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Felipe Solá es el nuevo gobernador de Buenos Aires

La Legislatura aceptó la renuncia de Carlos Ruckauf y puso en funciones al vicegobernador, que, a partir de hoy, tomó la responsabilidad de conducir la provincia
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3 de enero de 2002  • 12:00

LA PLATA.- Felipe Solá se convirtió hoy en el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, al jurar ante la Asamblea Legislativa como sucesor de Carlos Ruckauf, quien renunció para hacerse cargo de la Cancillería en el gobierno del presidente Eduardo Duhalde.

La Asamblea, que estuvo presidida por el senador Hugo Corvatta, primero aceptó la dimisión de Ruckauf y luego aprobó la designación de su sucesor, Solá, tras una breve discusión con el radicalismo motivada por la decisión de la mayoría justicialista -con apoyo del socialismo- de pasar a votar sin debate previo.

En la ceremonia, Ruckauf traspasó la banda a Solá, ante el aplauso de los asambleistas.

En su mensaje ante la Legislatura, Solá advirtió que "ya nadie puede eludir o minimizar" la crisis medular que corroe al país.

"El presidente Duhalde ha sido claro: el país está quebrado. Todos hemos tomado nota que la crisis medular se encuentra entre nosotros; ya nadie puede eludirla, o minimizarla. Nadie puede tampoco pretender seguir siendo el mismo frente a tanta demanda insatisfecha, tanto dolor, tanta bronca acumulada", sostuvo el gobernador.

Además, recordó que de esa crisis "no tenemos antecedentes similares, con excepción de los períodos de anarquía y guerra civil durante la organización nacional".

Solá, admitió, por otra parte, que "hemos cometido errores y dilapidado, en buena medida, la confianza del pueblo" y agregó: "creo saber cuál es nuestra cuota de responsabilidad en este agudo proceso de crisis institucional. El ejemplo y el compromiso público son el único sustento serio de la autoridad".

Asimismo, dijo que "los peronistas creemos en la unidad nacional" y convocó a "trabajar juntos por lo más urgente que tiene el pueblo". Al respecto, llamó a "cicatrizar las heridas sociales".

El flamante mandatario, pidió, en ese sentido, "aumentar el grado de tolerancia y comprensión entre quienes tienen la dificilísima misión de gobernar. No es momento de arrebatos".

Solá remarcó y repitió en dos oportunidades que "no hay Estado sin recuperación de la mística".

Por otra parte, aseveró que "debemos testimoniar con nuestro trabajo que estamos jugados en la solución de los problemas, si no -advirtió- la batalla estará perdida y habremos cortado a nuestro pueblo el derecho a la esperanza".

"Para gobernar no iré a buscar recetas extrañas de invasiones de tecnócratas y figurones de lujo; hay reserva de energía, capacidad y audacia en las mujeres y en los hombres de Buenos Aires", enfatizó el hasta hoy presidente de la Cámara de Senadores de la provicnai de Buenos Aires, y advirtió que "no hay posibilidad de superar esta situación si no definimos un nuevo Estado que responsa a las necesidades y problemas actuales; hay que refundar el Estado y ponerlo definitivamente al servicio del bien común".

Solá prometió, además, "un gobierno con disciplina, rigor, respeto y consideración por el prójimo" y en tal sentido advirtió que "los empleados públicos les pediré esfuerzo y disciplina. Hay que enfrentar los problemas para que el Estado sirva al pueblo, y no que el pueblo sea esclavo del Estado".

Asimismo, el gobernador dijo que "es inaceptable un Estado que oculte la ineficiencia, el malgasto y la corrupción. A ese Estado no lo respeta nadie, y si no lo respeta nadie, no hay Estado".

"Voy a plantear a esta Legislatura y al pueblo todas las reformas que sean necesarias para la refundación del Estado provincial moderno y eficiente, y con poder real para mejorar la vida de los bonaerenses", sostuvo Solá.

También señaló que "en esta nueva etapa en la que los procersos de descentralización y desarrollo local son trascendentales, el objetivo productivo es lograr la introducción de innovaciones tecnológicas, organizativas y de gestión en las pequeñas y medianas empresas".

Solá expresó que "el desafío consiste en superar toda visión omnipotente y saber que si no se consigue la complementación de las políticas públicas entre las instituciones del mercado, el Estado y las organizaciones sociales, el accionar de los funcionarios no servirá para nada".

"Los problemas de siempre han dejado de ser parte del paisaje para pasar a ser el centro del reclamo", dijo y agregó que "la respuesta que querríamos tener se retrasa y esto alimenta todavía más el rechazo. Sólo nos reivindicarán, entonces, los actos, los hechos y lo que hagamos para el Soberano, con coraje y con grandeza".

Además, Solá indicó que "no habrá recuperación económica si no ayudamos a reconstruir la Buenos Aires productiva para que sea el motor del despegue nacional".

Fuente: DyN

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