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El hotel Bauen cerró sus puertas

Pertenece al grupo chileno Solari
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29 de diciembre de 2001  

Después de varios años de decadencia, el hotel Bauen cerró ayer sus puertas. El establecimiento ubicado en Callao, casi esquina Corrientes, fue inaugurado en 1978, coincidiendo con el Mundial de fútbol que se celebró en el país y hace cuatro años pasó a manos del grupo chileno Solari.

Los pocos pasajeros que estaban hospedados en el hotel fueron trasladados, en su mayoría, al Bauen Suites que está ubicado en la misma manzana, sobre la avenida Corrientes y que pertenece al fundador y antiguo propietario del Bauen, el empresario argentino Marcelo Iurcovich.

El grupo Solari nunca le encontró la vuelta al negocio hotelero y en febrero de 2000 decidió presentar en convocatoria de acreedores al establecimiento, que arrastraba en ese momento una deuda de US$ 8 millones.

El hotel Bauen cuenta con 222 habitaciones, ocho salones para reuniones y un teatro de 400 butacas.

El establecimiento, como la mayoría de los hoteles de origen local, fue muy golpeado por el desembarco en la década del 90 de las grandes cadenas internacionales de cinco estrellas, como Hyatt, Inter-Continental y Caesar Park, y ahora gran parte de su fama se debe a la organización de conferencias de prensa, actos políticos, obras de teatro y recitales de música.

Conflictos

Desde prácticamente su nacimiento, el hotel vivió rodeado de polémicas. El edificio se construyó con los créditos oficiales que otorgaba el gobierno militar para ampliar la capacidad hotelera y poder albergar a los turistas que llegaron al país para presenciar el Mundial de fútbol.

Iurcovich fue acusado de no cancelar los pagos de los créditos oficiales y por esta razón el Banco Nacional de Desarrollo (Banade) residual le inició un juicio, que en primera y segunda instancia resultaron favorables al empresario argentino.

Cambio de manos

En 1997, Iurcovich llegó a un acuerdo con el grupo chileno Solari para desprenderse del hotel en US$ 17 millones.

Del total del dinero, en el momento de la firma del boleto se pagaron US$ 4 millones y el saldo debía ser abonado en cuotas.

Pero, según Iurcovich, el grupo Solari no concretó ninguno de los restantes desembolsos y, por esta razón, le inició un juicio para recuperar el establecimiento.

Para darle más condimento al enfrentamiento, mientras cruzaban cartas documento los ejecutivos de Solari y Iurcovich debían verse las caras todos los días, ya que los edificios del hotel Bauen y del Bauen Suites están pegados y comparten el garaje.

En Chile, el grupo Solari -que no tiene vinculación alguna con los dueños de la cadena de tiendas Falabella, a pesar de que comparten el mismo nombre- está ligado al negocio de la distribución de alimentos.

La firma trasandina puso un pie en la Argentina con la compra del Bauen.

Más allá de los problemas legales, la intención de Iurcovich es recuperar su antiguo hotel y fuentes cercanas al empresario afirman que si la Justicia le devuelve el establecimiento planea remodelarlo en forma completa para su reapertura.

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