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La industria automotriz apuesta a las exportaciones para lograr un repunte

Las automotrices, pendientes del mercado externo
Las automotrices, pendientes del mercado externo Fuente: Archivo
Afectadas por la caída del poder adquisitivo y el encarecimiento del crédito, las ventas en el país alcanzarían este año las 680.000 unidades, 15% menos que en 2018; al exterior irían 310.000 vehículos
Gabriela Origlia
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20 de enero de 2019  

CÓRDOBA.- La mirada de la industria automotriz está principalmente puesta este año fronteras afuera del país. Mientras que para las exportaciones se espera que haya una buena evolución, para las ventas en el mercado interno se estima, en cambio, que habrá una nueva caída.

Según las proyecciones de la consultora Abeceb, en este 2019 se venderían en el país unas 680.000 unidades (15% menos que en 2018). En el Gobierno entienden que el año será inverso al anterior y creen, entonces, que habrá un primer semestre flojo y una segunda mitad con recuperación. "El volumen de consumo será inferior al de 2018", admite el secretario de Industria, Fernando Grasso.

Hasta tanto no se recupere el poder adquisitivo del salario, los especialistas no prevén un repunte de las ventas internas. Y el financiamiento, según explica Franco Roland, economista de Abeceb, no será un factor que pueda influir positivamente. "Las tasas están muy altas, los planes de ahorro atraviesan una coyuntura complicada y, una vez que baje el stock, las empresas frenarán las bonificaciones y ajustarán los precios", considera.

En cuanto a la producción, las perspectivas hablan de un año similar a 2017, con la fabricación de unas 500.000 unidades, cifra sostenida por un "nuevo salto" exportador. Al exterior, según estiman en la consultora, se venderían unos 310.000 autos (10,7% más que en 2018), gracias a un Brasil que "crecerá fuerte" y a que seguirá la inserción en otros países de América Latina y también en países extrazona.

"La Argentina volverá a ser polo de exportación y los valores se ubicarán a niveles de entre 2011 y 2013; no hay margen para que ese ratio sea más bajo, porque el tipo de cambio real está significativamente más alto que antes, a niveles de 2011. Las retenciones y los reintegros complican, pero dejarían de operar después de 2020", dice Roland.

En exportaciones de autos, la Argentina tiene alta dependencia de Brasil; en los últimos años ese mercado representó 65% del total de ventas afuera; antes de la crisis del socio ese porcentaje superaba 75%. En los últimos tiempos se firmaron acuerdos con Colombia y hay uno vigente -aunque reducido- desde hace tres años con México. "Pero las posibilidades de ganar otros mercados mayores no son claras en el corto plazo por problemas de competitividad, dados los costos", señala un informe de la consultora DNI. En ese marco, la recuperación de Brasil "significa un incremento relevante de la demanda de automotores y de autopartes argentinos", dice el estudio.

Otros destinos

Grasso afirma que continúan las negociaciones para poder cerrar nuevos acuerdos comerciales. "Avanzamos con mercados de América Central que individualmente son chicos, pero que en la sumatoria aportan volumen; hay diálogo con Paraguay y exploramos el norte de África y Europa oriental".

Sobre el futuro de la industria a mediano plazo, el funcionario afirma que "se mantienen las tendencias" planteadas cuando el presidente Mauricio Macri presentó el plan "1 millón" (eso ocurrió en marzo de 2017) para impulsar la producción y generar 30.000 empleos con más inversión, nuevas tecnologías y una mejora en el acceso a la compra de unidades. Para este año el objetivo era de 750.000 vehículos y en 2023 se llegaría al millón. En materia de exportaciones, el objetivo es que 35% vaya a destinos extra-Mercosur.

"Mayor especialización en los segmentos con mayor competitividad, como utilitarios, pickups y modelos livianos SUV, y no tanta concentración en los de baja gama, donde se requiere mayor escala", define el funcionario. Y apunta que uno de los principales vectores pasará por ganar escala en la producción, por una mayor integración de autopartes locales y por sumar valor agregado. "Esa es la combinación, la exportación es el futuro", agrega.

Roland coincide en que la meta debe ser que haya cada vez más modelos "clase mundial", menos orientados al mercado regional. A modo de ejemplo, indica el caso de Cronos, de FCA Automobiles Argentina, a la vez que señala que la inserción "crecerá mucho" en el segmento de las pickups.

Además, confía en que los cambios que se están dando en la industria a nivel global colaborarán con la recuperación de volúmenes de exportación argentinos. "Las condiciones de base están dadas", dice. No se espera una "gran crisis de empleo" en el sector que venga alentada por la modificación del paradigma de producción, con más robotización y menos mano de obra intensiva en procesos sistemáticos.

El economista y también Grasso observan el impacto que los nuevos servicios de movilidad urbana -Uber, Cabify- tendrán en el mercado. Y también está en la mira el desarrollo de modelos híbridos. "Hay una reducción de aranceles para ese segmento y ya empezamos a ver el desarrollo de infraestructura de recarga; no es algo de corto plazo, pero la Argentina -aunque no será un polo productor- adoptará esas modalidades", indica Roland.

Grasso entiende que en los próximos años habrá una aceleración del cambio y aparecerán nuevos jugadores: "La Argentina está bien preparada para estas tendencias", sostiene.

La visión de los directivos de las terminales

Luis Fernando Peláez Gamboa, vicepresidente de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa) y de Renault Argentina, sostiene que 2019 es "un año crítico". En general, dice confiar en una recuperación: "Los más optimistas, la ven a partir del segundo trimestre; los más realistas pensamos en el segundo semestre". Como "primer requisito y condición", advierte, debe haber "un rápido descenso" de la inflación y de la tasa de interés.

En FCA Automobiles Argentina (Fiat Chrysler) manejan una proyección "conservadora": calculan un mercado de unas 600.000 unidades que podría subir a 650.000, o algo más si la recuperación empieza a ser una realidad en el segundo cuatrimestre, según Martín Zuppi, director general de la compañía.

Diego Vignati, director general de Nissan Argentina, advierte que este es un año de "grandes desafíos". Y agrega: "A partir de la estabilización de la economía, que empieza a dar signos positivos, el mercado se irá acomodando poco a poco. Será clave la estabilidad del tipo de cambio y la regularización de las tasas de interés". Nissan está lanzando una "gran cantidad de ofertas financieras".

Peláez Gamboa insiste en que Brasil seguirá creciendo a un ritmo de 15% anual y eso ayudará a compensar la caída del mercado local. "Esperemos tener mayor previsibilidad en la macroeconomía, para que los planes de negocio puedan ser ejecutados con cierta normalidad". Para Zuppi, "recuperar competitividad" es la clave. "La baja de los reintegros, los derechos de exportación y las devaluaciones en mercados de destino afectan la sostenibilidad de los planes de exportación".

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