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De la Rúa cambió senadores por Clinton

El Presidente, que evitó hablar de los sobornos en la Cámara alta, se exhibió en Nueva York con líderes de todo el mundo
Mariano Obarrio
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7 de septiembre de 2000  

NUEVA YORK.- El presidente Fernando de la Rúa se escapó por un momento hacia el mejor de los mundos. En la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas (ONU), que comenzó ayer en esta ciudad, procuró codearse y exhibirse junto a los grandes líderes mundiales como Bill Clinton y Tony Blair para tomar distancia, al menos en la superficie, del escándalo de las coimas en el Senado.

El asunto le preocupa, se nota, pero prefiere no hablar del tema con los periodistas. Al menos por ahora.

El Presidente llegó anteanoche a Nueva York, con muestras de cansancio, acompañado por su canciller, Adalberto Rodríguez Giavarini, los secretarios de Programación Económica, Miguel Bein, y de Turismo, Hernán Lombardi, dos gobernadores, diputados y un senador.

La mayor expectativa de la comitiva argentina se centraba en la comida que anoche mantenía De la Rúa en el Hotel Waldorf Astoria, donde Clinton, que reside allí durante la cumbre, agasajó a quince jefes de Estado. El presidente de los Estados Unidos ofició de anfitrión del Grupo de la Tercera Vía, compuesto por países que adhieren al principio social que debe regir al capitalismo global.

No era la primera vez en el día que De la Rúa se encontraría con Clinton y con el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, gestor e impulsor de la tercera vía, que agrupa a gobiernos generalmente controlados por partidos o alianzas socialdemócratas: Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia, la Argentina, Brasil, Chile, Suecia, Portugal y Sudáfrica, entre otros.

En sus encuentros con Blair, De la Rúa comentó que en su discurso de hoy ante la Asamblea, que reúne a más de 150 jefes de Estado, el primer mandatario defenderá la soberanía argentina sobre las islas Malvinas y, según fuentes de la Cancillería, recordará la resolución en favor de nuestro país que todos los años vota el comité de descolonización de la ONU.

Ello también le expresó por la mañana el canciller Rodríguez Giavarini a su par británico, Robin Cook, durante una reunión de 50 minutos, sobre lo que se informa por separado.

Pero, además, lejos del país convulsionado y dentro del mundo de las relaciones internacionales del más alto nivel, De la Rúa intercambió elogios y buenos augurios con líderes mundiales de toda clase, al margen de seguir de cerca la apertura de la asamblea y algunos discursos, como el del líder palestino Yasser Arafat.

Con el presidente de Rumania, Alexandre Nicolescu, De la Rúa y el gobernador de Entre Ríos, Sergio Montiel, conversaron sobre mejorar el intercambio comercial. El líder rumano ofreció a la Argentina utilizar el puerto de ese país sobre el Mar Negro como punto de ingreso para productos argentinos, que así gozarían del beneficio de la distribución que los rumanos mantienen dentro de la Unión Europea, donde rige el libre comercio.

El Presidente, según una alta fuente, retribuyó el ofrecimiento, propuso eliminar barreras de aranceles y subsidios y deslizó la posibilidad de colocar en Rumania el reactor atómico que el país le vendió a Egipto "para fines de paz".

En los pasillos, De la Rúa se encontró con el líder cubano, Fidel Castro, y con el presidente francés, Jacques Chirac, entre otros, a quienes hoy tendrá muy cerca durante una mesa redonda sobre el papel de las Naciones Unidas en el nuevo milenio, de la que también participará el mandatario de Venezuela, Hugo Chávez.

Entre los líderes

Pocas frases deslizó el Presidente ante periodistas. "Lo destacable es la presencia argentina en una cumbre donde están casi todos los presidentes del mundo; algunos no pudieron venir como Cardoso (Fernando Enrique) o el de Paraguay (José Luis González Macchi)", dijo De la Rúa.

"Esto significa nuestra ratificación de apoyo a la misión de la ONU por la paz, la justicia, la salud, la seguridad y contra el hambre en el mundo", dijo. El Presidente también se entrevistó con el flamante vicepresidente del Paraguay, el liberal Julio César "Yoyito" Franco, recientemente elegido para el cargo con el voto popular, con serias disputas de legitimidad política con su presidente, González Macchi, del Partido Colorado.

De la Rúa quedó flanqueado por Blair y por el presidente de China, Jiang Zemin, durante el almuerzo que ofreció el secretario general de la ONU, Kofi Annan, en el Salón de Delegados de la sede del organismo mundial. Fueron los primeros contactos con el líder británico, que le expresó "que hay buen voluntad" para cooperar en los asuntos bilaterales.

Tuvo contactos similares durante la tarde con el presidente de Costa Rica, Miguel Angel Rodríguez; de Hungría, Ferenc Madl; de Ucrania, Leonid Kuchma; de la República Checa, Vaclav Havel; el príncipe de Marruecos, Houlay Rachid, y la primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina.

Curioso resultó este encuentro con una líder a la que las guerrillas de su país mataron a casi toda su familia, excepto a su hermana, y se convirtió en militante de los derechos humanos. De la Rúa la invitó a la Argentina para aumentar el comercio bilateral y tentar los empresarios argentinos del gas a que exploren las reservas gasíferas vírgenes de Bangladesh para invertir en nuevos negocios, según comentó un funcionario de primera línea.

El Presidente podría reunirse hoy con el líder palestino, Yasser Arafat, con el rey de Jordania, Abdulah II, y con el primer ministro de Israel, Ehud Barak.

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