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El Capitán Piluso volvió a la televisión

La idea fue de Cristian Ortiz, hijo de Humberto, el inefable Coquito que acompañaba al personaje de Olmedo
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20 de noviembre de 2001  

Hubo un tiempo en que nadie tomaba la merienda si no escuchaba el llamado de la abuela del capitán: ¡Pilusoooooo! ¡¡La leeeeeeeche!! Eso fue entre 1960 y 1981, cuando el humor televisivo tenía otro color y cuando Alberto Olmedo y Humberto Ortiz, o Piluso y Coquito, todavía estaban de aquel y de este lado de la pantalla. Veinte años después, pocas cosas se mantienen iguales (de éste y de aquél), pero Carlos Belloso y Hernán Jiménez se volvieron a calzar esos trajes inolvidables para darles vida nuevamente a aquellos personajes.

Por ahora, apenas aparecen unos minutos en el programa "¡Qué espectáculo!", que emite Canal 13, entre las 14 y las 16. Allí se cuelan, entre Leo Montero y Maby Wells, para revivir los guiones originales que escribió, dos décadas atrás, el inseparable amigo del negro Olmedo. El encargado de rescatar esas pequeñas historias fue justamente Cristian Ortiz, el hijo de Coquito, que literalmente desempolvó las rutinas originales, que estaban guardadas en un baúl. Y fue él también el que causalmente se cruzó con Belloso para idear este regreso con sabor a nostalgia.

Es cierto: el dúo Olmedo-Ortiz parece inigualable. Pero Belloso, el Vasquito de "Campeones" y el sordo Donatello de "Culpables", no se siente inhibido. Al contrario. Con su remera a rayas, el gorro marinero, la gomera original que usó Olmedo y las cartucheras sin pistolas que caracterizaron al personaje, Belloso sale al ruedo de los prejuicios: "A Olmedo, el personaje le hacía divertirse, así que yo también me quiero divertir con este personaje. ¿Por qué mis hijos se lo tienen que perder? ¿Y por qué, si el 007 fue Sean Connery primero, Roger Moore después y Pierce Brosnan ahora, no puede haber otro Piluso? James Bond es un buen ejemplo, porque hay gente que se identifica con uno o con otro actor, pero el personaje sigue vigente..."

Quizá sea un buen ejemplo. Por lo pronto, Belloso y Jiménez no tienen demasiado tiempo para detenerse en las comparaciones. De hecho, llevan dos meses y medio ensayando cada una de las rutinas que dejó escritas Ortiz. Y para ponerse a tono con el espíritu del dúo decidieron sumar a Enrique Federman, director de la obra "Dr. Peuser" (que protagoniza Belloso), y que como buen clown los está asesorando en cada una de las pequeñas intervenciones que tiene el dúo en la pantalla.

Operación rescate

La idea de reinventar a Piluso y a Coquito tiene más tiempo que estos dos meses de ensayos. En realidad, Cristián Ortiz viene maquinando el regreso desde 1997. En ese momento, el hijo de Coquito estaba trabajando como apuntador en "RRDT", uno de los programas de Pol-ka en el que Belloso también tenía su parte. Fue entonces cuando el hijo de Coquito le comentó a Belloso por primera vez lo que entonces era sólo una ilusión. "En ese momento, la idea era otra -dice Ortiz-. Yo quería hacer una tira de ficción en la que Piluso y Coquito aparecieran como personajes secundarios, como antihéroes."

La idea con respecto a Belloso también era otra: Ortiz le ofreció hacer algún personaje de malvado en la tira que nunca se realizó. "Y la verdad es que yo quería hacer de Piluso, pero no me animaba a decirle a Cristian", aclara Belloso.

Los guiones y las ideas siguieron dormidas hasta este año, cuando Pol-ka volvió a reunir al apuntador y al actor en "Culpables". "Un día -cuenta Belloso-, íbamos en el auto y yo empecé a pensar: "Se lo digo, no se lo digo. Se lo digo, no se lo digo". Y de repente, se lo dije: «¡Quiero hacer al Capitán Piluso!»".

La frase fue clave. Enseguida, Belloso recordó a su compañero de la obra "La tempestad" y llamó a Jiménez para que fuera su fiel compinche en las travesuras. Le compró el gorrito, hicieron juntos el traje de marinero de Coquito y empezaron los ensayos. En el camino, también descartaron aquella primera idea de hacer una tira con Piluso y Coquito como personajes secundarios. "En un principio, yo quería que fuera así porque pensé que íbamos a caer en las comparaciones. De todos modos, aun como personajes secundarios corríamos el riesgo de caer en las comparaciones, así que... Y como Carlos (Belloso) insistía en que apuntáramos a lo que hacían ellos, a la adrenalina del estudio de TV, y lo que transcurre en una arena de circo, nos animamos."

El juego de la memoria

Lo cierto es que, fuera de esos viejos guiones que prolijamente guardó Humberto Ortiz, no hay registro de este dúo que inventó Manuel Alba para el viejo Canal 9. En realidad, de ellos sólo queda la película "Las aventuras del Capitán Piluso". Y por supuesto, el recuerdo de los que merendaban con Olmedo y Ortiz. O de los que llenaron (y desbordaron) el Luna Park para asistir a aquella pelea en la que, por primera y única vez, Martín Karadagián fue vencido nada menos que por el flacucho del Capitán. Una lucha que, además, sirvió para que a partir de ese momento también los "Titanes en el Ring" tuvieran su propio espacio en la TV.

Como ahora, en esos primeros días de 1960 las intervenciones del dúo apenas duraban unos cinco minutos en pantalla. Pero en aquel entonces fueron suficientes: al poco tiempo, ya tenían su propio programa de una hora, que siempre terminaba con aquel llamado de la abuela (que era Inés Jaroslavsky, hermana de Judith, la primera esposa de Olmedo).

A Belloso y a Jiménez, entonces, les faltan las imágenes. Pero no les falla la memoria. Sobre todo a Belloso, que por su edad vio casi todas las travesuras del dúo. El ex Melli no sólo era un fiel televidente del programa. "Yo le escribía cartas a Olmedo. Y un día, Piluso me contestó y me mandó una alcancía de cincuenta centímetros que, en ese momento, para mí, era de tamaño natural", cuenta el actor. "Y ahora, a medida que voy haciendo el personaje me acuerdo de más cosas. Sobre todo de los juegos con los chicos. Por ejemplo, ellos regalaban un secador de ropa y venía un tipo con una ropa mojada que la sacudía para secarla, y ése era el secador. O la heladera, que era una mujer que vendía helados. También me acuerdo del biombo quirúrgico, que era cuando Piluso operaba a Coquito y le sacaba una tira de chorizos."

Justamente ése es el humor al que quieren regresar. "En un punto, nos gustaría volver a hacer reír no sólo a los chicos, sino a toda la familia. No lo quiero hacer por dogmático, sino porque así nos reímos más. Y nos reímos todos", dice Belloso. "Tiene que ver con lo básico. Con algo ingenuo, que es universal", agrega Jiménez.

Puede ser. Por lo pronto, este nuevo capitán Piluso, sin más tropa que su fiel compañero Coquito y sin más armas que una gastada gomera y las cartucheras sin pistola, tienen sus cinco minutos diarios en la pantalla. Quizá sea suficiente para recuperar la sonrisa. Quizás alcance para revivir las recetas imposibles y la travesura de desarmar teléfonos siguiendo las instrucciones de Piluso. O quizá baste, simplemente, para refrescar la memoria de los que merendaron al grito de la abuela.

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