una general es un salto. En 2007 salió tercero, después de Cristina y Lilita Carrió. No va a querer salir segundo o tercero de nuevo.
  • Veo difícil su candidatura por su problema en las encuestas con la gente joven y por su problema para aceptar las peleas internas con los otros candidatos del peronismo. Pero sí lo veo más como jefe de Gabinete.
  • Pero todo dependerá mucho de cómo evoluciona la economía argentina. Si la economía sigue estable, o hasta entra en un proceso de crecimiento leve, la figura de Lavagna va a ser menos necesaria. Pero, si entramos en un proceso de crisis o inestabilidad, su figura pesará más.

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