Suscriptor digital

Premios Estrella de Mar: protestas por el "tarifazo" al teatro y un nuevo enfrentamiento entre Vidal y Arroyo

Los actores de El Séptimo Fuego manifestaron su rechazo a los nuevos impuestos
Los actores de El Séptimo Fuego manifestaron su rechazo a los nuevos impuestos Crédito: Mauro V. Rizzi
Darío Palavecino
(0)
12 de febrero de 2019  • 11:15

MAR DEL PLATA. En medio de una temporada difícil, signada por una merma en el arribo de turistas y una notoria restricción del gasto, algunos protagonistas de la cartelera teatral marplatense aprovecharon la ceremonia de entrega de premios Estrella de Mar para visibilizar los problemas que aquejan al sector.

Responsables y artistas de El Séptimo Fuego, complejo al que anoche distinguió Argentores por su trayectoria, subieron a recibir su premio con cintas que le cruzaban la boca y un cartel en el que se leía la frase "Tarifazos, teatro en riesgo". "Si no nos dejan hablar es censura", explicaron luego. Los fuertes aumentos que se dieron en estos últimos tiempos tanto en servicio de energía eléctrica como gas dejaron a varias salas -en particular a las del teatro independiente- al límite del cierre de sus puertas.

En esta edición no hubo oportunidad para que los premiados manifestaran agradecimientos desde el escenario donde se desarrolló la ceremonia. La única chance la tenían en el hall lindero, convertido en zona mixta para el encuentro entre los ganadores y los medios de prensa.

Claudia Balinotti, del Centro Cultural El Galón de las Artes, también de esta ciudad, intentó un discurso que poco se oyó y nada de ese audio ingresó en la transmisión del evento que realizó la Televisión Pública.

Al desplome de la taquilla, que según la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales (AAET) ya supera el 30% con respecto a la temporada anterior, se sumó en las últimas semanas otra complicación para los titulares de salas: el municipio volvió a reclamarles el pago de una tasa por derechos de publicidad y propaganda de la que estaban exentos. Se trata ni más ni menos de pagar por promocionar sus obras desde las marquesinas de cada sala.

"En principio, y en nombre de la Justicia, voy a seguir cobrando la tasa mientras que la ley esté vigente", dijo el intendente local, Carlos Arroyo, que ya sabe de enfrentamientos de este tipo no solo con los empresarios teatrales.

Durante el inicio de la anterior temporada, previo a las fiestas de fin de año y cuando recién se habían dado los primeros estrenos, el mismo gobierno había avanzado en idéntico sentido. Las autoridades terminaron desistiendo a partir de un llamado telefónico que la gobernadora María Eugenia Vidal les hizo desde China -estaba participando de una gira comercial- para que den marcha atrás y dejen de cargar con costos a un sector al que había alentado a apostar por Mar del Plata.

Esta vez la mandataria volvió a reprender al jefe comunal pero por carta que firmó de puño y letra: "Teniendo en cuenta el esfuerzo que venimos realizando le solicito se abstenga de implementar medidas contra el normal desarrollo de la actividad teatral", le escribió. Arroyo, con quien tiene una relación más que tensa desde el comienzo de su gestión, parece no escuchar ni leer a Vidal. "Si yo a un jubilado, a una maestra o a un peluquero le tengo que cobrar la tasa de servicios Urbanos, ¿por qué no se la tengo que cobrar al empresario teatral cuando el peluquero tiene un inmueble pequeño y un teatro cuesta millones?", ha dicho en estos últimos días, desafiante.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?