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Victoria Ocampo y la deuda de todos que Borges le reconoció

Javier Navia
Javier Navia LA NACION
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27 de enero de 2019  

Borges, que no abusaba del elogio y mucho menos de los sentires patrióticos, sostenía que con Victoria Ocampo lo unía una deuda de gratitud que excedía lo personal. "Aunque no profesó ciertas supersticiones, que se ahora se creen indispensables, fue profundamente argentina", dijo sobre la mujer que lo publicó en Sur mucho antes que la amistad entre ellos, no ajena de desacuerdos, se volviera un fructífero intercambio intelectual. "Personalmente le debo mucho a Victoria Ocampo -admitió-. Pero le debo mucho más como argentino".

Cuarenta años después de su muerte, la deuda nacional con Victoria Ocampo acaso nunca ha sido saldada, pero el legado de su pensamiento está tan fresco como vigentes sus ideas, reivindicadas hoy por debates que demuestran su audacia transgresora, su carácter precursor, su valentía política y su mirada sin horizontes. Fue la gran intelectual del feminismo. Fue quien abrió el país al mundo de las ideas. Desarrolló el pensamiento crítico y fue inspiración de mujeres y de hombres. Desafió estereotipos y pagó con la cárcel su desprecio por el autoritarismo.

Junto con Susana Larguía y María Rosa Oliver, fundó en 1936 la Unión de Mujeres Argentinas para defender sus derechos, y durante toda su vida combatiría el machismo cultural. "El monólogo del hombre no me alivia ni de mis sufrimientos ni de mis pensamientos. ¿Por qué he resignarme a repetirlo?", se preguntó. Reivindicaba la libertad y la ejercía plenamente en todos los ámbitos. Ignoró las reglas sociales que imponían sumisión a la mujer, ya sea fumando en público, vistiéndose a su antojo o amando a diversos hombres, y desterró tabúes, abriendo incluso las páginas de Sur, su gran creación editorial, al debate por el aborto. "Lo que los hombres, fuera de una minoría que bendigo, no parecen comprender, es que no nos interesa en absoluto ocupar su puesto sino ocupar por entero el nuestro", afirmó, aunque, visionaria, se ilusionaba con el futuro: "Nacerá una unión, entre el hombre y la mujer, mucho más verdadera, mucho más fuerte, mucho más digna de respeto. La unión magnífica de dos seres iguales que se enriquecerán mutuamente puesto que poseen riquezas distintas".

En esta edición de LA NACION revista repasamos el legado de una intelectual que jamás cesó de abrir caminos. Hizo. Forjó. Para ello nunca le reclamó al Estado subsidios o pedidos de atención. Antes que eso, le dio al país mucho más de lo que éste le devolvió.

Es la deuda de la que hablaba Borges. Es la deuda que mantenemos todos.

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