Suscriptor digital

Helmuth Rilling cerrará a toda orquesta el año Bach

El notable organista y director alemán llega para interpretar la Misa en si menor, en el Teatro Colón
(0)
18 de octubre de 2000  

Con la interpretación de la monumental Misa en si menor, mañana, a las 20.30, en el Teatro Colón, Festivales Musicales comenzará a cerrar el prolífico año Bach en Buenos Aires.

Es que la conmemoración de los 250 años de la muerte del compositor barroco hizo que en todo el mundo -incluida la Argentina- se haya intensificado en forma notable la interpretación de su vasta obra.

No por casualidad, fue Festivales la entidad que más énfasis puso en la conmemoración. Tampoco es casual que sea Helmuth Rilling el encargado de ponerle el broche de oro a la temporada de homenaje bachiano, dirigiendo sus agrupaciones Gaechinger Kantorei y Bach Collegium Musicum, de Stuttgart.

La entidad argentina tiene una Academia Bach, cuyo director artístico, Mario Videla, la creó tomando como modelo la experiencia que Rilling viene realizando en Stuttgart desde hace casi cuatro décadas.

Cuatro décadas bachianas

El organista y director alemán es un viejo conocido de los porteños. Como recuerda en diálogo telefónico con La Nación , antes de viajar para Buenos Aires "estuve ya cinco o seis veces. Recuerdo muy bien la experiencia de haber dirigido "La pasión según San Mateo", en el Colón".

Hace 35 años que Rilling se dedica a recorrer la imponente obra bachiana y, por supuesto, la experiencia acumulada es inmensa. Sólo basta mencionar que, siendo aún estudiante, creó en 1954 el coro Gaechinger Kantorei, que ganó rápidamente fama mundial, y en 1965, el Bach Collegium, la orquesta que complementa la agrupación vocal. O que grabó la integral de las más de 200 cantatas hace un par de décadas y estuvo al frente de la edición completa ("fueron 170 discos") que terminó este año el sello Hanssler.

- ¿Cuánto cambió su enfoque interpretativo de la música de Bach a lo largo de estos 35 años?

-Cuando empecé a dirigir Bach tenía un estilo diferente del de hoy, por supuesto. Y hacía cosas de manera muy distinta.

-¿Por ejemplo?

-Al principio, trabajaba con fuerzas más grandes, los coros y orquestas tenían una mayor cantidad de integrantes. También en cuanto a la dinámica y la articulación tenía diferentes ideas que ahora. Muchas cosas cambiaron, pero mi admiración por la música por Bach es siempre la misma.

-¿Como influyó en su enfoque interpretativo el hecho de ser organista?

-Mi instrumento básicamente es el órgano. El órgano se toca en las iglesias y yo tenía en mente el sonido legato que se produce allí. Cuando, en mi época de estudiante, comencé a dirigir obras a capella , procuré producir un sonido de este tipo. Después de muchos años, acumulé mucha experiencia en la dirección orquestal y además hice muchas investigaciones sobre la música de Bach. Así comprobé que hay piezas de Bach que están más conectadas con el sonido a capella del estilo renacentista. Pero también hay influencias de otras fuentes. Por ejemplo, el concierto instrumental, tomado de Vivaldi, y la danza. Bach escribió muchas obras sobre movimientos de danza, como las suites. Así, encontramos esta doble influencia también en las cantatas y en los oratorios. Y esto tiene una influencia directa en la elección de los tiempos, dinámicas y especialmente en la articulación. Todo esto me hizo cambiar el estilo de interpretación en forma considerable.

-¿Qué piensa del movimiento barroco, qué cosas rescata o le interesan de él?

-Me parece maravilloso. Hoy en día tenemos la posibilidad de escuchar la música de Bach de modos muy diferentes. Los músicos que han experimentado con los instrumentos de época merecen el reconocimiento por todo lo que descubrieron a través de ellos. En mi propio caso, yo los utilizo algunas veces. Por ejemplo, la semana última, para interpretar obras de Monteverdi. Pero para Bach no, porque creo que puedo lograr lo que quiero con los instrumentos modernos. Si uno pudiera reconstruir el sonido de la época de Bach, en Leipzig, donde dirigía, si eso fuera posible, sólo sería la mitad de la reconstrucción, porque no puedes reconstruir a la gente que escuchaba esa música. Nosotros cambiamos por completo. Creo que tenemos que hacer la música en un sentido acorde con la audiencia de nuestro tiempo.

-¿Cuál es, según usted, la actualidad de la música de Bach?

-En su música, cantatas y oratorios se manejó con muchos temas y problemas humanos que existían en esa época, pero que continúan vigentes en la actualidad. Si toma, por ejemplo, "La pasión según San Mateo" se encuentran temas como el amor, la traición o la fe. Todas estas cosas existen como problemas humanos hoy, y Bach las trató a través de una música potente. Creo que ésta es una de las razones por la que su música es tan importante y no es solamente bella música. Es portadora de un cierto mensaje.

-¿Usted ve a la Misa en si menor como su último legado?

-Es la última gran pieza que escribió. En ella está haciendo el resumen de su obra. Bach escribió todas sus obras para ser interpretadas en el momento. No es el caso de la Misa, que incluso es demasiado larga para el servicio religioso. Por eso, creo que dejó esta pieza como un legado para el futuro.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?