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Noboa: "Mahuad abandonó el poder"

El nuevo mandatario se negó a calificar de golpe el alzamiento que lo llevó a la presidencia.
Javier Navia
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25 de enero de 2000  

QUITO.- El presidente ecuatoriano Gustavo Noboa aseguró ayer a La Nación que el ex mandatario "Jamil Mahuad abandonó el poder al refugiarse en una legación extranjera" y se negó a calificar de golpe de Estado los sucesos que el sábado último lo llevaron a asumir el poder tras el levantamiento indígena-militar.

Noboa, que ayer ascendió a jefe del comando conjunto de las fuerzas armadas al general Sandoval, que el viernes afirmó al llegar al Palacio de Gobierno que venía a "tomar el poder", intentó deslindar responsabilidades al alto mando e indicó a este enviado que "decir que los generales han participado en un golpe es una interpretación extensiva del tema".

En un encuentro mantenido en el Palacio Carondelet, el mandatario anticipó que no será él el encargado de juzgar los golpistas, ya que "si hay personas que puedan haber cometido algún delito deben ser sometidos a la justicia militar".

"Y en cuestiones de los generales, yo creo en la inocencia de la gente hasta que se demuestre lo contrario", destacó Noboa, que quiso dejar en claro que él no recibió el poder de los militares, sino que se siguió el camino constitucional. "Yo fui electo por el pueblo en una boleta con el doctor Mahuad. Soy representante del pueblo ecuatoriano. A mí no me designa ni el Congreso ni ninguna otra función. Hay un artículo en la Constitución muy claro y por ese artículo es que yo asumí el poder. A mí no me lo han entregado los militares."

Cuando La Nación le recordó que Mahuad tampoco se lo entregó, Noboa respondió: "Perdón, una cosa es renunciar, otra es abandono del poder, y cuando uno entra en una legación extranjera, entra en suelo extranjero".

La madrugada del sábado, tras ser "invitado" a abandonar el Palacio de Gobierno por los militares, Mahuad pidió refugio en la residencia del embajador chileno en Quito.

Por otra parte, Noboa trató de diferenciarse de su antecesor en el tratamiento del tema indígena y dejó entrever que Mahuad no cumplió con sus promesas.

"Cuando vino el levantamiento indígena de julio yo pregunté por qué sucedía y se me contestó: ÔPorque no se dio cumplimiento a lo que se pactó con los indígenas´. Yo lo que firmo lo cumplo -enfatizó Noboa-. Y esa es mi forma de vivir. Lo que firmo lo cumplo".

Sobre la advertencia lanzada por el presidente la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), que en su reaparición publica en esta ciudad alertó ayer sobre el peligro de una guerra civil "de aquí a tres o seis meses", el presidente expresó a La Nación que él no cree "en guerras civiles. Una guerra es lo que se ha tratado de evitar". Y agregó: "Si yo tuviera la bola de cristal sabría lo que va a suceder. Pero no la tengo. Ahora estoy aquí y haré lo que tengo que hacer: emplear mano dura".

"Debe haber habido algún mal consejo para que los indígenas se equivoquen de estrategia como lo hicieron y lleguen a pedir que se vayan todas las funciones del Estado. Ya no pedían reivindicaciones para ellos; pedían que colapse un Estado y que comience otro Estado", dijo.

Distanciamiento

Noboa confirmó que hacía tiempo que estaba distanciado de Mahuad y reveló que la semana que se habló de la dolarización no fue invitado a ninguna reunión. "Ni con el Banco Central ni con el gabinete. El doctor Noboa, que ahora es presidente de la república, jamás ha querido ser florero."

También fustigó a su antecesor al analizar algunas de sus medidas económicas más impopulares: "El tema del congelamiento de los depósitos el país no se lo perdonará. Ha sido una tragedia".

Consultado sobre las denuncias vertidas por el general Mendoza y por el propio ministro de Gobierno, Francisco Huerta, en el sentido de que Mahuad planeaba dar un "fujimorazo", Noboa respondió que no le "consta que haya habido ninguna conversación de ese tipo", pero destacó que "no he participado en ninguna reunión de ninguna clase durante la semana que se resolvió la dolarización".

El primer mandatario expresó además su preocupación por las heridas que puedan quedar en el seno de las fuerzas armadas tras la crisis. "Un fraccionamiento de fuerzas no conviene a nadie", indicó, pero subrayó que "si ha habido problemas ha sido sólo en la fuerza terrestre" y no en la marina o la fuerza aérea.

En cuanto a la implementación de la dolarización, Noboa dijo que seguirá adelante con ella y que "en dos días más se conocerá todo un equipo que trabajará en eso. En estos temas nadie tiene la verdad completa".

Aseguró luego que a partir de ahora "tiene que haber orden, disciplina; no es cuestión que cualquiera aquí quiera hacer lo que le venga en gana después de 20 años de democracia. Eso no puede ocurrir en un mundo como el de hoy. No puede ser que Ecuador al año 2000 quiera ir para atrás cuando el mundo va para adelante".

Noboa adelantó que una prioridad será "elevar salarios; que los empresarios ganen un poquito menos y repartan la riqueza un poquito más".

"Este país necesita trabajar, necesita honradez, luchar contra la corrupción", dijo Noboa, y añadió: "Yo no estoy aferrado a esta silla. No soy afiliado a ningún partido político y por tal motivo estoy buscando lo mejor que tiene el país: hombres sanos, hombres honestos, que quieran a la patria, para echar esto adelante".

Por último, adelantó que, para tratar de mejorar la imagen del país en el exterior, enviará embajadores notables "para decirle al mundo que Ecuador no es un banana country ".

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