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Crisis diplomática entre Perú y Venezuela por Montesinos

Ambos países decidieron retirar a sus embajadores; dura acusación de Chávez
Alberto Armendariz
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30 de junio de 2001  

LIMA.- La tensión generada entre Perú y Venezuela por las circunstancias en que se produjo la captura de Vladimiro Montesinos el sábado último en Caracas se convirtió ayer en una crisis diplomática, luego de que ambos países decidieron retirar a sus embajadores de las respectivas capitales.

En un enérgico discurso que duró hasta la madrugada de ayer, el presidente venezolano, Hugo Chávez, anunció el retiro provisional de su embajador en Lima, Gustavo Gómez y acusó a la policía peruana de haber realizado supuestas operaciones secretas en territorio venezolano en la búsqueda del ex asesor de Inteligencia de Alberto Fujimori.

El mandatario, sospechado desde hace tiempo de haber brindado protección a Montesinos, calificó de "inamistosos" los actos del gobierno de su par peruano, Valentín Paniagua, adelantó que enviará una nota formal de protesta y afirmó que el ministro del Interior peruano, Antonio Ketín Vidal, mintió y fabricó pruebas para llevarse el crédito de la captura del "Rasputín" del fujimorismo.

"Aquí no puede venir ninguna policía a operar a espaldas de nuestro gobierno. Eso es una falta de respeto y una violación al derecho internacional", enfatizó Chávez, según quien el ex asesor fue apresado exclusivamente gracias a la Dirección de Inteligencia Militar venezolana y no por el trabajo conjunto de la policía peruana y el FBI, como afirmó el propio Ketín Vidal anteayer.

El ministro del Interior explicó entonces detalles de cómo se realizó el trabajo de inteligencia y reveló que, a través de dos agentes de seguridad de Montesinos, se había arreglado que éstos entregarían al ex asesor en la embajada peruana en Caracas a cambio de la recompensa de cinco millones de dólares ofrecida. Sin embargo, la noche del sábado último, cuando Montesinos era trasladado -sin su conocimiento- hacia la residencia diplomática, el auto en el que iba fue interceptado por efectivos venezolanos que finalmente lo arrestaron. "Lo iban a trasladar de un lugar A a un lugar B, pero terminó en el Ch de Chávez", dijo con sorna el mandatario caribeño.

En su discurso de casi tres horas, Chávez sostuvo que Ketín Vidal tenía la "obsesiva intención" de capturar a Montesinos personalmente y de formar parte de una conspiración internacional que luego lo habría acusado de "proteger al delincuente".

"Está en marcha una conspiración internacional que busca derrotarnos. Bájense de esa nube, estaremos aquí, Dios mediante, hasta 2013", dijo el mandatario (que descuenta que será reelegido en 2006) en una conferencia de prensa en la que, paradójicamente, no había periodistas como público sino todos los funcionarios de su gobierno que festejaron las mil y una ocurrencias de Chávez riendo o haciendo gestos de aprobación.

Como Castro o Khadafy

Sin dejar de hacer alusión una y otra vez a su héroe, Simón Bolívar, Chávez comparó su situación -de "persecución" por parte de Estados Unidos- con la de Fidel Castro y Muammar Khadafy. Mientras tanto, interrumpía constantemente su mensaje para ofrecer "café y sandwichitos" a los funcionarios presentes o comentar las corbatas que vestían los asistentes.

Ante esta particular conferencia y el llamado al embajador venezolano en Lima, el gobierno peruano de Paniagua reaccionó de manera firme, enérgica e inmediata y ordenó a su embajador en Caracas, Luis Marchand, retirarse de Venezuela. El canciller y jefe del Consejo de Ministros, Javier Pérez de Cuéllar, aclaró que ésa era la única forma de responder a "una verdadera agresión verbal" por parte de Chávez.

Desde Madrid, donde se encuentra de gira, el presidente electo Alejandro Toledo sostuvo que apoya y respeta la decisión tomada por el gobierno peruano. "Yo consultaré con Paniagua por que es absolutamente necesario que coordinemos -dijo-. Pero por el momento yo respaldo todas las decisiones."

Toledo lamentó "enormemente" la situación conflictiva entre Venezuela y Perú y agregó que no entiende por qué Venezuela permite que las cosas lleguen a este nivel.

"Desde el punto de vista técnico, ésta es la antesala de un rompimiento de relaciones", señaló por su parte, el ex canciller peruano José de la Puente.

Y, para muchos analistas, la medida tomada por Chávez no hará más que aislar a su gobierno, seriamente criticado no sólo por la oposición interna sino también por la comunidad internacional.

Mientras tanto, en la prisión de máxima seguridad de la Base Naval de El Callao, el hombre que generó la crisis diplomática se encontraba ayer deprimido por tener que compartir su lugar de detención con su archienemigo, el terrorista Abimael Guzmán, líder de Sendero Luminoso, y otros cabecillas guerrilleros.

Preocupación en Tokio

"Se encuentra totalmente abatido -indicaron fuentes judiciales-. Le ha chocao demasiado estar en ese lugar."

Temeroso de ser víctima de un atentado, Montesinos lleva puesto su chaleco antibalas y hace que otra persona pruebe su comida antes de ingerirla.

Quien también debe estar muy preocupado en su refugio de Tokio es Fujimori. Es que el gobierno japonés aceptó que podría extraditar a Víctor Aritomi, cuñado de Fujimori y ex embajador peruano en Japón. Aunque Aritomi no goza de ciudadanía japonesa, como el destituido presidente, Fujimori empieza a ver cómo se le va cerrando cada vez más el cerco a su alrededor.

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