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Por qué la inmigración entusiasma y preocupa

Juan Carlos de Pablo
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20 de enero de 2019  

Si Venezuela es un paraíso, ¿por qué alrededor de 15% de su población decidió migrar al exterior en los últimos años? Casi 200.000 venezolanos se radicaron en nuestro país porque, como bien dicen ellos, somos muy hospitalarios. Es cierto, los argentinos tenemos odios abstractos. Odiamos a los ingleses y a los norteamericanos, pero tanto Steve Turner como John Kennedy la pasan muy bien entre nosotros. ¿Por qué la llegada de venezolanos genera simultáneamente entusiasmos y preocupaciones?

Al respecto hablé con el galés Brinley Thomas (1906-1994), quien modificó la teoría real del comercio internacional, sobre la base de la experiencia de Inglaterra y Estados Unidos, para incorporar la migración internacional de mano de obra. Según Richard Earl Caves, Thomas complementó argumentos planteados por Bertil Gotthard Ohlin, al sugerir que, a medida que la migración continúa hacia determinada región, la elasticidad de oferta de varias clases de servicios laborales, incluido el empresarial, podría disminuir. Todo lo cual sugiere limitaciones a la tendencia a la igualación de los precios, como consecuencia de la inmigración. Falleció a los 88 años. En una mesa próxima a su silla favorita, su hija encontró los títulos de los capítulos para un nuevo libro. Como Paul Anthony Samuelson dijera de Harry Gordon Johnson, "eso es morir con las botas puestas".

-El fenómeno migratorio no es nuevo.

-Efectivamente. Según los cálculos realizados por Oscar Enrique Cornblit, Ezequiel Gallo y Arturo O' Connell, entre 1830 y 1950 alrededor de 65 millones de personas abandonaron Europa; 61% migró a Estados Unidos, 12% a Canadá, 10% a la Argentina, 7% a Brasil, 5% a Australia, 3% a Nueva Zelanda y 2% a Sudáfrica. Cuando la Argentina apareció en escena como país receptor de inmigración masiva, el origen del eje migratorio europeo se había desplazado del noroeste al sur.

-En los últimos años adquirió importancia la migración de africanos que intentan llegar a Europa, generando resistencias en muchos países potencialmente receptores.

-Quien condena el drama que hoy están viviendo los migrantes acierta en el plano humano, pero debería ser más duro con los líderes de los países que expulsan parte de su población que con los de los países receptores.

-¿Por qué migran las personas?

-Por razones políticas o económicas. En momentos políticamente complicados, no pocos argentinos vivieron algún tiempo en Uruguay y Venezuela. Por otra parte, el grueso de la inmigración española e italiana que llegó a su país, lo hizo para zafar de situaciones económicas extremas. El desarraigo es algo suficientemente costoso como para que alguien decida migrar por nimiedades.

-Los migrantes aceptan trabajar por salarios y condiciones laborales que en sus países de origen considerarían inhumanas.

-Siempre ocurre tal cosa. ¿Cómo hace un nuevo oferente, empresario, profesional o asalariado, para insertarse en un mercado? Trabajando por menos salario que el mínimo que demandan los habitantes nativos, manteniendo abierto el local cuando los otros ya cerraron, etcétera. No es nada personal, usted lo nota cuando un mozo extranjero lo atiende en un bar, pero seguramente que algo parecido ocurre con el argentino que está trabajando de mozo en otro país.

-¿Por qué la migración a algunos los entusiasma y a otros los preocupa?

-Dejando de lado las consideraciones personales y políticas, porque desde el punto de vista económico, tanto cuando intercambiamos mercaderías como servicios personales, los seres humanos interactuamos a través de relaciones de sustitución y complementariedad. Y esto va más allá de la mera psicología.

-Explíquese.

-Si soy tan fanático del bife de chorizo que cuando aumenta su precio sigo comiendo igual cantidad, no tengo más remedio que reemplazar el viaje en taxi por otro en ómnibus, entonces para mí la carne y el taxi son sustitutos, no por un efecto de la psiquis, sino por la vigencia del llamado efecto ingreso.

-¿Qué tiene que ver esto que está relatando con la cuestión de la inmigración de personas?

-Que el ser humano que migra a otro país se incorpora a la fuerza laboral compitiendo con los locales que pugnan por ocupar los mismos puestos de trabajo, pero, al mismo tiempo, resultando complementario con los empresarios, quienes están muy contentos de poder contratar servicios laborales pagando menos.

-¿Esto ocurre en todos los países?

-Piense en el muro que el presidente Donald Trump quiere completar, para complicarles la vida a quienes pretenden ingresar al territorio de Estados Unidos desde México. Algunos americanos están muy contentos, porque solamente ellos disputarán los puestos de trabajo existentes en el sur del país que es receptor; los empresarios, también americanos, no lo estarán tanto, porque tendrán que abonar mayores salarios.

-El conflicto al que usted se refiere, ¿es inevitable?

-Como lo acabo de plantear, sí. Claro que si la economía del país receptor está experimentando una fuerte reactivación, la absorción laboral de los inmigrantes le dolerá menos a los competidores locales, porque se tratará de menor aumento salarial, y no de una caída o una imposibilidad de conseguir trabajo.

-Don Brinley, muchas gracias.

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