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El yaguareté fue declarado monumento natural en Salta

Se busca proteger a la especie, que se encuentra en peligro de extinción.
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23 de agosto de 2001  • 17:57

El gobierno de la provincia de Salta firmó un decreto que declara a la especie yaguareté como monumento natural provincial, con el objetivo de proteger a estos animales que se encuentran en peligro de extinción.

La medida, que figura como decreto provincial número 16660/01, se suma a otras semejantes pedidas por las provincias de Misiones y Chaco.

La noticia generó elogios por parte de las organizaciones ambientalistas. “Es una muy buena noticia, aunque en el plano real no implica un destino de fondos para mayores inspecciones, habla de una voluntad por parte del gobierno salteño en proteger a esta especie”, aseguró a LA NACION LINE Emiliano Ezcurra, coordinador del proyecto de "seguimiento satelital de yaguaretés" de Greenpeace Argentina.

La especie, considerada "con amenaza de extinción" por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), se encuentra en situación crítica en la Argentina.

Para poder extremar la política de protección, el yaguareté fue incluido en el apéndice primero de la Convención de Comercio Internacional de Especies de la Fauna y Flora Silvestres (Cites), prohibiendo su comercialización.

“La situación de los yaguaretés es sumamente comprometida. En lo que va del año se han matado siete jaguares en la selva de las Yungas, en Tucumán”, comentó Ezcurra sobre la principal amenaza de estos animales: los cazadores.

Entre los problemas que enfrenta se encuentra la reducción y fragmentación de su hábitat, a raíz de las actividades y asentamientos humanos; la pérdida de presas naturales; y su baja tasa de reproductividad.

"En este último caso se observa el problema de la ´endogamia´, es decir, los individuos que se aparean pertenecen a la misma familia, dado el número, cada vez menor, de ejemplares, lo que produce un debilitamiento mayor de la especie", precisó Ezcurra.

Greenpeace cuenta con un apoyo de 80.000 pesos, donados por sus socios que les permite poder pagar un biólogo y a un especialista de la zona y comprar un vehículo, collares para seguir a los animales mediante un servicio de telefonía celular y caballos en un proyecto que ya lleva 19 meses de estudio.

El felino, cuyo nombre científico es pantera onca, habitaba los territorios que van desde el sur de los Estados Unidos hasta el norte de la Patagonia, pero la depredación y el acoso del hombre lo acorralaron en algunos sitios de Misiones, Chaco, Santiago del Estero, Salta y Jujuy.

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