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Kim Dae-jung ganó el Nobel de la Paz

El mandatario, de 74 años, obtuvo el premio por su lucha democrática y los intentos de reconciliación con Corea del Norte
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14 de octubre de 2000  

Oslo.- El presidente surcoreano, Kim Dae-jung, fue galardonado ayer con el Premio Nobel de la Paz "por su contribución a la democracia y los derechos humanos en Corea del Sur y en el este asiático en general, y particularmente por la paz y la reconciliación con Corea del Norte", según informó en Oslo el Comité Nobel.

El premio, de unos 900.000 dólares, será entregado en la capital noruega en diciembre próximo. Kim, de 74 años, es descripto a veces como "el Nelson Mandela de Asia", y estuvo cerca de perder la vida en varias oportunidades a causa de sus creencias antes de las históricas elecciones que lo llevaron a la presidencia en 1997.

"Durante las décadas de gobierno autoritario en Corea del Sur, Kim Dae-jung se transformó paulatinamente en el líder defensor de la democracia, a pesar de las repetidas amenazas contra su vida y largos períodos en el exilio", señaló la Fundación Nobel en un comunicado.

"Con gran fortaleza moral, Kim Dae-jung se transformó en el principal defensor de los derechos humanos universales en el este de Asia, contra intentos de limitar el contenido de estos derechos. Su compromiso en favor de la democracia en Myanmar (ex Birmania) y contra la opresión en Timor Oriental fue considerable", agrega.

La Fundación Nobel hizo especial hincapié en la visita que Kim realizó a Corea del Norte, país con el que Seúl se encuentra técnicamente en guerra desde hace más de 50 años. "Kim Dae-jung ha intentado superar más de cincuenta años de guerra y enemistad entre Corea del Sur y del Norte. Su visita al Norte dio inicio a un proceso que redujo las tensiones entre ambos países."

Esperanza

"Ahora existe la esperanza de que la Guerra Fría termine también en Corea. Kim Dae-jung trabajó activamente para la reconciliación de su país con otros vecinos, especialmente Japón." La decisión tomó por sorpresa a muchos, ya que el premio suele darse a las dos partes involucradas en un proceso de paz.

Sin embargo, el Comité Nobel noruego "expresa su reconocimiento por los aportes de líderes de Corea del Norte y otras naciones a favor de la reconciliación y la posible reunificación de la península coreana".

De cualquier manera, el presidente del comité, Gunnar Berge, apuntó que el premio es comparable al recibido por el fallecido canciller de la República Federal de Alemania Willy Brandt en 1971. Según Berge, ambos trabajaron duramente para reducir los efectos de la Guerra Fría.

"Su elección (la de Kim) como presidente de la república en 1997 marcó el ingreso definitivo de Corea del Sur a las democracias del mundo. Como jefe de Estado, Kim Dae-jung se esforzó por consolidar la forma democrática de gobierno e impulsar la reconciliación interna en Corea del Sur", apunta el escrito.

En Seúl, Kim reaccionó a la noticia con palabras de agradecimiento para sus conciudadanos. "Quiero extender este honor a todos mis compatriotas", señaló, citado por un vocero oficial.

"El premio pertenece a las personas que apoyaron al mandatario durante los pasados 40 años en su lucha por la democracia, los derechos humanos y la reconciliación con Corea del Norte", agregó el vocero. Kim ya había sido nominado 14 veces para el Nobel de la Paz.

El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, se apresuró a aplaudir la decisión del Comité Nobel. "El presidente Kim es un digno ganador del Premio Nobel de la Paz. Su visita a Corea del Norte este año fue un importante paso para fortalecer la confianza entre Corea del Sur y del Norte", afirmó.

Como pocos

En tanto, el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, felicitó a Kim y afirmó en Washington que conoce a pocos políticos que hayan hecho tanto durante tantos años para merecer ese honor.

"Es el reconocimiento correspondiente a su coraje en la búsqueda de la paz y la reconciliación en la península de Corea", manifestó Clinton, que apuntó además que Kim dedicó su vida al principio de que la paz depende del respeto a los derechos humanos.

"El pueblo estadounidense apoyará al pueblo coreano, hasta que los rayos de sol que son la paz y la libertad brillen sobre toda la península de Corea", señaló Clinton, que empleó un lenguaje poético poco habitual en su declaración.

No hubo, en cambio, una reacción oficial en Corea del Norte.

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