Suscriptor digital

El argentino comenzaría a circular el 15 del mes próximo

La Casa de Moneda afirmó que hará la impresión de billetes
(0)
28 de diciembre de 2001  

El Gobierno confirmó ayer que la nueva moneda, el argentino, entrará en circulación hacia el 15 del mes próximo, ya que las tareas de emisión tardarán entre 15 y 20 días. Así lo afirmó el jefe de Gabinete, Luis Lusquiños, en una jornada en que hubo versiones contradictorias respecto de cómo se realizará la impresión de los billetes.

La titular de Casa de Moneda, María Luisa González Estevarena, visitó ayer dos veces al presidente Adolfo Rodríguez Saá. Según fuentes cercanas a la funcionaria, tras la primera reunión, que se realizó al mediodía, se definió que el argentino se imprimirá en la entidad que ella dirige.

Al caer la tarde, la funcionaria volvió, según sus voceros, a la Casa Rosada, para presentar el cromalín del billete. Sin embargo, el diseño del argentino no fue dado a conocer a la prensa al término de la jornada.

Aprobación

Más allá de su impresión, la nueva moneda no podrá estar en la calle hasta tanto no esté aprobada la ley que habilite su circulación. Lusquiños afirmó ayer que la iniciativa será girada al Poder Legislativo hoy mismo, con la intención de que sea debatido el lunes en el recinto.

Al retirarse de la Casa de Gobierno, al mediodía, González Estevarena dijo que "la Casa de Moneda va a ser responsable de la impresión; ha estado trabajando de lunes a lunes, las 24 horas, porque tuvo la responsabilidad de emitir Lecop". La titular de la entidad también aclaró que quedaron suspendidas las vacaciones del personal, para poder cumplir con el objetivo. De todas formas, aún no se sabe por cuánto valor se emitirá la moneda.

La funcionaria hizo esas declaraciones un día después de que el ministro del Interior, Rodolfo Gabrielli, afirmó, en un reportaje concedido a LA NACION, que la Casa de Moneda "no tiene capacidad" para afrontar la impresión. En sus afirmaciones, el titular de la cartera política había especificado también que la impresión se realizaría en Ciccone Calcográfica y en otros países, como Brasil, Uruguay y Chile.

Ayer por la tarde, fuentes de Ciccone le dijeron a LA NACION que, si bien la empresa fue consultada sobre su capacidad para imprimir los argentinos, sus directivos daban por descontado que habían quedado fuera de la tarea.

González Estevarena, por su parte, afirmó que se están tomando todas las medidas de seguridad para la emisión de la nueva moneda anunciada por el presidente Adolfo Rodríguez Saá.

La funcionaria se abstuvo de revelar la masa que se pondrá en circulación. Es un tema que, en rigor, no le toca definir y que genera una gran controversia entre los propios miembros del gobierno justicialista.

El titular del Banco Nación, David Expósito, mencionó ayer que podrían ponerse en circulación entre 10.000 y 15.000 millones de argentinos, lo que significaría una masa de circulante superior hasta en un 50% de los pesos que hay actualmente. Pero inmediatamente el recién llegado funcionario fue descalificado por sus dichos y, en fuentes más moderadas, se hablaba de un posible monto de 3000 millones de unidades de la nueva moneda.

"El Parlamento va a cuidar el valor de la moneda, para que no haya depreciación ni emisión desenfrenada" de argentinos, dijo el diputado bonaerense Jorge Remes Lenicov.

Moderación

El legislador, que participó de un almuerzo con algunos de sus pares y el secretario de Hacienda, Rodolfo Frigeri, señaló que en el encuentro hubo coincidencia respecto de la necesidad de emitir en forma limitada.

"Nosotros no hablamos de un número, pero está claro que hay que referenciarlo con la actual base monetaria (pesos circulantes) y con la actual emisión de Lecop" que, a diferencia del proyectado argentino, se trata de bonos que deberán ser recuperados por el Estado.

La incertidumbre que provoca la nueva moneda mantiene semiparalizada a las finanzas y a la industria, mientras que analistas de mercados consideran que, cuando esté en la calle, el argentino podría sufrir una devaluación de un 50% respecto del dólar, que ayer se cotizaba a 1,30 peso en el mercado negro.

Pese a ello y a la advertencia de varios economistas, Expósito señaló ayer que la Argentina "puede absorber una magnitud de emisión de moneda para transacciones, mucho antes de que esa moneda vaya a presionar el nivel de precios y el tipo de cambio".

También Frigeri afirmó que "no habrá devaluación y se podrán comprar dólares con argentinos". Sin embargo, y según lo previsto, el argentino será una moneda a la que se dejará flotar libremente.

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?