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Golosinas para grandes: empezaron a venderles gomitas a los adultos y hoy producen 20 toneladas por mes

Las golosinas se compran online y tienen un servicio de delivery propio
Las golosinas se compran online y tienen un servicio de delivery propio Crédito: Truppi
Delfina Torres Cabreros
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7 de febrero de 2019  • 12:44

Hasta una fábrica de golosinas puede volverse aburrida. Como en tantas pymes familiares, a Antonella Minca -hoy de 34 años- le tocaba, cada verano, internarse a trabajar en la fábrica de pastillas de goma que había comprado su abuelo en 1971 y habían continuado luego su padre y su tío. Cansada del trabajo de oficina, pensó alternativas para innovar dentro de ese lugar que vendía "gomitas" solo al por mayor. ¿Cómo podemos acercarnos al consumidor final sin pasar por el inabarcable mundo de los quiosco?, se preguntaba.

Era enero de 2013 y el comercio online , todavía poco desarrollado, fue su primer aliado. Minca montó una tienda rudimentaria en Facebook y luego fue expandiéndose a otras redes sociales, que son hoy su principal canal de venta minorista. Las golosinas llegan a los clientes mediante un delivery propio, con una presentación que intenta no defraudar la imagen de la marca en las redes.

Como primera experiencia cara a cara con los consumidores, Truppi participó en 2012 de la primera edición de la feria gastronómica Masticar. Ahí terminó de definir el que sería su nuevo público: "Decidimos que no íbamos a venderle directo a los niños. Queríamos conquistar a los adultos con las golosinas y adaptarnos a la nuevas situaciones de uso que planteaban", explica Minca a LA NACION.

"Decidimos que queríamos conquistar a los adultos y adaptarnos a las nuevas situaciones de uso que planteaban", dice Minca
"Decidimos que queríamos conquistar a los adultos y adaptarnos a las nuevas situaciones de uso que planteaban", dice Minca Crédito: Truppi

Actualmente la fábrica -ubicada en Santos Lugares- tiene una línea de 23 productos de pastillas de goma y produce 20 toneladas por mes (15 toneladas de gomitas tradicionales y cinco de ediciones especiales), que se distribuyen entre la venta mayorista y sus canales minoristas online. Además, en el último tiempo la marca incluyó 12 productos de chocolate y una línea de helados a base de leches vegetales. Solo en ventas, Truppi factura un millón de pesos por mes.

Según apuntó Minca, la producción de esta golosina baja año a año porque es un producto que va perdiendo popularidad. Hace 10 años, la fábrica producía 30 toneladas mensuales. "Más que la venta puntual, con esta vuelta digital que le dimos a la marca creció su inserción en el mercado. Dejamos de ser solo conocidos en el rubro y nos metimos en plazas y nichos nuevos", resume. Truppi hace copos de azúcar orgánica para eventos empresariales y ha trabajado con marcas como Facebook, L'Oréal, Swatch y Racket Club. También con bancos, editoriales y firmas de indumentaria.

Antes de definir su nuevo público, Minca hizo una pequeña investigación entre sus sus amigos, por entonces de veintipico. "Me di cuenta que les gustaba el producto, pero que en el quiosco la opción que tenían eran las mentoladas para un señor de 80 años o el paquete de princesas o dinosaurios que pagaban caro por el envoltorio y el sticker, pero traía cuatro gomitas", resume.

La idea que surgió entonces fue ofrecer "porciones para compartir". La caramelera de plástico, que antes se vendía solo como un insumo para los quiosqueros, empezó a estar disponible también en la tienda online. Para tener en casa y convidar a algún invitado, para picar mientras se mira una serie o para compartir en la oficina.

La fábrica de Truppi, en Santos Lugares, produce 20 toneladas de gomitas por mes
La fábrica de Truppi, en Santos Lugares, produce 20 toneladas de gomitas por mes Crédito: Truppi

Minca acepta que, entre los adultos, las gomitas son un consumo vergonzoso. Dice que es "muy normal" que en las ferias en las que se presentan con su foodtruck se acerque la familia entera "con los niños adelante, a modo de escudo, y que después los padres terminen eligiendo algo tímidamente".

"Nosotros quisimos empoderar a los adultos y decir que las golosinas ya no tienen que ser exclusivamente de los niños. Ahí afuera hay un mundo de gente fan de las golosinas y que tiene un paladar eximio para las gomitas", asegura. "No tenés que comer chocolate amargo. Si te gustan las gomitas con formas de dientitos y dale, hacelo, está bien. Sacate la foto y disfrutalo".

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