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Nadie sabe dónde está Guido Guelar

Tras el vaciamiento del Banco del Oeste, del cual era presidente, nunca más fue visto en la Argentina
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3 de junio de 2001  

El banquero Guido Guelar se fue una tarde de febrero y nunca más se supo de él. Pasaron más de 14 años desde su fuga, y más de dos desde el fallo que declaró prescripta su última causa judicial.

Pero Guido Guelar, de 55 años, sigue sin dar la cara por el vaciamiento del Banco del Oeste.

Presidió, en su momento, uno de los bancos más poderosos de la Argentina. Su contador era el escribano Raúl Moneta. Su hermano, Diego, fue embajador en Estados Unidos, durante la década menemista. Uno de los abogados que representó a su banco fue el actual presidente, Fernando de la Rúa.

El vaciamiento del Banco del Oeste le costó al Estado más de 100 millones de pesos en préstamos y depósitos garantizados.

"La historia de Guido es la radiografía de toda una generación. Hubo muchos Guido Guelar en la política, en la economía y en la cultura. Es la radiografía de la Argentina trágica", dice hoy su hermano Diego, que fue sobreseído en la causa del Banco del Oeste.

"Gracias por su interés, pero todavía no es el momento", es el mensaje que le hace llegar a La Nación Guido Guelar desde algún lugar del mundo. ¿Qué secretos esconde?

Del banco a la estancia

Sus amigos lo describen como un trabajador obsesivo, que soñaba con comandar el banco más importante de la Argentina, y casi lo logra: el Oeste llegó a ser el número doce. Dicen que trabajaba tanto que ni siquiera jugaba al golf. Que no le interesaban el fútbol, los caballos ni la vida nocturna. Que muchas madrugadas lo sorprendían haciendo números en su despacho de la calle Bernardo de Irigoyen.

Su otra pasión era la estancia La Chocita, de 3000 hectáreas, ubicada en el partido de Luján. Había heredado esa pasión de su padre, Isidoro, un acaudalado terrateniente de la provincia de Entre Ríos. Antes de fugarse, Guido Guelar vendió (o transfirió) su estancia a su escribano, Moneta, quien la rebautizó estancia La República.

El ascenso de Guido Guelar en los años 80 fue vertiginoso. De joven y exitoso abogado pasó a ser dueño de la financiera Participar y de allí al Banco del Oeste, que empezó con una sede en la ciudad de Mercedes y al poco tiempo se convirtió en la principal entidad financiera privada de la provincia de Buenos Aires.

El Banco del Oeste tenía una mesa de dinero. Según determinó una investigación judicial, la mesa se utilizó para realizar inversiones, especialmente en Mendoza, con autopréstamos garantizados por el Banco Central y a través de sociedades controladas por el banco.

Las escrituras habrían sido suscriptas por el escribano Moneta o por su cuñado, el escribano Silvestre Peña y Lillo. Algunas de esas fincas habrían sido vendidas a distintas sociedades para eludir las acciones de la extensión de la quiebra del Oeste. Otras habrían quedado en poder del Banco Central, pero con contratos de explotación a largo plazo firmados antes de la quiebra.

De esta forma, según fuentes vinculadas con la causa judicial, Guido Guelar logró poner a salvo de la quiebra al menos una parte de las propiedades, con la cual habría financiado su vida de prófugo.

Pero no todas las inversiones que intentó Guido Guelar mientras presidió el Banco del Oeste llegaron a concretarse.

Uno de los proyectos más ambiciosos del Banco del Oeste fue la compra del Banco Español, en 1982. Para hacer esa operación, el Oeste contrató a tres abogados prominentes: el ex ministro de Isabel Perón Angel Federico Robledo, Fernando de la Rúa y Diego Guelar, hermano de Guido. Al final, el grupo Zorraquín presentó la mejor oferta y se quedó con el Banco Español.

El 9 de enero de 1987, el entonces presidente del Banco Central, José Luis Machinea, dispuso la intervención del Banco del Oeste. La mesa de dinero daba pérdidas y las empresas creadas por el banco también.

La gran mayoría de los ahorristas recuperó su dinero, pero no todos. Tras la intervención, un hotelero de Neuquén, Marcos Alfonso, cobró a punta de pistola un préstamo no garantizado de 133 mil dólares. Fue detenido al regresar a su provincia, donde se ganó el mote de "Robin Hood de la patria financiera."

Guido Guelar no aguantó las presiones judiciales y financieras. Sufrió un preinfarto. El 19 de febrero, 40 días después de la intervención, partió a Nueva York con su mujer y dos hijos, para tratarse el corazón. Allí alquiló una casa en un suburbio de Connecticut, su último domicilio antes de desaparecer.

El fugitivo

Dos veces viajaron al exterior delegaciones argentinas con el propósito de arrestar al banquero prófugo, y las dos veces volvieron con las manos vacías.

El primer operativo fue organizado por el entonces juez Remigio González Moreno. En junio de 1987 ya había dos gerentes del Banco del Oeste con prisión preventiva y el juez federal Miguel del Castillo estaba a punto de pedir la captura de Guido Guelar, que ya llevaba dos meses en los Estados Unidos. Entonces, González Moreno se anticipó al juez Del Castillo y pidió que arrestaran a Guelar por otra causa que tramitaba en su juzgado.

¿Qué pasó? Dos comisarios de la Policía Federal viajaron a Connecticut y, junto con una delegación de marshals norteamericanos, allanaron la casa del prófugo.

"La esposa estaba, el padre estaba, los dos hijos estaban y la cama de Guido Guelar estaba calentita. Pero él no estaba", dijo un ahora ex comisario que participó en el operativo. Según la fuente, las autoridades estadounidenses le dijeron que el allanamiento habría sido "comprado" y que desconfiaban del juez. Las sospechas crecieron al año siguiente, cuando Interpol secuestró la agenda personal de Guido Guelar y en ella figuraba el teléfono particular de González Moreno.

Cerca de Guido Guelar se cuenta otra historia: que el ex juez quiso extorsionar a Guelar y que éste se negó. González Moreno fue destituido y detenido en 1990 por un presunto pedido de coimas a directivos del Sanatorio Güemes.

El segundo intento de captura fue al año siguiente, 1988, en México DF, donde Guelar se había radicado con su familia, tras su paso por los Estados Unidos. Interpol Argentina lo había rastreado hasta allí gracias a un dato aportado por el FBI: el banquero se había apropiado de una tarjeta de crédito del First Woman´s Bank of New York, con nombre falso, y la usaba para cubrir sus gastos.

Hacia allí partió otra delegación argentina encabezada por el entonces fiscal federal Mariano Ciafardini, que intervenía en la causa del doctor Del Castillo.

En Mexico, los investigadores se pusieron en contacto con el entonces jefe de Interpol en México, y fueron a un hotel a esperar novedades que nunca llegaron.

"Mi error fue decirles a los mexicanos que Guelar se había fugado con 100 millones de dólares", dijo un policía que viajó con Ciafardini. Otra vez, los investigadores argentinos volvieron sin Guelar.

Poco tiempo después, el entonces jefe de policía, Juan Pirker, recibió una llamada desde la embajada argentina en México: la mujer de Guido Guelar se había presentado en la sede diplomática para quejarse porque su marido estaba detenido. Pero la policía mexicana negó que Guelar estuviera preso y el incidente pronto pasó al olvido.

Quién es quién

Lo que sí hizo Interpol México para quedar bien con sus colegas de la Argentina fue mandar la agenda de Guelar, supuestamente secuestrada en un allanamiento que el banquero milagrosamente logró eludir.

La agenda de Guido Guelar se lee como un "Quién es quién" de la Argentina de los años 80. Allí aparecen los hermanos Menem; Amalita Fortabat; Margarita Ronco, secretaria de Raúl Alfonsín; banqueros nacionales y extranjeros; los 15 mejores restaurantes de la Argentina; decenas de ministros, diplomáticos, legisladores, funcionarios y periodistas.

También aparecen personajes como Héctor "El Pájaro" Villalón, que fue delegado de Perón, proveedor de armas de los Montoneros y más tarde negociador en la entrega de los rehenes de la embajada norteamericana en Teherán. También el empresario inmobiliario marplatense Nicolás Di Tullio, detenido hace una semana y acusado de narcolavado.

La agenda sirvió de poco. Desde entonces, el banquero prófugo nunca más pudo ser ubicado por la Justicia. ¿Hasta cuándo se esconderá?

Familia y negocios

Diego Guelar

  • Hermano de Guido, ex diputado nacional, ex embajador en la Comunidad Europea, Brasil y Estados Unidos. Fue sobreseído en la causa del Banco del Oeste.
  • Raúl Moneta

  • Fue escribano de Guido Guelar, de quien adquirió una estancia de 3000 hectáreas en el partido de Luján, La Chocita, a la que renombró La República.
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