Historia de piquetes y disturbios

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18 de junio de 2001  

Hace tiempo que las rutas argentinas huelen a neumáticos quemados, aunque la violencia en los piquetes aumentó en los últimos años. Durante el gobierno aliancista murieron ocho personas mientras pedían trabajo, planes sociales o aumento salarial a la vera del camino.

La escalofriante estadística comienza en diciembre de 1999 con el primer corte de ruta que le tocó enfrentar al presidente Fernando de la Rúa, a escasos cuatro días de haber inaugurado su gestión.

Los piqueteros Federico Escobar, de 25 años, y Mauro Ojeda, de 29, perdieron la vida al toparse con la represión de la Gendarmería que intentaba desalojar el puente General Belgrano, en Corrientes. Ese paso había sido tomado por docentes y estatales autoconvocados para reclamar el pago de salarios atrasados. De la Rúa decidió luego la intervención federal en la provincia.

El segundo foco de conflicto importante para el gobierno actual estalló un año más tarde con otro muerto. Aníbal Verón, un chofer de la empresa Atahualpa que esperaba desde hacía nueve meses que le pagaran el sueldo de su último trabajo, fue mortalmente herido por una bala que impactó en su rostro en General Mosconi. Este hombre de 37 años manifestaba sobre la ruta 34, junto con otras 150 personas, que solicitaban empleo y planes Trabajar.

La muerte de Verón enardeció a sus compañeros, que se trasladaron a Tartagal, tomaron de rehenes a policías, saquearon comercios y atacaron las casas de los políticos locales. La Unión Tranviarios Automotor (UTA), liderada por el gremialista Juan Manuel Palacios, convocó a un paro nacional ese mismo día.

Tierra de conflictos

General Mosconi ardía desde hacía meses. En mayo había sido epicentro de una prolongada protesta de desocupados que exigían la continuidad de los planes Trabajar.

Si bien en este piquete sobre la ruta 34 no hubo decesos, se vivieron horas tensas detrás de las barricadas y con la llegada de la Gendarmería. La orden presidencial era resolver el conflicto sin disparos.

Otras dos personas perdieron la vida en una protesta posterior, aunque no por la intervención de las fuerzas de seguridad. En octubre del año último, Diego Ojeda (18 años) y Claudio Pierandrei fueron víctimas de un accidente automovilístico mientras productores agropecuarios cortaban el cruce de las rutas 16 y 95, a la altura de la localidad chaqueña de Sáenz Peña.

Luisa Alegre también falleció en una protesta, el mes último. La presidenta del centro de jubilados Alma y vida sufrió una descompensación cardíaca cuando hacía sonar un redoblante en un piquete organizado en la localidad bonaerense de La Matanza. Este corte de ruta, encabezado por desocupados que pedían planes Trabajar, duró más de 17 días sobre la ruta nacional N° 3.

La muerte de esta mujer trajo a la memoria la de otra manifestante, Teresa Rodríguez, una joven empleada doméstica de 24 años que en 1997 fue alcanzada por una bala durante la represión de un piquete que cortaba la ruta nacional N° 22.

Ayer se agregaron a esta lista dos piqueteros de General Mosconi: Carlos Santillán (27 años) y José Barrios (17 años).

El año último, la gestión delarruista tuvo que resolver un promedio de un corte de ruta por día. Esto es, 307 manifestaciones durante los primeros 301 días del año, según estadísticas de Gendarmería.

El Gobierno repite que la modalidad del piquete no es espontánea sino producto de la acción de infiltrados.

El primer piquete en la localidad de Tartagal, Salta, se produjo en mayo de 1997. A partir de entonces, este mecanismo de presión para conseguir mejoras sociales -con diversos resultados- fue avanzando sobre distintos caminos de todo el país: Jujuy, Junín de los Andes, Orán, Cutral-Có, Cipolletti, Concordia, La Quiaca, General Pacheco, Alberdi.

Pero, indudablemente, a las zonas de Tartagal y de General Mosconi se las reconoce como los centros de conflicto por excelencia. El mismo lugar desde donde el ex presidente Carlos Menem prometió a los alumnos de una escuela que, luego de su gobierno, iban a poder viajar a Japón, en dos horas, atravesando la estratósfera en cohete.

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