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Le trasplantaron su propio corazón

Repararon el órgano fuera del cuerpo de la paciente, una mujer de 59 años, y se lo restituyeron
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26 de septiembre de 2000  

CORDOBA.- "¿Cómo está usted, doctor?" Martha Laura Galiano de Abrate sorprendió con su pregunta a Oscar Bauk. El cirujano había ido a la sala de terapia intensiva a comprobar la evolución de la paciente a la que apenas unas horas antes le habían practicado un autotrasplante de corazón. La operación tiene muy pocos antecedentes en el mundo y ninguno en el país.

La noche anterior Galiano había estado más de tres horas y media sin su corazón: durante ese tiempo el órgano fue reparado fuera de su cuerpo de las graves deficiencias que padecía y que no daban a la mujer muchas probabilidades de vida.

Al día siguiente, bien temprano, la paciente ya estaba desayunando. Así lo confió a La Nación ayer por la tarde uno de sus hijos, Daniel Abrate.

El Hospital Italiano de esta capital fue el escenario donde se practicó esta cirugía de alta complejidad. La señora, de 59 años, había sido derivada por los médicos Mario Steigerwald y Jorge Righetti, que la atendían en la ciudad donde reside, Hernando, a 160 kilómetros de Córdoba.

Bauk, jefe del equipo de Trasplantes Cardíacos y de Cirugía Cardíaca, explicó que Galiano sufría insuficiencia cardíaca terminal a causa de una valvulopatía mitral y aórtica muy severa, dilatación de la aurícula izquierda y arritmia auricular crónica.

El deterioro había llegado a un punto en que se tornó "refractario" a los tratamientos médicos. En estos casos, hasta ahora lo común era pensar en un trasplante de corazón. Claro que la intervención no resulta todavía tan sencilla debido a la escasez de donantes y órganos disponibles, como también por el proceso que requiere.

Por eso se planteó la alternativa del autotrasplante y fue propuesta a la familia la semana última. Daniel narró ese momento: "Se nos explicó cómo era la operación. Mi mamá al principio estaba temerosa, como es lógico, pero luego aceptó. Cuando ya estuvo decidida, en ningún momento se le cruzó por la cabeza que no iba a salir bien; tiene mucha fe en Dios y mucha confianza en el equipo".

Paso a paso

Martha fue llevada al quirófano el viernes por la tarde. Primero se le practicó una esternotomía, esto es, se le abrió el esternón hasta llegar al corazón para que éste quedara expuesto. Luego se inició el operativo de conexión a una bomba de circulación extracorpórea o corazón artificial.

El paso siguiente fue la ablación del corazón para trabajar en él con una "cirugía de banco", en una mesa contigua a la que sostenía a la paciente asistida por el corazón artificial. Allí, el equipo practicó el reemplazo de la válvula mitral por otra de carbono pirolítico (el material más duro y liviano que se ha logrado), reparó la válvula aórtica y remodeló la aurícula izquierda, una vez y media más grande de lo normal.

Durante toda esta delicada faena, el corazón estaba también conectado a la bomba extracorpórea. Por último, los especialistas revirtieron el ritmo anómalo que tenía la aurícula (arritmia) mediante un procedimiento llamado "cirugía de Cox", consistente en una serie de cortes laberínticos en la cavidad auricular.

Luego se reimplantó el órgano, instancia que "no difiere mucho del trasplante convencional", apuntó Bauk. La diferencia estribaba en que era el propio órgano de la paciente, que había sido extraído y retornaba a su cavidad natural; esa circunstancia impuso un trabajo de otra complejidad.

De inmediato se comenzó a restablecer el funcionamiento del corazón. Se trataba del momento crucial, porque "ese instante es blanco o negro, no hay grises, late o no late", graficó el cirujano.

El corazón de Martha latió. Después de eso, sólo restaba ir desconectando la bomba artificial que la mantuvo viva durante tres horas y media, finalizar la cirugía y derivar a la mujer a la sala de terapia intensiva, donde unas pocas horas más tarde saludó al cirujano con el tono más natural del mundo.

Bauk indicó que no se tiene antecedente de un autotrasplante en la Argentina y que en el mundo sólo cuentan como registrado uno practicado en Houston, según una comprobación que hicieron por Internet.

Anoche, el jefe de Cardiología del hospital informó que la paciente había superado el período crítico de 48 horas.

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