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Otra mujer policía fue víctima de un femicidio

El novio de la suboficial fue detenido por el crimen
Gustavo Carabajal
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17 de enero de 2019  

Una mujer policía de 26 años se convirtió en una nueva víctima de un femicidio . Se trató, además, de la segunda uniformada asesinada en una semana. Su novio, de 19 años, quien también se desempeña en la policía bonaerense, quedó detenido como presunto responsable del femicidio .

Hace una semana, Gisel Varela, una suboficial de la Policía Local, fue asesinada por su expareja, en Mar del Plata. Ayer, en Cañuelas, a otra uniformada, que habría sido identificada como Romina Ugarte, la mataron de un balazo en la cabeza.

Fue el tercer femicidio registrado en cuatro días. A las otras dos víctimas, Agustina, de 17 años, y Danisa Canale, de 39, las mataron en Esperanza y Gálvez, en Santa Fe.

A partir de la reconstrucción del sangriento episodio realizada por los investigadores se habría establecido que el trágico desenlace ocurrió ayer minutos después de las 15, en la vivienda situada en Echeverría 244, de Cañuelas.

Un vecino escuchó la detonación provocada por un arma de fuego y llamó al número de emergencias 911. Cuando los policías llegaron a la casaquinta, encontraron el cuerpo de la mujer, con un balazo en la cabeza.

En la misma vivienda, los efectivos de la policía bonaerense hallaron a la pareja de la víctima, quien también se desempeña como efectivo de la fuerza de seguridad provincial. El sospechoso habría sido identificado como Nicolás Agüero. Luego de revisar la escena del homicidio, los peritos y el fiscal Lisandro Damonte dispusieron que el novio de la víctima sea detenido, acusado del homicidio agravado por el vínculo de su pareja.

Al interrogar a los vecinos, los policías habrían llegado a la conclusión de que el acusado disparó contra su pareja luego de una discusión.

Sin embargo, cuando era trasladado a la comisaría, el imputado habría manifestado que no quiso matar a su novia y que se trató de un accidente. En su defensa, el uniformado, habría expresado que se le disparó el arma. Por tal motivo, los investigadores secuestraron la pistola Bersa Thunder de Agüero y también la de su novia. Hasta anoche, fuentes policiales indicaron que no había ninguna denuncia por presunta violencia de género de la víctima contra el acusado.

Además de trabajar en la fuerza de seguridad provincial, Ugarte estudiaba la carrera de Enfermería.

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