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El tierno reencuentro entre un cachorro y la perra que lo cuidó cuando era bebé

Después de años de no verse, el encuentro fue emocionante para todos y estos dos perritos jugaron sin parar.
Después de años de no verse, el encuentro fue emocionante para todos y estos dos perritos jugaron sin parar.
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22 de enero de 2019  • 17:12

A sus dos meses, Charlie quedó sin familia y terminó en los brazos de Kristina Helfer, quien se ofreció como voluntaria en la Liberty Humane Society. Es que este pequeño cachorro la enamoró. Ella lo crió y le buscó una familia porque no se lo podía quedar.

Kristina Helfer se enamoró de Charlie la primera vez que lo vio y lo cuidó hasta que una familia pueda adoptarlo.
Kristina Helfer se enamoró de Charlie la primera vez que lo vio y lo cuidó hasta que una familia pueda adoptarlo.

Helfer, que ya tenía a Piper, su mascota, se asombró cuando notó lo bien que se llevaron, tanto que esta terminó cuidando al cachorro como si fuera su hijo. "La conexión de Charlie con Piper fue inmediata", dijo Helfer al medio The Dodo. "La segunda vez que se conocieron, Piper se convirtió en su madre", agregó.

A través de su amor, Helfer notó que el pequeño Charlie intentaba amamantar a Piper, lo que significaba que seguramente lo habían alejado de su propia madre muy pronto.

Piper también adoptó a Charlie desde el primero momento y fue una madre para él.
Piper también adoptó a Charlie desde el primero momento y fue una madre para él.

A medida que pasaban las semanas, el nuevo integrante se adaptaba a la perfección y Piper era quien lo calmaba cuando estaba demasiado hiperactivo y lo cuidaba cuando necesitaba amor.

Después de un mes en su hogar de tránsito, Charlie estaba listo para ser adoptado. Había crecido mucho y gracias a la guía de Piper, le iba bien en el entrenamiento para ir al baño y también para adaptarse a usar una correa. Al instante encontró a la familia perfecta.

Luego de un mes, Charlie consiguió una familia amorosa que lo adoptó sin dudarlo.
Luego de un mes, Charlie consiguió una familia amorosa que lo adoptó sin dudarlo.

Pero la tierna historia no termina ahí porque siguieron en contacto y años después Piper y Charlie se reencontraron en un parque.

"Tan pronto como se vieron, se notaba que sabían. Ellos claramente recordaban. Piper realmente quería correr y jugar con él, y todo lo que Charlie quería hacer era lamerle la cara y la cabeza. Fue como si nunca hubieran estado separados", contó Helfer.

Años después, los dos perros se reencontraron en un parque y no pudieron dejar de jugar y sonreír durante todo el encuentro.
Años después, los dos perros se reencontraron en un parque y no pudieron dejar de jugar y sonreír durante todo el encuentro.

No es la primera vez que entre Helfer y su perra Piper crían cachorritos que necesitan amor. Ya llevan criados más de 50 perros, incluido un tierno pit bull con ansiedad llamado Frank, a quien Helfer finalmente adoptó. Ahora es la coordinadora de adopción de Wise Animal Rescue en Nueva Jersey.

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