Suscriptor digital

Más robos a cajas de seguridad

El actor Guillermo Bredeston habría sido una de las víctimas; diecinueve casos en el Lloyds
(0)
25 de septiembre de 2001  

La Justicia amplió la investigación del caso que hace cinco meses puso al descubierto la actividad de una banda que, sin violencia, abrió con llaves gemelas al menos 30 cajas de seguridad en bancos de Buenos Aires, Rosario y Mendoza, y se llevó un botín de más de siete millones de pesos.

Ahora busca establecer si otros grupos operan de la misma forma. El punto de partida de esta profundización de la pesquisa se apoya, entre otras cuestiones, en una nueva denuncia: es la del actor Guillermo Bredeston, que aseguró haber sufrido el hurto de 180.000 dólares que guardaba en su caja de seguridad de una sucursal del Lloyds Bank.

Este es el 19° episodio reportado en ocho sucursales de ese banco durante el último año. Precisamente, LA NACION dio cuenta de cuatro de esos casos el 10 de junio de 2000, cuando aún no estaba identificada la banda detenida.

Fuentes judiciales confiaron a LA NACION que el juzgado N° 28, que investiga los 18 casos anteriores, dio nuevo impulso a la investigación, por la que ya se dictó el procesamiento y la prisión preventiva de cuatro integrantes de la banda desarticulada el 24 de abril último por el Departamento de Delitos Complejos de la Policía Federal.

Los encausados son Horacio Francisco Rossi, ex militante del grupo de ultraderecha Tacuara, con antecedentes por robos y secuestros y eventual cerebro de la banda; Jorge José Sleiman, Gustavo Eduardo Monti y la mäe de umbanda Elba Norma Espósito.

Según los investigadores, Rossi era el encargado de reducir las joyas; Sleiman, de fabricar las llaves gemelas, y Monti, de falsificar los documentos con los que la banda abría cajas de seguridad propias para, luego, revisar y saquear las ajenas. A la mäe Espósito se le secuestró en su casa el equipo utilizado para "leer" la combinación de los cofres en los que ingresarían.

Indicios para investigar

Con esa estructura, el grupo vació cajas de seguridad en al menos tres sucursales del Lloyds, una del Banco do Brasil, otras del BankBoston y otra del Río. Siempre, más de un cofre por local. Se les probaron 30 casos. Pero puede no ser ése el total de saqueos.

Hasta ahora no aparecieron pruebas que vincularan a esta banda con el faltante de dinero denunciado por Bredeston.

El suyo fue el primer caso reportado en la sucursal Cabildo 1939 del Lloyds; ninguna de las llaves gemelas secuestradas a los acusados es de su cofre, no aparecieron huellas dactilares coincidentes y tampoco había cajas abiertas con los nombres apócrifos que constan en la causa madre, la 30623/00, actualmente en manos del magistrado Facundo Cubas, que subroga al vacante juzgado N° 28.

Nuevas medidas

Empero, el fiscal Patricio Lugones, que investiga el caso Bredeston, impulsó la pesquisa para establecer la correcta identidad de las personas que, entre 2000 y 2001, abrieron 38 cajas de seguridad en la sucursal Cabildo del Lloyds.

Al respecto, el abogado Roberto Daray, que representa al actor en la causa penal, confió a LA NACION que se habrían advertido irregularidades. "Notamos fallas internas por incumplimiento e inobservancia de normas administrativas; por ejemplo, en las actas de apertura de cofres debe adosarse la fotocopia del documento: en muchos casos, esas constancias no están", sostuvo el letrado.

Sobre el hurto mismo, Daray agregó: "Está acreditado que en esa caja ingresaron 250.000 pesos. Bredeston hizo extracciones en junio, julio y agosto de 2000, y nunca más volvió hasta el 11 de mayo pasado. A quien diga que no hizo extracciones parciales y que se llevó toda la plata le podemos decir que todos los gastos que hizo (el actor) son comprobables. Además, si uno quiere estafar al banco es más fácil no depositar nada y a los seis meses hacer un reclamo".

En respuesta, Eduardo Alvarez, gerente de marketing del Lloyds, dijo a LA NACION: "La investigación está en pleno curso judicial, y el banco está dispuesto a resolverla por la vía que corresponde con la máxima profundidad y profesionalismo. Cada uno de los casos tiene su particularidad; no se puede tomar uno como norma o tendencia. Tenemos fuertes lineamientos de control y de seguridad, que se cumplen. Cumplimos con todas las normas vigentes y nuestras restricciones son, incluso, más fuertes que las que impone el Banco Central".

Los bancos se defienden

Una alta fuente vinculada con la asociación que oficialmente agrupa a los bancos, y que pidió el anonimato, afirmó ayer ante una consulta de LA NACION que “la norma general es que los bancos no aseguren el contenido de las cajas de seguridad, porque –dijo– los bancos desconocen lo que cada cliente guarda en ellas”.

Sin embargo, Nydia Zingman de Domínguez, abogaba especialista en defensa de damnificados por el robo a entidades bancarias, aseguró que las entidades crediticias deberían responder: “Es un incumplimiento de su deber de brindar seguridad, que es por lo que se los contrata”.

La abogada también rememoró el llamado caso “Kohan contra Banco de Mendoza”, que sentó jurisprudencia.

“Allí se hizo lugar a la demanda de devolución de lo robado, con intereses, y resarcimiento por daño moral y lucro cesante”, sostuvo.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?