Máxima ya dio el sí ante la ley y la Iglesia

La joven argentina se mostró muy emocionada; el enlace congregó a miles de personas en las calles de Amsterdam; el pastor que ofició la ceremonia religiosa pidió a los presentes que recuerden el difícil momento que vive la Argentina
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2 de febrero de 2002  • 09:05

AMSTERDAM.- El príncipe Guillermo de Holanda y la argentina Máxima Zorreguieta ya dieron el sí ante la ley holandesa y la Iglesia protestante, y generaron el entusiasmo de decenas de miles de personas congregadas en las calles de esta ciudad.

En la ceremonia civil, con lágrimas en los ojos, Máxima aceptó como esposo a Guillermo y firmó luego las actas que registran su matrimonio y la convierten en princesa real.

Guillermo vestía uniforme naval y la joven argentina un vestido de Valentino blanco que tenía una cola de unos cinco metros. Los hasta ese momento novios, avanzaron desde el palacio hasta la sede de la ceremonia, escoltados por una guardia de honor, bajo un sol brillante, poco común en el invierno holandés.

El alcalde de Amsterdam, Job Cohen, -quien ofició la celebración civil- advirtió a la nueva princesa de Holanda que estará "viviendo en una casa de cristal", y recomendó que la pareja encuentre el equilibrio entre la vida privada y pública.

Cohen empleó un conocido slogan del gobierno que alienta a las mujeres para que trabajen, y se refirió a Máxima como "una chica lista que se prepara para su futuro". La instó para que encuentre una manera de emplear su talento para los negocios en beneficio de la nación.

Miles de espectadores ondearon banderas holandesas y ovacionaron a la pareja cuando llegó a la Beurs van Berlage, la antigua bolsa de comercio, donde tuvo lugar la ceremonia civil.

Los ciudadanos atestaban las calles, vestidos con bufandas, sombreros y coronas plásticas anaranjadas, en honor de la reinante Casa de Orange. Varios jóvenes pasaron la noche en la Plaza de Dam, dentro de sacos de dormir anaranjados.

Después de la ceremonia civil, la pareja partió hacia la Iglesia de Nieuwe, junto al Palacio Real, donde un ministro de la iglesia reformada holandesa y un sacerdote católico bendecieron su enlace.

Antes de que los novios se pusieran los anillos, el pastor Carel Linden, quien encabezó la celebración religiosa, sostuvo ante los novios y los invitados que los padres de Máxima, quienes no asistieron al casamiento, estaban en la mente de todos los presentes.

Jorge Zorreguieta, el padre de la economista argentina, no concurrió a la boda por decisión del gobierno holandés a causa de su vinculación con la dictadura militar en la Argentina, por lo que su esposa, María el Carmen Cerruti, resolvió por decisión propia tampoco acudir a los festejos.

El pastor Linden también pidió a los asistentes pensar un momento en la Argentina, país que, según dijo, "está sufriendo dificultades tan dolorosas en estos momentos".

Fuente: AP

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