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Una noche de estrellas muy frías

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9 de mayo de 2001  

"Aptra es una entidad fundada en 1959 por periodistas del espectáculo para periodistas del espectáculo y para que opinen periodistas del espectáculo y que jamás permitió, y menos lo permitirá ahora, que alguien ajeno a nuestra profesión quiera manipular los premios. Esta fiesta se hace no para satisfacción de una persona, sea actor, empresario, actriz, productor, directivo. Esta fiesta se hace para todos los que luchan cada día por hacer más prestigioso este medio: desde el más modesto y soñador de los tiracables, hasta la estrella más encumbrada."

Con estas palabras, Pedro Loiácono, presidente de la Asociación de Periodistas de la Televisión y Radiofonía Argentinas (Aptra), inauguró la entrega de los premios Martín Fierro de la temporada 2000 de la TV local. Sus dichos -que también hicieron honor a los 50 años de la televisión argentina y sus pioneros- fueron la respuesta para el reciente acto de desprecio de Adrián Suar y Canal 13 hacia Aptra y su galardón. De hecho, muchas figuras del canal de Constitución estuvieron ausentes de la fiesta, que no perdió glamour pero sí ganó en frialdad.

No es culpa de esas ausencias la falta de temperatura. Pero sí están íntimamente relacionadas con la esencia del problema. Parecería que a los artistas del mundo del espectáculo ya no los emociona ser parte de los Martín Fierro. Tal vez porque mucho se ha dicho en contra de este premio, tal vez porque con el paso de los años han empezado a sentir que es un derecho adquirido y no algo que deban ganarse.

Llegará el día en que esta actitud indolente contagie la mala gana a los espectadores. Por ahora, el público es ajeno a esta indolencia. Así lo demuestra el rating que cosechó la transmisión de la fiesta de los Martín Fierro, que realizó Azul TV. Según Ibope, el especial hizo un promedio de 31,3, con un pico de 38,3 puntos, una cifra casi equivalente a cuatro millones de espectadores.

En tanto, en el salón del hotel Hilton, frente a la apatía generalizada de los triunfadores vinculados con los canales privados, se destacó la humildad y la emoción de quienes llegaron al podio de la mano de Canal 7 o de la radio, ese pariente pobre de la televisión. Los abrazos y las lágrimas de la gente de radio siempre fueron los más abundantes de la entrega de premios. Pero este año se les sumó la emisora estatal.

Cada vez que algún representante de Canal 7 subía a retirar su estatuilla, recibía los aplausos y el aliento -desde una primera fila de pie- de autoridades y compañeros de la emisora transformados en hinchada improvisada. Siete veces subió Canal 7 a recibir sus siete premios. Telefé se llevó la misma cantidad y para ese gigante siete no es nada. En tanto, Azul se quedó con tres estatuillas y América apenas con dos.

Un premio cantado

-Así que ganan el Oro, ¿no?

-No, no... -contestó César Mascetti.

El diálogo no fue iniciado por un cronista, ni por un miembro de Aptra, ni por un actor. El comentario le llegó a Mascetti de boca de un simple muchacho de seguridad. El Oro no podía estar más cantado.

Para colmo, el rumor parecía confirmarse por la presencia de Mónica Cahen D´Anvers y Mascetti en una noche en que el 13 no aportó figuras de peso. Como si se hubieran puesto de acuerdo o como si hubiera sido una orden, estuvieron ausentes: Julián Weich, María Laura Santillán, Dady Brieva, Jorge Marrale y Patricia Palmer. Muchos sospecharon que el único motivo de la presencia de los conductores fue esperar el Oro.

Mientras tanto, salvo por el anuncio de Jorge Rial en "Intrusos" -reveló con doce horas de anticipación que el Oro sería de "Telenoche"-, nadie durante la fiesta podía negar o afirmar quién se lo llevaría. También se dijo que "Okupas" era un candidato firme.

Finalmente sucedió lo largamente anunciado: Mónica y César se llevaron la estatuilla dorada. Ese fue el décimo sexto galardón de Canal 13, el más premiado de la noche.

Para Suar y Tinelli

Por un lado está la suma de estatuillas conseguidas por cada canal; por otro, las de Adrián Suar y Marcelo Tinelli, los productores independientes más fuertes de la noche.

De los dieciséis Martín Fierro que se llevó Canal 13, nueve fueron conquistados por las huestes de Suar. Tal vez por el poder del actor dentro del medio y por la influencia que tiene en el 13, ninguno de los ganadores se atrevió a mencionar su ausencia o, aunque más no fuera, hablar bien de Aptra. "La verdad es que le agradezco mucho a mi productor Adrián Suar, a Aptra y a mis papás", dijo Malena Lucchetti, la pequeña ganadora en el rubro Actuación Infantil, que ya desde chiquita parece tener claro el orden de importancia de personas e instituciones.

Tinelli estuvo presente para recibir lo suyo, nada menos que ocho estatuillas, tres por "Okupas". "Esta es una buena noche. La noche que me llevé el Oro fue una muy buena noche", previó en la sala de prensa.

A la hora del premio mayor, los conductores Karina Mazzocco y Jorge Rossi -que hicieron una sobria labor- ya habían rogado varias veces: "Aplaudan, por favor" o "Pónganse media pila. Falta poco". Luego de cada corte, una toma panorámica mostraba el desbarajuste general. Nadie estaba en su lugar. Los ganadores estaban ajenos a la suerte de sus colegas. Los perdedores también. Otros desertaron de la fiesta como si tuvieran muchas, como si hubiera otras, cuando, a pesar de todo, el Martín Fierro es la única fiesta de la televisión.

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