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Éxtasis en apuros

Graciela Guadalupe
Graciela Guadalupe LA NACION
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10 de febrero de 2019  

"Cuando veo estas cajas... Éxtasis."

(De Néstor Kirchner, aferrado a una caja fuerte, en Santa Cruz)

Hace dos semanas, el Banco Central Europeo empezó a sacar de circulación los billetes de 500 euros. Los países miembros de esa entidad llegaron a la conclusión de que ese papel de color morado, al que su pésima reputación le valió la calificación de "billete Bin Laden", es peligroso porque permite realizar grandes transferencias de dinero sin dejar rastro, una artimaña muy apreciada por corruptos, narcotraficantes y terroristas de todo el mundo.

Un cálculo lo explica muy bien: el equivalente a un millón de dólares en billetes de 500 euros pesa cerca de dos kilogramos y cabe en un bolsito. ¿Quién no tiene un bolso pequeño? Conste que preguntamos solo por el bolso, porque para tener un billete, ¡uno solo de 500 euros!, hacen falta unos 21.300 pesos, moneda más, moneda menos, al cambio de la semana pasada.

Supongamos, querido lector, que usted tiene encanutados varios billetes de 500 euros, de los que la familia no sabe nada. ¿Qué hace? ¿Los revolea como Josecito López dentro de un convento? ¿Hace papel maché? ¿Empapela la cocina? Momentito. No se desespere. Los puede cambiar porque, si bien no se siguen imprimiendo, se van a usar hasta que se gasten. El problema, más bien problemón, son los barriles supuestamente enterrados en la Patagonia por don Lázaro, que el fiscal Marijuan todavía no pudo encontrar, o la plata que Josecito escondía en el tanque de agua del techo de una propiedad. Si se humedecen, no va a haber nadie que los quiera. En el caso de los euros que López tiró en el convento, los tiene la Justicia. Ojo que, si se ajan mucho, tampoco se los van a recibir. No los salva ni el DNU de Macri para recuperar los bienes de la corrupción.

Hay gente que, previendo la salida progresiva de circulación de ese dinero, corrió a buscarlo, pero sin suerte. Ocurrió con los ladrones que rompieron todo en una de las casas de amigos de los Báez, en el sur. Buscaban plata enterrada. Y nada. Y no me venga, querido lector, con que quien roba a un ladrón... porque ese no es el punto de este comentario.

En su declaración en la causa por los cuadernos de las coimas, el exfuncionario K Claudio Uberti contó que, una vez, en la Casa Rosada, Néstor Kirchner se enfureció al ver que dentro de los bolsos de la recaudación de la caja vial había pesos y no moneda extranjera. Según Uberti, Kirchner pateó los bolsos haciendo volar los billetes. Hay que reconocer que, como ningún otro, Néstor sabía de volatilidades económicas.

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