Abal prolongó el buen momento argentino

Conquistó la medalla plateada en los 50m espalda, en Nueva York
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30 de noviembre de 2001  

NUEVA YORK (Especial).- De a poco, los nadadores argentinos nos van acostumbrando a los éxitos. A una seguidilla impresionante de José Meolans en las dos etapas de la Copa del Mundo (ganó cuatro medallas doradas en Río de Janeiro y Edmonton), anteanoche Pablo Abal extendió el buen momento de la natación de nuestro país: el marplatense consiguió la medalla plateada en los 50m espalda, en la tercera cita del circuito de piscina corta (25 metros), que se realizó en esta ciudad.

Abal estableció un tiempo de 24s93/100 para recorrer los dos largos de la pileta y se ubicó apenas por detrás del norteamericano Neil Walker (quíntuple campeón mundial en pileta corta el año último, en Atenas), con 24s42/100. El registro del marplatense quedó a 36 centésimas de su mejor marca personal (24s57/100), que es récord sudamericano de la prueba. Por la mañana, en las eliminatorias había marcado 25s55/100.

Además, por detrás de Walker y del argentino, quedaron varias figuras de renombre, como el australiano Geoff Huegill (4°, 25s40), el ruso Denis Pankratov (6°, 25s75) y el croata Gordan Kozulj (7°, 25s79), todos ellos finalistas olímpicos en Sydney 2000 en diferentes pruebas.

En la jornada anterior de esta etapa de la Copa del Mundo, Abal ya se había metido en otra final: fue quinto en los 50m mariposa, con 24s41/100, a 1s25/100 de Huegill. Y ese mismo día, el correntino Sergio Ferreyra también sumado para poner a un argentino entre los mejores; fue cuarto en los 50m pecho (28s41/100) y quinto en los 100m combinados (56s40/100).

Si bien nació hace 24 años en Santa Rosa, La Pampa, al poco tiempo la familia Abal (los padres, Horacio y Estella Maris, y su hermana menor, Agustina) se mudó a Mar del Plata, en donde Pablo Martín comenzó a nadar a los ocho y a competir a los diez. Allí, de a poco, comenzó a desarrollar su especialidad, el estilo espalda, aunque también se destaca en mariposa y en libre.

Hace casi cinco años, Abal recibió una oferta para estudiar matemática y competir para la Arizona State University, de los Estados Unidos, lo que le permite continuar su formación académica y mantener un exigente nivel de entrenamiento. Incluso, en el último año, también se sumó a esa institución la mendocina Florencia Szigeti, otras de las buenas representantes de la natación argentina.

Sin embargo, no es ésta la primera vez que Abal se sube a un podio en una etapa de este circuito. En diciembre de 1998 ganó una medalla de bronce en la misma prueba, con 25s23/100, en una de las etapas de la Copa del Mundo, que se hizo en Texas, Estados Unidos. En aquella oportunidad, Walker -vencedor en Nueva York- terminó por detrás del argentino, con 25s62/100 (7°).

Además, Abal ya tiene una incursión olímpica en Sydney 2000 y tuvo una correcta actuación en el Mundial de pileta larga que se realizó en Fukuoka, Japón, en julio último. Allí quebró dos veces el récord argentino de los 50m mariposa (en las eliminatorias y en la semifinal), lo mismo que en los 50m espalda, donde además igualó la mejor marca sudamericana de la especialidad.

La Copa del Mundo ahora se muda de continente. La primera estación en Oceanía será en Shanghai, donde se realizará la cuarta etapa el domingo y lunes próximos. Allí, seguramente, ya no habrá argentinos que alimenten la buena costumbre de los éxitos. Aunque el presente invita a la esperanza de nuevos logros.

Otro récord mundial

En Nueva York, la norteamericana Natalie Coughlin quebró la plusmarca ecuménica de los 100m espalda (piscina corta), con un registro de 57s08/100. La marca anterior era de 58s45/100. Anteayer, Coughlin también había roto el de los 50m espalda, con 27s29/100.

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