Ortelli campeón: a los 28 años, se llevó su tercera corona

Omar Martínez, que llegó con mejores posibilidades, tuvo una jornada para el olvido y se fue derrotado; triunfo de Bisceglia
Roberto Berasategui
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3 de diciembre de 2001  

RIO GALLEGOS.- "Las carreras se terminan cuando se baja la bandera a cuadros. Antes de ese momento nada está dicho. Y si esa frase la decía el gran Juan Manuel Fangio es porque realmente es así. Vamos a esperar", repetía hasta el cansancio Guillermo Ortelli (Chevrolet) antes de arrancar la fría jornada patagónica.

La atención se centraba en lo que podría hacer su rival, Omar Martínez (Ford Falcon), el gran candidato que llegó aquí con 15 puntos de ventaja por sobre Ortelli, el defensor del número 1. Pero finalmente al agitarse la insignia cuadriculada Ortelli fue quien festejó como nunca e inscribió por tercera vez su nombre en la lista de campeones en el Turismo Carretera.

  • Gran expectación. La competencia contó con todos los componentes necesarios para la definición del campeonato con un alto grado de emotividad. Primero, el lugar: Río Gallegos presentó un clima ventoso y frío, pero la calidez y la pasión de su público, junto con miles de personas llegadas desde Tierra del Fuego y desde Chile, le otorgaron un marco distinto de al habitual en la categoría, que por primera vez visitó el autódromo Ciudad del Centenario.
  • Luego, las maniobras en la pista. La solidez del Chevrolet de Ortelli y los problemas que encontró el Gurí Martínez en su lucha por mantenerse dentro de los diez primeros puestos, con los enredos con Marcos Di Palma (Chevrolet) y la penalización tras un toque con el Dodge de Bessone (ver aparte), mantuvieron en vilo y expectantes a todos por un resultado que se mostraba abierto.

    Además, los continuos inconvenientes por mantenerse en la pista (sucia por varios despistes) exigía la máxima concentración a Ortelli, ya que un descuido lo podía dejar con las manos vacías, al encontrarse obligado a ubicarse bien adelante para llevarse el título hacia Salto.

    Finalmente, Ortelli se coronó. No hay dudas de su capacidad conductiva. Tampoco se pone en tela de juicio el talento de su equipo. Sandro Crespi resolvió en la pista algunos problemas surgidos con un auto nuevo, que en un principio motivaron un mar de dudas. Y Jorge Pedersoli, el histórico motorista que no se cansa de sumar coronas.

    A todo esto, Claudio Bisceglia condujo el auto que se mostró imbatible durante el fin de semana. El Chevrolet preparado por Alberto Canapino no falló y así se sumó un nuevo ganador en la categoría. Por supuesto que el festejo fue medido en el team, ya que la mayor expectativa estaba centrada en el título y en las posibilidades reales que poseía y que finalmente perdió el otro piloto, Martínez, con el Ford.

  • El tercer festejo. Los motores dejaron de rugir y el Chevrolet se estacionó frente a la torre de control. El fervor de los hinchas sepultó el coche bajo la muchedumbre y desde allí abajo salió Ortelli, como resurgió en el campeonato, para desatar la euforia. Se abrazó con su acompañante, Mauricio Tiburón Lupardo, y le pidió a un hincha la bandera de Chevrolet, que agitó al compás de los cánticos.
  • Luego, Ortelli recibió el respetuoso saludo del Gurí, que como un caballero le extendió la mano y reconoció la derrota, pese a la tristeza que tenía el piloto entrerriano, el gran favorito en lo previo.

    Como un experimentado hombre que ya lleva varios años en la categoría, Ortelli sabe de campeonatos. Esta vez se alzó con la tercera corona en el Turismo Carretera con apenas 28 años. Como siguiendo el pensamiento de su ídolo, el balcarceño Juan Manuel Fangio, una vez agitada la bandera a cuadros, señaló: "No soy el mejor por haber sido el campeón. Hay que tratar de serlo pero no creerlo; y eso es lo que hace permanentemente mi equipo". Y dejó Río Gallegos como campeón.

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