Accidentado viaje inaugural de un tren de vapor en Bariloche

La máquina, de 1912, se descompuso y dejó varados a 70 pasajeros en Perito Moreno
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14 de julio de 2001  

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- Unos 70 pasajeros que participaron ayer del viaje inaugural de un tren turístico de vapor que recorre la meseta patagónica quedaron varados durante dos horas a 40 kilómetros de esta ciudad porque la locomotora sufrió un desperfecto.

Los turistas llegaron hasta la estación Los Juncos del paraje Perito Moreno, donde terminaba el recorrido de ida, pero no pudieron volver en el tren, como estaba previsto. Hasta allí fueron a buscarlos camionetas y colectivos, ya que la locomotora no tenía suficiente presión de vapor como para emprender el regreso.

Los viajeros regresaron a Bariloche cerca de las 23, en medio de escenas de indignación y ateridos por las bajas temperaturas que tiñieron de nieve la estepa en torno de la formación.

El tren, impulsado por una máquina escocesa de 1912, debía haber salido a las 14, pero por problemas mecánicos había demorado su partida hasta las 17. Cerca de las 20, al llegar a Perito Moreno, la máquina quedó varada y nadie dio ninguna explicación a los viajeros.

Una hora más tarde, un representante de la empresa que explota comercialmente el tren explicó las causas del inconveniente y se comprometió a devolverles a los indignados viajeros el dinero que habían pagado por la excursión.

El tren es una muestra de la suntuosidad con la que trabajaba la industria ferroviaria a principios del siglo pasado. Los vagones de la clase turista, que es la más económica, tienen sus asientos de madera en perfecto estado, al igual que los de segunda clase, que son de cuero. En el coche de primera, el techo es de fórmica con las tulipas y los ventiladores originales; los baños, con sanitarios de bronce, completan un equipamiento de épocas de fulgor.

Luego, está el más lujoso coche especial, que tiene un confortable baño, una sala de estar con una salamandra y tres dormitorios.

En el toilette, una inscripción tallada a navaja habla de la época en la que el tren prestaba servicio: la década del 20. "Viva Yrigoyen", dice la marca, que fue respetada por los restauradores.

También integran la formación dos coches-comedor hechos completamente en madera, con asientos forrados en pana y cuero, y cierra la formación el clásico furgón de cola, de color naranja.

El tren es propiedad del Estado argentino y tanto la máquina como los vagones se encontraban abandonados en diversas estaciones y en playones de maniobras del país.

Rescate del pasado

El Ferroclub Argentino, que rescató del olvido varios trenes, buscó el financiamiento de la empresa Trenes Especiales Argentinos, y con una inversión de 250.000 pesos logró su restauración. La locomotora, que falló anoche, es la número 121, de marca North Britige, y estaba al servicio del Ferrocarril General San Martín, en el servicio denominado Buenos Aires al Pacífico (BAP).

Los seis vagones son de origen inglés, fueron fabricados entre 1910 y 1914 y corrieron en distintos ramales norteños de las líneas Belgrano y Mitre. La máquina puede circular a 100 kilómetros por hora y arrastrar 1200 toneladas de peso, igual que las que funcionan a gasoil, según quienes la acondicionaron. Pero ayer, justo en el viaje inaugural, falló.

Cuando se atrasó tres horas la partida, la empresa que maneja el tren explicó que se debía a un retraso en la provisión de combustible. Sin embargo, igual partió, tras el agudo sonido de rigor del silbato.

La formación comenzó a rechinar con pereza y a llenar de humo y vapor el andén principal de la estación Bariloche. Apenas se alejó del casco céntrico, marchando junto al lago Nahuel Huapi, las vías comenzaron a verse cubiertas de nieve. Luego, se internó en la meseta patagónica y entre árboles y arbustos comenzó a ganar altura hasta alcanzar una planicie desde donde la vista es imponente: el lago y la cordillera nevada, en la que se recortan el cerro Tronador, el Catedral y el Capilla.

Después, llegó la primera escala, en el altísimo puente de hierro sobre el río Ñirihuau. Unos tres kilómetros más de recorrido y la segunda parada, en la estación Ñirihuau, construida en la década del 30 y bien conservada debido al paso cotidiano del tren de pasajeros de Sefepa, ex ferrocarril Roca. Con el último aliento de la máquina, tras dos horas de viaje, la formación llegó a destino, en la estación Los Juncos, de Perito Moreno.

El gerente de la empresa El Histórico Tren a Vapor, José María Dupuy, explicó que, por ahora, se ofrecerá un servicio de ida y vuelta hasta ese lugar y, para el verano, prevén restaurar esa terminal para ofrecer allí un asado criollo y cabalgatas.

También tienen previsto brindar un servicio gastronómico de alta calidad a bordo del tren, para lo que mantienen negociaciones con el restaurante Open Puerto, de Bariloche.

Ayer, el tren realizó su recorrido sólo con una oferta de bebidas y sándwiches. Hasta su lanzamiento oficial, el mes próximo, durante la Fiesta Nacional de la Nieve, el tren de vapor hará este recorrido, que demanda unas cinco horas en total, una vez por día. El costo del pasaje es de 25 pesos para la clase turista, de 30 pesos para el comedor y de 35 para el camarote. Los menores de 6 años viajan gratis.

Pero el desperfecto de la locomotora hizo que la alegría del viaje inaugural se esfumara con la rabia de los 70 frustrados pasajeros.

Calefaccionados a leña

  • Los pasajeros que quedaron varados en la estación Los Juncos de Perito Moreno estuvieron abrigados mientras estaban en el tren, pues la formación tiene un sistema de calefacción provista por el vapor de la máquina. Sin embargo, cuando el tren se detuvo tuvieron que refugiarse en la estación. La indignación y un fuego de leña prendido allí ayudaron a caldear el ambiente.
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