Suscriptor digital

Sanguinetti: diez años de fidelidad a Gimnasia

Claudio Mauri
(0)
1 de septiembre de 2001  

LA PLATA.- Diez años en primera división no es una marca para desatender, pero adquiere mucho más significado si un jugador la alcanza en un mismo club. Sobre todo porque casos de este tipo eran más habituales en décadas pasadas, cuando los futbolistas se identificaban con sus equipos a través de la continuidad y la permanencia. Pero en los últimos tiempos, con el auge de los intermediarios y representantes, sumados a un mercado de pases desmesurado en cifras y transacciones, los jugadores se convirtieron en aves de paso por los clubes, con continuas migraciones.

Contra esta corriente, el uruguayo Guillermo Oscar Sanguinetti, de 35 años, llegó a Gimnasia para quedarse. Hoy cumple 10 años de su debut en el Lobo; fue el 1° de septiembre de 1991, en un 0-0 ante Mandiyú. Como el suyo sólo hay dos antecedentes en actividad que superaron la década con los mismos colores: su compañero y arquero Enzo Noce, que la cumplió en abril de 2000, y Leonardo Astrada (River), en julio de 1999.

Su aquerenciamiento en Gimnasia contrasta con sus mudanzas mientras actuó en Uruguay, donde debutó en Nacional, a los 18 años, y luego pasó por Central Español, Wanderers, Sudamérica y Racing, que en 1991 lo cedió en préstamo a Gimnasia. "De las dos experiencias me quedo con esta de diez años en un mismo lado. Aunque nunca me lo propuse, este ciclo en Gimnasia me dio mucha tranquilidad", expresó el marcador lateral derecho, que también se desempeñó en otros puestos.

-¿Te sentís un personaje atípico dentro del fútbol?

-Un poco sí, para esta época soy un caso raro. Incluso por cómo había sido mi trayectoria en Uruguay. Cuando llegué en préstamo pensaba que me iba a quedar sólo un par de años.

-¿Cuál es la fórmula? ¿Hay que tener paciencia, perseverancia?

-Primero y fundamental es el rendimiento. Después, te tiene que gustar el lugar en el que estás; tenés que quererlo y sentirte querido. Se dieron todas esas cosas.

-¿Qué cosas de Gimnasia te llevaron a quererlo?

-Cambió mucho el club. Cuando yo llegué, los objetivos más importantes eran mantenerse en la categoría y ganarle el clásico a Estudiantes. Ahora se pretende pelear arriba, ganar el campeonato.

-¿Cuándo se produce el aumento de aspiraciones al título?

-Venía de arrastre y se consolidó con la llegada de (Carlos) Griguol en 1994.

-¿Con el hincha de Gimnasia no sufriste un desgaste?

-Siempre me respetó. No sólo lo palpo en la cancha, sino en la ciudad, donde me hacen sentir el cariño. Uno es consciente de que eso se da en la medida en que rinda dentro de la cancha.

-¿La gente de Estudiantes nunca te hizo pasar un mal momento?

-Alguna cosita siempre sucede, pero nada grave. Siento que la gente de Estudiantes también me respeta.

-¿Nunca estuviste a punto de irte de Gimnasia?

-Hubo ofertas para ir a otro equipo; en su momento se interesaron River y Boca, pero no se llegó a nada. Y otras propuestas no me convencieron a mí porque para irme de Gimnasia tenía que ser algo superior.

-Sos un caso tan atípico que no tenés ni representante.

-Sí, ya hace como seis o siete años que yo peleo mis contratos, pero no es desgastante porque tengo buen diálogo con los dirigentes y en dos o tres reuniones nos ponemos de acuerdo. Ahora justo debo renovarlo.

-¿Te ofrecen patacones?

-(Se ríe) Todavía no me ofrecieron nada, pero a lo mejor...

-¿Llevás la cuenta de los jugadores de tu mismo puesto que postergaste?

-Me acuerdo de que cuando vine estaba Saraiba, otro uruguayo. El Coco San Esteban (aún en el plantel) también actuó de marcador de punta. Después estuvieron Darino, que está en la segunda división de España, y Germán Noce, que ahora volvió de Los Andes.

-¿Le encontraron una explicación al campeonato que perdieron en la última fecha en 1995?

-Gimnasia siempre vive como un peso psicológico no haber ganado un título de primera, pero en los últimos años se hicieron las mejores campañas de la historia. Aquel Gimnasia no era un gran equipo; era luchador y sacaba muchos puntos sobre la hora. Todo nos costaba mucho. Y contra Independiente no lo supimos definir.

-Esta identificación con Gimnasia se trasladó a tu familia.

-Sí, mi esposa (Rita) siempre va de local, con la camiseta anudada al cuello. Los chicos, Nicolás (9 años) y Gimena, también se hicieron triperos.

-Sabés que tenés 329 presencias y en este torneo podés batir el récord que le pertenece a Oscar Montañez, que acumuló 343 entre 1932 y 1945.

-Sí, algo había escuchado en el club. Pero bueno, yo no me creo un referente porque tengo un perfil bajo.

-¿Te van a dar una plaqueta por los 10 años?

-No sé, capaz que me dan una plaqueta de despedida (se ríe).

-Lo que es seguro es que terminás tu carrera en Gimnasia.

-Sí, espero retirarme acá, pero aún no sé cuándo.

Una década a un toque

Una alegría . ”Haber jugado en el seleccionado uruguayo y que después de diez años lo siga haciendo en Gimnasia.”

Una tristeza . ”El título que perdimos en la última fecha en 1995 ante Independiente.”

Un gol . ”¿A favor o en contra? (Se ríe). Si me contás el del otro día en contra ante Estudiantes... Me quería morir. A favor creo que hice 26. El que más recuerdo es uno a Central, en Rosario, en 1995. Fue sobre la hora y sirvió para empatar 1 a 1, justo frente a la hinchada de Gimnasia.”

Un compañero . “Andrés Guglielminpietro. Además es un amigo.”

El rival más complicado para marcar .“El Piojo Claudio López, por lo rápido.”

Un director técnico . “Dos. Gregorio Pérez –él me pidió para Gimnasia porque me había dirigido en Uruguay– y Griguol.”

El mejor Gimnasia que integró . “El equipo que peleó el título en 1996, con el Beto Márcico.”

Una ilusión . “Salir campeón con Gimnasia.”

Un árbitro . “Javier Castrilli.”

Un dirigente . “Roberto Vicente, el presidente cuando llegué en 1991.”

¿Defensa de tres o de cuatro jugadores? “Me da lo mismo. Hay que variar según el rival.”

El mejor equipo adversario . “River con Salas y Francescoli.”

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?