Un exitoso profesor y abogado peronista

El defensor elegido por Menem tiene buen trato con dirigentes radicales
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30 de abril de 2001  

CORDOBA.- Si hay un gesto que enseguida se recuerda de Oscar Eduardo Roger es el cigarrillo cayéndole en un ángulo inclinado de un costado de los labios. Es un fumador empedernido, de dos etiquetas de Benson, aunque de vez en cuando trata de abandonar el hábito.

En eso no ha tenido éxito, a diferencia de su carrera profesional, política y docente, que lo ha llenado de satisfacciones, muchas más que los momentos amargos, que tampoco le han faltado.

Roger es el penalista cordobés que eligió el ex presidente Carlos Menem para que, con otros letrados, se encargue de su defensa si el juez Jorge Urso decide citarlo para tomarle indagatoria, como quiere el fiscal Carlos Stornelli, en la fragorosa causa judicial originada en el tráfico ilegal de armamentos que tuvo lugar en la primera mitad de la década de los 90.

No obstante sus trajines, por las múltiples actividades que despliega, es un devoto "familiero": está casado con la doctora Sonia Zilberberg, con quien comparte el estudio jurídico.

El matrimonio tuvo tres hijos -un varón y dos mujeres- que ampliaron la familia con nueve nietos. Ultimamente, su "chochera" son dos bisnietas. Y guarda cariñosos recuerdos para su "queridísima madre", Josefina, y Manuela, su "aun más querida y siempre presente abuela".

El profesor y el alumno

Esa fidelidad a los afectos le ha granjeado la confianza del ex presidente Menem, con quien se conoce desde hace medio siglo. "Yo era profesor adjunto en la Facultad de Derecho y él, mi alumno", memora. Tenían más o menos la misma edad. Hoy Roger cuenta 72 y Menem, 70.

La historia escribió que el estudiante convocara décadas más tarde, cuando llegó a la presidencia argentina, al amigo "profe" para que desempeñara la siempre delicada función de procurador general de la Nación. Frecuentemente jugaban juntos partidos de fútbol, una pasión de ambos.

Aunque no comparten amores de divisas: Menem es un fanático de River Plate; Roger guarda lealtad al azulgrana de San Lorenzo de Almagro, que lo tiene como consejero.

Los dos también abrazaron el peronismo desde jóvenes. Roger debutó en la política adhiriendo en 1947 al Partido Unico de la Revolución, una agrupación embrionaria del Partido Justicialista. El penalista se define a sí mismo como "un ortodoxo".

Pero sus preferencias políticas no son un muro para sumar amistades en cualquier punto del espectro político. Con los hermanos De la Rúa -Fernando y Jorge- se conoce también desde hace cerca de medio siglo. Con Jorge ha compartido en armonía cátedras y lugares de vacaciones.

Como abogado, radicales prominentes también lo han llamado para que los defendiera: Rubén Martí, hasta 1999 intendente de Córdoba y actualmente subsecretario de Municipalidades de la Nación, o Walter Dorflinger, que fue absuelto de supuestos malos manejos del Banco de Córdoba cuando ejerció su presidencia, en épocas de la gobernación del radical Eduardo Angeloz.

Defendió también al policía Raúl del Prado, acusado en 1979 por descargar una ametralladora Halcón sobre el cuerpo del jefe del Comando Radioeléctrico, comisario Zenón Mallet.

La Cámara Segunda del Crimen declaró que el policía actuó bajo un trastorno mental transitorio y fue absuelto.

Apenas se ingresa en el bufete de Roger el visitante se encuentra con un pequeño cartelito que reza: "No desprecies a nadie cuando subas. Lo más probable es que lo encuentres al bajar".

Una paradoja a la medida de Menem y de Urso. El ex presidente fue quien propuso la designación de Urso en el juzgado en el que, probablemente en las próximas horas, deba comparecer de la mano de su fiel amigo Oscar Eduardo Roger.

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