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Prisión a un obispo por encubrir a un pederasta

No denunció los abusos de un abad
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5 de septiembre de 2001  

CAEN.- La justicia francesa condenó ayer al obispo Pierre Pican a tres meses de prisión condicional por no haber denunciado actos de pederastía, convirtiéndose así en el más alto miembro de la Iglesia de ese país en ser condenado desde la Revolución Francesa.

El obispo de Bayeux-Lisieux era juzgado por no haber alertado a la Justicia sobre los actos de pederastía cometidos por el abad René Bissey, de quien era superior jerárquico.

Pican fue informado de la conducta de Bissey por el vicario de Normandía, en 1996, que había recibido quejas de padres de las víctimas. "Espero que esta condena sea la ocasión para que la Iglesia tome conciencia y deje de cubrir este tipo de hechos, de delitos y de crímenes", declaró Jean Chevais, abogado de las familias de las víctimas.

En octubre último, Bissey fue condenado a 18 años de cárcel por violar y agredir sexualmente a menores de 15 años, entre 1987 y 1996. Para Daniel Rebillard, padre de una de las víctimas, "la Justicia hizo su trabajo sin diferenciar entre un ciudadano y un eclesiástico".

Chevais dijo que "la protección de los niños pasa por encima de todo y, más aún, por encima de la imagen de la Iglesia". Según el abogado, "el secreto confesional va a evolucionar, en todo caso es una decisión que hará jurisprudencia". El secreto confesional estuvo en el corazón del debate durante el proceso de Pierre Pican.

El tribunal Caen fue claro al respecto y estimó que no hubo confesión ni confidencia propiamente dichas entre Bissey y Pican. Por lo tanto, el obispo no pudo recurrir a la objeción de conciencia derivada del secreto confesional. Pican tendrá ahora ocho días para apelar.

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