Tensión en el Ulster antes del principal desfile protestante

Los orangistas marchan hoy en Belfast.
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12 de julio de 2000  

BELFAST.- En un clima de creciente tensión y luego de reiterados incidentes, los protestantes de la Orden de Orange se aprestan a realizar hoy, en medio de un importante despliegue policial, su principal desfile del año.

En la víspera de la marcha, grupos radicales protestantes lanzaron ayer bombas incendiarias contra la iglesia católica de Ballyclare. Una persona fue arrestada, con lo cual suman unos 30 los detenidos en las últimas horas.

La jornada se caracterizó por las continuas protestas a raíz de la prohibición del paso, el domingo último, de la marcha de la Orden de Orange por el barrio católico de Garvaghy Road, en la ciudad de Portadown.

Los bloqueos y manifestaciones se realizaron en Belfast, Londonderry -la segunda ciudad de la provincia-, Portadown, Dungannon -oeste del Ulster- y Downpatrick, en el Este.

Las manifestaciones ocurrieron luego de una noche de violencia en la provincia tras cuatro horas de paro de actividades convocado por la Orden de Orange para manifestar su rechazo contra el desvío del desfile el domingo. Un total de 29 personas fueron detenidas durante los disturbios.

Día clave

Hoy se realizarán en toda la provincia desfiles de la Orden para celebrar el aniversario de la victoria del rey protestante Guillermo III de Orange contra el soberano católico Jacobo II en la batalla del Boyne, en 1690.

La marcha principal tendrá lugar en Belfast, donde se espera que 80.000 orangistas desfilarán con sus uniformes tradicionales hacia el parque de Ormeau, en el sur de la ciudad, aunque tendrán prohibido el paso por el barrio nacionalista de Lower Ormeau Road.

Con ese desfile, los orangistas pondrán fin a la tradicional temporada de las marchas, que en los últimos años ha estado marcada por disturbios en toda la provincia.

Los protestantes norirlandeses tienen previsto, como marca la tradición, encender fogatas y lanzar fuegos artificiales para celebrar el aniversario de la batalla del Boyne, en unos festejos que podrían causar una nueva ola de incidentes.

Los orangistas han lanzado un llamamiento a la comunidad protestante a que acuda "masivamente" a esos festejos. El líder de los orangistas de Belfast, Dawson Baillie, insistió en que la culpa de todo lo que ha ocurrido en los últimos días en Irlanda del Norte es de la Comisión de Desfiles y del primer ministro británico, Tony Blair.

El ministro británico para el Ulster, Peter Mandelson, advirtió ayer a los líderes orangistas que "cada bomba y cada acto de violencia se volverá contra vosotros", por lo cual los instó a que renieguen "de forma explícita" a la violencia.

Balance policial

La policía dijo que desde el 2 de julio, cuando empezaron los disturbios debido a la prohibición de una marcha orangista en Portadown -el hogar espiritual de la organización- detuvieron a 146 personas, se apoderaron de unas 1000 bombas incendiarias, 88 vehículos fueron destruidos y 57 agentes y cinco soldados británicos fueron heridos.

Los dirigentes orangistas exhortaron a sus partidarios a que se comporten hoy "de manera totalmente pacífica" y pasen el tiempo "en oración constante", lo cual parece difícil ya que la víspera del 12 es una noche en que se bebe en torno de grandes hogueras y la fecha siempre ha exacerbado las tensiones entre los protestantes británicos y los católicos irlandeses.

Pese a que se declara pacifista, la Orden de Orange nunca quiso apoyar los acuerdos de paz del Viernes Santo firmados hace dos años y que, con los auspicios del gobierno británico, devolvieron la esperanza al Ulster de finalizar una guerra civil entre protestantes unionistas y católicos separatistas que dura decenios.

Es una institución que siempre tuvo gran peso político en Irlanda del Norte y que representa un importante polo de referencia para la mayoría protestante.

En los últimos tiempos aparecieron en su seno algunas divisiones. Uno de sus miembros más ilustres, el líder protestante David Trimble, aceptó el cargo de titular del primer gobierno local del Ulster y ayer reiteró que la paz es el único camino.

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