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Por la calle

Por Juan Carlos Insiarte
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9 de mayo de 2001  

Menores explotados

La peatonal Florida, desde avenida Roque Sáenz Peña hasta la avenida Córdoba, está poblada de menores de edad que mendigan tirados en la calle, en la puerta de los negocios, en los patios de comida y en las entradas de los subtes. Recurren a gritos desesperados y se aferran a los tobillos de los transeúntes. En su relato, María Eugenia Bermúdez dijo: "Soy testigo de cómo otros chicos mayores les retiran las monedas y se las entregan a sus padres que los esperan y los vigilan a pocos metros de distancia.

"Lo más sorprendente y triste es que el Gobierno de la Ciudad no haya tomado medidas para que estos chicos de corta edad no se encuentren en las calles mientras deberían estar en las escuelas, ni haya puesto en marcha un plan de asistencia social que les proporcione las herramientas mínimas para acceder a un futuro más promisorio", reflexionó.

"Pienso que la legislación referente a la explotación de estos menores se debería hacer cumplir, penando la acción de sus padres", concluyó la lectora María Eugenia Bermúdez.

Respuesta inmediata

Las luminarias de la calle Lautaro, esquina Ramón S. Falcón, volvieron a resplandecer en forma inmediata tras la publicación del reclamo vecinal en esta columna debido a deficiencias y la consecuente inseguridad que generaban.

Tan sólo faltaría la reparación de algunas veredas, en su mayor parte dañadas por las raíces rebeldes de los árboles o por reparaciones mal hechas por empresas de servicios.

Plaza pintarrajeada

La plaza Teniente General Aramburu, de Donato Alvarez y Avellaneda, presenta un aspecto lamentable debido al mal trato que recibe de parte de concurrentes inadaptados. No hay rincón, columna o banco que se haya salvado de una verdadera guerra de graffiti. El paseo se caracteriza por su diseño moderno y por sus extendidas glorietas en galería, pero el mal trato que recibe y la ausencia de cuidadores convirtieron el lugar en un exponente de la desidia.

Imposible girar

¿Alguna vez trató de girar con el automóvil desde Castex hacia la avenida Casares? Se preguntó Zulema Cukier. Su interrogante llevaba implícita la impresión de aludir a una misión imposible. Es que los vecinos que tratan de realizar dicha maniobra advirtieron que el semáforo colocado en Gelly y Casares demora en forma excesiva el tránsito por esa última vía. Cukier comentó que al mismo tiempo hay una parada de la línea de colectivos 102, en la que suelen detenerse hasta tres unidades. Además hay un bache monumental en la propia esquina. "Tres factores para que la fila de autos, en las horas pico, llegue hasta la Avenida del Libertador, a unos 300 metros de allí." La vecina de Palermo Chico dijo que "tan sólo moviendo la parada de micros se podría descongestionar un poco el tránsito y también se evitarían los riesgos de maniobras imprudentes que ocurren diariamente en la avenida Casares, en donde se suelen desarrollar velocidades más allá de las normales".

Caminar, una aventura

"Me pregunto si los interminables y peligrosos movimientos a los que se ven obligados los vendedores ambulantes que azotan mi barrio del Once desde tiempos inmemoriales, ayudan en algo a los pobres transeúntes que circulamos diariamente por la avenida Pueyrredón", manifestó Rosa Lagarrigue. Relató que desde hace días, los vendedores mecen sus carromatos en forma continua para evitar que la fiscalía les decomise la mercadería.

"Caminar por esas cuadras se torna una verdadera aventura para evitar los topetazos de los carros." En la opinión de esta vecina "la medida no sirve porque los vendedores son cada día más, mejor organizados y ahora enojados y violentos".

Para comunicarse con esta columna, los lectores que deseen hacer llegar sus inquietudes pueden hacerlo al siguiente correo electrónico: jcinsiarte@lanacion.com.ar

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