Campeón de ajedrez escolar y un sufrido hincha de Ferro

Va a su trabajo en subte
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24 de septiembre de 2000  

De 38 años, casado, con dos hijas, Lara, de 9, y Melisa, de cinco, Carlos Weitz se califica como un fanático de la educación pública. El jardín de infantes lo hizo en Rivadavia e Hidalgo, en el barrio porteño de Caballito, en el mismo edificio donde funcionaba la cooperativa El HogarObrero y donde todavía viven sus padres.

Cursó los estudios primarios en la escuela Cornelio Saavedra, donde también se consagró como campeón interescolar de ajedrez, deporte que ya les enseñó a sus hijas. El secundario lo hizo en el Colegio Nacional Buenos Aires y luego se graduó en la UBA, tras lo cual realizó un posgrado en España sobre economía internacional, en la Universidad Autónoma en Madrid, donde obtuvo los máximos honores por un estudio econométrico del sector externo argentino en los años 72 y 82.

En 1997 fue nombrado representante financiero alterno en los Estados Unidos, y volvió al país hace dos meses para hacerse cargo de la CVN.

Entra a trabajar a las 8 y, según sus colaboradores, no se retira hasta que no lo hace el último empleado del organismo.

No usa auto oficial, camina y viaja en subte desde su casa, lo que hace de él un funcionario con un perfil diferente.

En los últimos dos meses no tuvo tiempo de ir a la cancha: "Esto no es full time, es full life, pero ir a ver a Ferro en las actuales circunstancias me deprime más, tan masoquista no soy", dice este funcionario, propietario de un excelente sentido del humor. "El tema de crear la mística ganadora de la CVN va a ser complicado, con su presidente hincha de Ferro y el vicepresidente, Hugo Sencodini -un profesional reconocido en el mercado, con 20 años de experiencia-, sufrido aficionado de Platense. Se nos hace cuesta arriba decir que vamos a ser exitosos", dice con una amplia sonrisa.

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