Suscriptor digital

En España reniegan del plan de Duhalde

Tanto los representantes del gobierno como los medios se quejan del perjuicio que causa a sus empresas
Silvia Pisani
(0)
6 de enero de 2002  

MADRID.- En algún momento de la tarde de ayer, el presidente José María Aznar interrumpió su pausa por la fiesta de Reyes, tomó el teléfono y se comunicó con su colega argentino Eduardo Duhalde, ante quien "intercedió en favor de las empresas españolas" con inversiones en nuestro país.

El dato se deslizó en la edición nocturna del noticiero de la televisión oficial, en momentos en que en España arrecian las críticas contra las nuevas medidas económicas anunciadas por el presidente Duhalde por entender que "perjudican" a las firmas españolas que "apoyaron y confiaron en el país".

Mientras el Palacio de la Moncloa, sede del gobierno, no hizo comentarios formales, la televisión oficial indicó que, en su diálogo telefónico, Aznar se "interesó" por los efectos que el giro económico del gobierno justicialista tendrá sobre firmas ibéricas e "intercedió" para que no se vieran afectadas negativamente.

El diario La Vanguardia, de Barcelona, calificó como no exento de momentos de tensión el diálogo que habrían mantenido Aznar y Duhalde.

Y se animó a más: su corresponsal en Buenos Aires, Santiago Palacios, reproduce una supuesta respuesta de Duhalde a Aznar. "Quiero que entiendas. No puedo bajarle el poder adquisitivo a la gente con la devaluación y pretender que sigan pagando tarifas en dólares".

Desde la quinta presidencial de Olivos, sin embargo, los colaboradores más estrechos del Presidente dijeron desconocer la existencia de un diálogo con el jefe del gobierno español.

Los anuncios de Duhalde se convirtieron en blanco de crítica en casi todos los medios de prensa españoles y, en el nivel más popular, son objeto de comentarios informales entre ciudadanos bajo un mismo enfoque: se daña a las empresas españolas y los inversores peninsulares pagarán el precio.

La crítica fue coincidente en casi todos los diarios. "Duhalde anuncia un plan proteccionista que perjudica a las empresas españolas", fue la apertura ayer del influyente El País. Casi con las mismas palabras -"Duhalde opta por el proteccionismo perjudicando a las empresas españolas- abrió el madrileño El Mundo.

Rara vez ambos rotativos coinciden en sus enfoques. Pero ayer usaron casi los mismos adjetivos para analizar al nuevo gobierno. No faltaron calificativos de populista y prevenciones sobre retroceso político.

En radio y en televisión la tónica siguió la línea crítica, mientras se multiplican expresiones de prevención para que Aznar no reitere su apoyo financiero al país, como lo hizo en diciembre último, en que su gobierno fue el único que en forma directa se sumó al blindaje liderado por el Fondo Monetario Internacional.

"Ni un euro"

La advertencia más dura la hizo el madrileño El Mundo que, en una nota titulada "Ni un euro" sostuvo que darle dinero "a esa cuadrilla de demagogos y ladrones (como definió a la clase política argentina) es peor que tirarlo a la basura. Es entregarlo a esa máquina de picar carne humana y destruir países que tiene por oficio impedir que la Argentina sea un país decente y próspero. Por ese orden". La nota lleva la firma de Federico Jiménez Lozantos, uno de sus columnistas habituales.

"No se puede desdeñar la posibilidad de que, tras nuevas caceroladas y disturbios, Duhalde y su plan acaben como (el ex presidente Adolfo) Rodríguez Saá y su pseudodivisa.

"El nuevo mandatario arrastra una dudosa fama de populista al clásico estilo del peronismo", apuntó -en tanto- en su nota editorial.

Buena parte de los medios de prensa avanzaron en los costos que el giro económico implicará para las empresas españolas. "La crisis argentina sale cara a las empresas españolas", fue el elocuente titular de apertura de Expansión, diario especializado en temas financieros.

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?