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La última noche del cantante

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25 de junio de 2000  

LA PLATA.- Sonaban los últimos acordes de la autobiográfica "Soy cordobés" y el público de la bailanta Escándalo lo ovacionaba, cuando se oyó la voz ronca de Rodrigo: "Gracias y que Dios los bendiga". Eran las 3 y ése sería su último show.

Antes del show, Rodrigo Bueno, rebautizado como el Potro Rodrigo, cenó en El Corralón, una parrilla en Anchorena y Córdoba, a la que llegó a las 22.30 con su hijo (Ramiro), la ex mujer (Patricia Pacheco), dos músicos y su representante. Como estaban todas las mesas ocupadas, el grupo se unió a la de Pepe Parada y Fernando Olmedo, hijo del actor fallecido en 1988, Alberto.

El hijo de Alberto Olmedo le comentó al cantante que nunca había presenciado uno de sus recitales, a lo que Rodrigo lanzó una rápida invitación: "Venite conmigo a La Plata". Después de acordar que lo llevarían ida y vuelta en la Ford Explorer de Rodrigo, Fernando aceptó.

La comida, en un clima distendido, se interrumpió cuando el cuartetero se acercó a la mesa de una familia que celebraba los 4 años de su hija. "Rodrigo le dio un beso, le firmó un autógrafo y se sacó fotografías con ellos", relató Guillermo Miguel, propietario de la parrilla. "Era un tipo muy amable, jamás provocó problemas. No le molestaba la gente que se le acercaba para saludarlo o pedirle un recuerdo."

Rodrigo y sus acompañantes se retiraron de la parrilla poco antes de la medianoche. Cuando llegaron a Escándalo, la bailanta del barrio platense de City Bell, una multitud de fans y periodistas lo esperaba en la puerta. Era la una y el show comenzaría en minutos más, pero el Potro se detuvo y conversó con todos. Tenía el pelo azul, un sobretodo y botas texanas símil cuero rojo.

A la 1.15, las 2000 personas que estaban en el lugar lo aplaudieron e inmediatamente empezó a sonar su música cuartetera. Al poco tiempo se quitó el abrigo y la camisa; se quedó con una remera de "El rayo", el programa de Dolores Barreiro.

Dos horas duró el recital. Su hijo Ramiro, de 3 años, ejecutaba una batería pequeña. Allí, también, estaba Fernando Olmedo. En un momento, el show se interrumpió porque alguien arrojó gas lacrimógeno. El incidente terminó cuando Rodrigo advirtió: "No j... con esto, porque hay criaturas". Rodrigo se retiró del local bailable a las 3.

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