"Belleza de mujer" viene con premio

El ciclo de TV por cable que conducen Nequi Galotti y Graciela Massanés ganó el Martín Fierro
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12 de diciembre de 2001  

Desde tiempos inmemoriales, la belleza ha sido objeto de alabanzas. Desde la mítica imagen de la diosa Afrodita hasta el popular piropo callejero, las mujeres han sido rodeadas de honores por su hermosura. Cualidad que debe ser cuidada como base de la femineidad innata del género, la belleza también tiene su premio.

"Belleza de mujer", el ciclo de Utilísima Satelital, ganó su primer Martín Fierro entre las producciones de cable hace pocos días, justamente por su dedicada tarea de cuidar a las mujeres que están del otro lado de la pantalla con masajes, peinados, cremas y todo lo que puede morigerar el temido paso del tiempo. Todo por mantener la salud, otra condición indispensable para que la imagen que devuelve el espejo sea espléndida.

"Belleza tiene que ser igual a salud. A través de vivir una vida más sana, las mujeres pueden ser más bellas. Esto no tiene que ser una obsesión, sino un hábito, un cuidado. Esa es la palabra", dicen a dúo Nequi Galotti y Graciela Massanés, las dos conductoras del ciclo, listas para salir a escena, acompañadas, claro, por la estatuilla del Martín Fierro.

"La sensación de ser reconocidas por la prensa especializada es maravillosa.Y la estatuilla es eso: la recompensa al esfuerzo de las personas que hacen el programa y que somos más de cuarenta", explica Galotti mientras asegura que lo más gratificante del premio fue darles una alegría a los hijos de ambas: "Es difícil llevar alegrías del trabajo a la casa", coinciden.

Con años de experiencia como modelos, las conductoras saben de lo que hablan. Dedicadas al cuidado del cuerpo y a la calidad de vida por sus mismas profesiones, hoy sienten "Belleza de mujer" como un espacio donde se mueven cómodas. Amigas tanto delante como detrás de las cámaras, Massanés y Galotti, explican la esencia del ciclo: "Buscamos la vuelta para llegar a la gente con cosas que, aparentemente, son frívolas y sin embargo, preocupan a las mujeres (y por qué no también a los hombres) que nos miran. Las mujeres se identifican con nosotras porque tenemos más de cuarenta años y compartimos los mismos problemas".

La combinación de energía y salud es indispensable para estar bella y sentirse bien. Esa es la clave que resume los objetivos del programa, que produce -con la misma energía a la que se refieren las conductoras- Cristina Giménez. "Transmitimos la vida misma, lo que pasa todos los días en el cuerpo y en la mente de una mujer -dice Massanés, que considera al ciclo como una manera de prolongar la corta y fugaz carrera de modelo-. Encontramos este espacio desde donde transmitir nuestra experiencia después de haber sido madres, haber estado gordas, flacas, con más pelo, con menos pelo..."

Complicidad

Se ríen y reconocen que no es el mejor día para las cámaras: las ojeras que les dejó una celebración nocturna por el premio recibido no son lo más adecuado, dicen, aunque nadie las haya notado. Lo que sí se ve es la satisfacción por el Martín Fierro ganado: "En el mundo de hoy es difícil que alguien te reconozca. El incentivo del Martín Fierro es concretar los halagos de la gente y es un estímulo que te potencia a estar mucho mejor que el día anterior a recibirlo", dice Galotti. Mientras en un rincón del estudio se muestran los colores de maquillaje para esta temporada (rosados y lilas, para más datos), en otro, Galotti pregunta inquieta si una dermopigmentación de labios es definitiva.

"Nos sentimos como pez en el agua en este rol", comenta la conductora mientras dice sentirse fuera del rótulo que se les coloca habitualmente a las modelos que conducen programas de TV. "Hacemos algo que tiene que ver con nuestro trabajo de toda la vida, pero son los profesionales los que dan consejos. Nosotras aprendemos de ellos permanentemente aunque hayamos vivido quince años adentro de una peluquería", completa Massanés. Aseguran que ponen en práctica los consejos de los especialistas, aunque no dejan de revindicar los consejos de la abuela: "En los últimos veinte años, el mundo de la moda y de la belleza cambió muchísimo. Y tenemos que estar permanentemente interesadas en lo nuevo que nos permita vernos más lindas y sentirnos bien -explica Galotti-. Mostramos las nuevas técnicas (los ácidos, las vitaminas, las cirugías estéticas), pero también rescatamos lo que nuestras abuelas decían, consejos que no hay por qué desechar. Ellas también eran bellas, porque la belleza es algo inherente a la mujer. No es algo sólo de las modelos, sino también de las abuelas que eran coquetas y que escondían su edad quitándose un par de años".

Coquetería mediante, no es correcto develar todos los secretos. Massanés comenta: "Nadie quiere contar que se pone ruleros o que se tiñe el pelo. Eso es la femineidad. Tenemos derecho a no contarlo". Expertas en belleza, Massanés y Galotti se citan constantemente la una a la otra. Como en un código de amistad, aunque cuando la primera llegó al programa, tras la salida de Teresa Garbesi, no se imaginaba tan buena recepción. "En nuestra época de modelos no éramos amigas, casi no habíamos hablado", completa Galotti, ex Miss Argentina, que llegó a "Utilísima" en su primera versión de TV abierta, por Telefé y con Patricia Miccio a la cabeza, haciendo comentarios de moda.

"El programa evoluciona, y nosotras fuimos creciendo. Desaparecieron los miedos y entendimos la lógica de "Utilísima" que es brindar servicio e informar para que la mujer se comprenda a sí misma", dicen a dúo y explican que el público que las sigue va de mujeres empresarias o deportistas a amas de casa. "Nequi vivió su embarazo en cámara a los cuarenta años y yo tengo hijos de 22 años", dice Massanés y vuelve el dúo para enumerar: "Pero compartimos la lucha contra la celulitis, las estrías, las arrugas..."

Cómplices de su audiencia, reciben 400 mensajes de correo electrónico por semana. "Sería maravilloso desmitificar eso de que el hombre no es coqueto o que no necesita un buen masaje o una recomendación sobre una crema antiarrugas. Y sería bueno que aprendieran a combinar el color de las medias con el del traje", aseguran y marchan rumbo al estudio que las aguarda con las luces encendidas para realzar la belleza, justamente el tópico que las convoca todas las tardes. Aunque algunos secretos deben permanecer inconfesables, según sus palabras, en el arcón de la femineidad.

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