Quieren proteger 150 edificios de alto valor histórico en la provincia

Son estancias, palacios municipales y cementerios, entre otros; algunos están muy deteriorados
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26 de julio de 2001  

En el sudeste de la provincia de Buenos Aires se levantan numerosos edificios y conjuntos urbanos que no sólo son de valor artístico o histórico inestimable, sino que también forman parte de la memoria de muchos argentinos y hasta se han convertido en leyenda. Ahora, la Subsecretaría de Cultura bonaerense propondrá que unas 150 de esas construcciones sean declaradas patrimonio provincial.

Como parte de un exhaustivo relevamiento y más de un año de trabajo, un equipo técnico recorrió cerca de 85.000 kilómetros en ese triángulo formado por la cuenca del Salado, el sistema serrano de Tandilia y la faja costera oeste, sobre el Atlántico.

Allí reunió información sobre edificios valiosísimos con la idea de velar por su estado. Es el caso de los palacios municipales, mataderos y cementerios en estilo art déco y expresionista del sombrío Francisco Salamone (en Rauch, Azul, Chascomús y Balcarce) y de la estancia neocolonial Acelain, en la sierra tandilense, proyectada por Martín Noel para el escritor Enrique Larreta.

También figuran en la lista la estancia La Azucena, obra conjunta de Alejandro Bustillo -autor del casco- y Noel -que concibió la capilla-. En Mar del Plata, el Casino Central y Hotel Provincial, de Bustillo, así como la mítica Casa del Puente, de Amancio Williams. Y las antiguas estancias del Salado, construidas entre fines del siglo XVIII y principios del XIX. Al ser declarados patrimonio provincial, los edificios no podrán ser modificados. Además de procurar su restauración -para lo que, por ahora, no se prevén fondos estatales-, el objetivo es sumarlos al atractivo turístico de cada zona y generar fuentes de trabajo.

Esta es la primera parte del Programa de Patrimonio Cultural Bonaerense, de la Subsecretaría de Cultura que conduce Eduardo García Caffi. Los resultados del relevamiento se harán públicos hacia fines de agosto por medio de una exposición en el Teatro Argentino, de La Plata, y de un libro-catálogo de casi 450 páginas, que incluirá fichas técnicas de cada caso estudiado, fotografías, material gráfico y textos especializados pero escritos para el gran público.

Como parte del programa, también se elevarán dos propuestas del Poder Ejecutivo provincial a la Legislatura bonaerense. La primera presentará la articulación de una ley esbozada en 1986, que apunta a la protección del acervo cultural, especialmente el de valor arquitectónico-urbanístico.

Paso por paso

La segunda propondrá la declaración de los edificios seleccionados como patrimonio provincial. Si bien varios de ellos ya están protegidos por ordenanzas municipales o incluso han sido declarados monumentos históricos nacionales, sumarán ahora la expresa protección de la provincia.

"Esto no es redundante -explicó a La Nación el arquitecto Alberto Petrina, titular de la Dirección de Museos, Monumentos y Sitios del gobierno provincial, a cargo del programa-. Incluir estos edificios en el área de la provincia evitará problemas de jurisdicción a la hora de proteger el patrimonio."

El plan general tendrá una duración de cuatro años y acaba de entrar en su segunda etapa. Consiste en el relevamiento de miles de casos de toda la provincia, entre los que se destacan tanto palacios municipales e iglesias como construcciones balnearias, clubes y estaciones de ferrocarril.

La investigación se realiza en varios tramos. Primero, el trabajo de campo, tarea que se reparten tres equipos. Luego se investiga en archivos, el fichaje y la informatización. Para ello se cuenta con la asistencia de la prestigiosa Fundación Cedodal (Centro de Documentación de Arte y Arquitectura Latinoamericanos, dirigido por el experto Ramón Gutiérrez) y el Museo y Archivo Históricos Arturo Jauretche, del Banco de la Provincia de Buenos Aires, conducido por el arquitecto Alberto de Paula.

Por último, como sucederá con la primera región ya relevada, los resultados se vuelcan en una publicación y en una muestra.

"Es una tarea movilizadora y también docente, que apunta a actualizar el tema y profundizar la conciencia que ya tiene muchísima gente sobre la importancia de preservar los edificios que definen nuestra cultura -contó Petrina-. Estamos sembrando. Para nosotros es clave la informatización y la publicación del plan en Internet, para que haya acceso irrestricto y público", agregó.

Impacto en el futuro

Por su parte, García Caffi destacó: "Este es el primer programa completo que se realiza en el área. Queda pendiente la intervención sobre los edificios, pero estamos dando paso por paso. Ya reunimos a las comisiones respectivas para reactivar la ley de protección patrimonial -continuó-, y estamos preparando una nueva, en la que se contemplen cuestiones como el beneficio a bienes inmuebles privados. No podemos restringir el dominio -porque los edificios serán intangibles- sin dar nada a cambio".

Paralelamente, se aceleró la promulgación de ordenanzas municipales de preservación, y hasta existen dos proyectos de ley impulsados por senadores provinciales, que contemplan el cuidado específico de la obra de Salamone, que entre 1936 y 1940 realizó cerca de 60 edificios en toda la provincia.

Según Petrina, la iniciativa tendrá un impacto en el futuro. "El programa supondrá la conservación o generación de oficios, como la carpintería, indispensable para la restauración de los edificios. El objetivo último es unir el patrimonio al turismo cultural y a la generación de fuentes de trabajo."

La futura intervención sobre los edificios sería especialmente importante, ya que algunos de ellos, como la estancia Sans Souci, que poseía la familia Santamarina, en Tandil, y es ahora propiedad de la provincia, y la que fue casa de veraneo en Mar del Plata de Dardo Rocha, fundador de La Plata, se encuentran bastante deteriorados.

Los participantes

  • El Programa de Patrimonio Cultural Bonaerense está presidido por el arquitecto Alberto Petrina, titular de la Dirección de Museos, Monumentos y Sitios de la provincia, y jefe de la Cátedra de Arquitectura Argentina de la FADU-UBA. La coordinación general está a cargo del arquitecto Sergio López Martínez, a quien secunda un equipo técnico de la Dirección de Museos. Para la investigación, también cuentan con la colaboración de los municipios bonaerenses y estudiosos de cada ciudad o pueblo, y el asesoramiento de la Fundación Cedodal y del Museo y Archivo Históricos Arturo Jauretche, del Banco de la Provincia de Buenos Aires.
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