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Europa: prudencia, apuesta al diálogo y divisiones internas

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Luisa Corradini
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25 de enero de 2019  

PARÍS.- Contrariamente a Estados Unidos, Canadá y la mayoría de los países latinoamericanos, la Unión Europea (UE) reaccionó con extrema prudencia a la explosiva situación en Venezuela. El bloque intenta por todos los medios preservar el diálogo con un país que acoge una enorme comunidad de europeos expatriados. Sin embargo, la presión interna aumenta.

"La UE apoya totalmente a la Asamblea Nacional como la institución elegida democráticamente, cuyos poderes tienen que ser restaurados y respetados", indicó la alta representante para la Política Exterior, Federica Mogherini, sin reconocer a Juan Guaidó como presidente interino.

Pero Bruselas comienza a sentir la presión interna. El reconocimiento parece ser la opción preferida del presidente francés, Emmanuel Macron, que afirmó ayer que "Europa apoya la restauración de la democracia" en Venezuela. El mandatario calificó la elección de Maduro en mayo de 2018 de "ilegítima" y saludó "el coraje de centenares de miles de venezolanos que salen a la calle a defender su libertad".

En un comunicado, la presidencia francesa indicó que está consultando con sus socios europeos, antes de anunciar su posición oficial "próximamente".

"¡Maduro tiene que irse ya!", dijo por su parte el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, al anunciar que la Eurocámara, que no participa en la toma de decisiones de los 28 para fijar su política exterior, debatirá la próxima semana la situación en Venezuela.

Sin reconocer a Guaidó oficialmente, el canciller británico, Jeremy Hunt, consideró ayer que Maduro "no es el líder legítimo" y que Guaidó "es la persona correcta para sacar a Venezuela adelante".

Entonces, ¿por qué esa prudencia?

"Me gustaría que nadie olvide que en Venezuela viven 200.000 ciudadanos españoles", advirtió el canciller español Josep Borrell.

Alemania comparte esa preocupación. Para Heiko Maas, ministro de Relaciones Exteriores, la "prioridad debe ser evitar que la violencia se desate en las calles", donde la oposición enfrenta a las fuerzas de seguridad leales a Maduro.

Según Borrell, "el escenario ha cambiado en forma radical".

"Hay muertos. Hay violencia. No podemos actuar como lo hacíamos anteayer. Tenemos que evitar que las cosas empeoren", señaló, en una de las posturas más efusivas del bloque.

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