Suscriptor digital

La política opositora de "tolerancia cero", a prueba por un escándalo

El gobernador, el vice y el fiscal general de Virginia suman acusaciones
(0)
9 de febrero de 2019  

RICHMOND, Virginia.- Las máximas autoridades del estado de Virginia quedaron esta semana en la cuerda floja por tres acusaciones de abuso sexual y racismo, en una sucesión de escándalos que ponen a prueba la política de "tolerancia cero" del Partido Demócrata para diferenciarse de Donald Trump y el resto de la dirigencia republicana.

Justo cuando la carrera del gobernador Ralph Northam está pendiendo de un hilo debido a la publicación de una fotografía racista en el anuario de su escuela de medicina en 1984, otros dos acontecimientos podrían hacer caer a los tres principales funcionarios.

El gobernador Northam resiste la presión para que presente su renuncia tras la controversia que generó la revelación de la foto del anuario, divulgada el viernes pasado, a lo cual se sumó esta semana el caso del fiscal general Mark R. Herring, que admitió haberse maquillado la cara para parecer negro durante una fiesta en los años 80.

Sin solución de continuidad, las filas demócratas se vieron shockeadas una vez más por un tercer escándalo, la acusación de abuso sexual contra el vicegobernador Justin Fairfax, que aspiraba a suceder a Northam en caso de que debiera dejar el gobierno.

Herring -que le había recomendado a Northam que renunciara y tenía intención de postularse para gobernador en 2021- ofreció sus disculpas por esta conducta "insensible" y dijo que en los próximos días "dejaré claro si puedo o debo continuar como servidor público".

El fiscal de 57 años se sinceró frente a los rumores que comenzaron a circular en el Congreso sobre la existencia de la fotografía de él con la cara pintada de negro, aunque no la mencionó en sus declaraciones del miércoles.

Horas después del anuncio de Herring, Vanessa Tyson, la mujer cuyas acusaciones de agresión sexual contra el vicegobernador Fairfax salieron a la luz esta semana, difundió un documento detallado en el que dice que el funcionario la obligó a hacerle sexo oral en la habitación de un hotel en 2004 durante la convención demócrata. "Lo que comenzó como un beso consensuado se transformó rápidamente en un ataque sexual: me obligó a practicarle sexo oral", afirmó.

Fairfax, primero en la sucesión a la gobernación, refutó las acusaciones al señalar que el encuentro fue consensuado y que es víctima de una difamación política programada estratégicamente.

"No tengo un móvil político. Soy orgullosamente demócrata", respondió Tyson, una politóloga de 42 años de la Universidad de Stanford especializada en el discurso político en torno a la agresión sexual.

Los demócratas han expresado sus temores de que la crisis por el gobernador de Virginia pueda poner en riesgo sus posibilidades de tomar el control del Congreso estadual en las elecciones del año próximo.

El partido ganó terreno en el estado en 2017, en parte por la oposición al presidente Donald Trump, y está cerca de la mayoría en ambas cámaras del legislativo estatal.

Agencias AP y Ansa

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?